• Revista Adynata

Ser y no ser Esa es la cuestión / Daniel Rubinsztejn

1. Voz activa: sujeto + verbo + complemento directo

Ejemplo 1: Raúl pega a un niño

2. Voz pasiva: sujeto paciente (complemento directo de la activa) + verbo ser + participio del verbo + complemento agente (sujeto de la activa)

Ejemplo 2: Un niño es pegado por Raúl.


Exiliados del ser cuando nuestro tema es el sujeto (falta en ser), acudimos al verbo estar, que a mi gusto expone mejor vacilaciones y contingencias. El sujeto no es; sólo está cuando un significante lo representa, lo expone; pero ¿lo representa?


El sujeto está (estando-tiempo) representado por un significante para otro. Un estar inestable que adquiere cierta fijeza en la articulación fantasmática (es pegado) que le provee un poco de ser, una vestimenta y con ella algo de consistencia: O ser pegado-masoquismo- o nada -no ser-.


Es inestable porque la materia prima del fantasma está hecha de significantes, pulsiones, imágenes, identificaciones, etc., nada sólido lo sostiene. El circuito entre estos materiales desvanece al sujeto en el aire. Que se sostenga entre significantes hace que en cada nuevo intervalo ilusione algún encuentro y –paradojalmente- se vuelva a perder.


Otro verbo que nos puede ayudar en esta cuestión es el verbo existir, que escribimos ex/sistir (fuera de sí): el sujeto ex/siste por un significante para otro.


Volvamos a 2 desde estar:


Un niño, está pegado por


También desde ex/sistir:


Un niño, ex/siste pegado por


Reemplacemos complemento de la activa por “está como objeto de”


Deslicemos la significación de pegado hacia adherido amorosamente. Hacer Uno con el padre cuando activamente se hace maltratar -castigar por él1- en una versión sádica del padre que vela el encuentro incestuoso con él.


Cuando decimos sujeto, a secas, intentamos pensar existencia -estancia contingente- en el instante de la división. Su núcleo es estar dividido, no es sujeto dividido, y porque es sujeto dividido, no es, o es sin ser2.


La división está, existe en un acto fugaz y perturbador (vg, fallido).


División no es cualidad del sujeto. Entonces: está, existe dividido en instantes, cuando un significante lo representa para otro y al representarlo lo hace ex/sistir, es decir desaparecer. Desde esa fugacidad, fugamos hacia el fantasma para recuperar el verbo ser, ser que se pierde, se recupera y se vuelve a perder. Una paradoja existencial: representado por un significante, un objeto cae; en el fantasma se recupera y da lugar al escenario del deseo, a la fijación pulsional.


El fantasma es prêt-à-porter porque porta, nos porta -no lo portamos-. Es la puerta batiente, la ventana que el falso ser abre/cierra al mundo.




1 Hombre de los lobos.

2 En física ya no se habla de «aquí o allí»; en el mundo cuántico se habla de «aquí y allí». Un principio de incertidumbre reina en la mecánica cuántica, donde la mayoría de las cosas no pueden verse, sentirse o conocerse con precisión, sino sólo a través de una neblina de probabilidad y azar. Extraído de Aczel Amir, Entrelazamiento, Ed. Koothrapali 2002.

Andy Warhol - "Calavera" - Impresión sobre papel - 40.0 x 53.3 cm

Entre las figuras poéticas y retóricas, Adynata (plural de Adynaton, que suena a palabra femenina en castellano) compone lo imposible. Procura insurgencias, exageraciones paradojales, lenguas inventadas, disparates colmados, mundos enrevesados, infancias en las que “nada el pájaro y vuela el pez”.