top of page

Búsquedas

Se encontraron 1441 resultados sin ingresar un término de búsqueda

  • (DES)BANDADOS / Esteban Rodríguez Alzueta

    titulo original: (DES) BANDADOS. La generación que creció a la intemperie durante el declive del estado-nación. La editorial Tinta Limón acaba de reeditar el libro Chicos en banda: los caminos de la subjetividad en el declive de las instituciones, escrito por las investigadoras Silvia Duschatzky y Cristina Corea. El libro fue publicado por primera vez en 2002 y es el resultado de una investigación realizada en la ciudad de Córdoba con jóvenes de la periferia entre los años 2000 y 2001 a partir de un convenio entre la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC) y la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO). Un libro, como dice el prologuista Diego Sztulwark, muy esperado, toda vez que estaba siendo una figurita difícil de conseguir en librerías. Basta nombrar esos años para que el lector o la lectora se den cuenta enseguida el telón de fondo del trabajo de campo. Las reformas que definieron alguna vez al neoliberalismo habían mostrado su costado más crudo. El estado social se había desmantelado completamente, sin resignar su mano izquierda. Pero la desinversión implicaba una serie de transformaciones, entre ellas el reemplazo de las políticas asistenciales (universales, de oficio e inclusivas) por políticas de subsistencia (focalizadas, a requerimiento de parte previo certificación de pobreza y de mera contención). Pero también fortalecía su mano derecha: no sólo aumentaba la población encarcelada sino que cada vez había más policías en las calles, es decir, el Estado estaba invirtiendo cada vez más dinero en el sostenimiento del policiamiento intensivo y preventivo para regular los flujos poblacionales. Dos prácticas que llegaron para quedarse, por lo menos en las décadas que siguieron. Peor aún, el Estado no sólo fue descomprometiédose de determinados problemas que hasta antes de ayer constituían su razón de ser sino que se fue fragmentando. Tema que las autoras abordaron al comienzo del libro, en los términos propuestos y problematizados, entre otros, por Ignacio Lewkowicz –compañero de Cristina– en el libro Pensar sin Estado: la subjetividad en la era de la fluidez (2004) y por Mariana Cantarelli y el Grupo Doce en el libro Del fragmento a la situación (2002). El declive institucional es el telón de fondo del desbande. El estado-nación, en tanto metainstitución dadora de sentido, generador de lazo social a través de la postulación de relatos articuladores, había estallado, se había desfondado o se encontraba en declive. Esa “impotencia instituyente” se ponía de manifiesto en la crisis de la familia y la escuela tradicionales. En efecto, los patrones identitarios perdieron su capacidad de interpelación. La desintitucionalización como la descomposición del Estado. Un Estado que se fragmenta, donde sus agencias se desacoplan, desenganchan y dejan de coordinar. En este contexto de agotamiento de las ficciones que aportaban sentido, los ciudadanos empezaron a desorientarse, replegándose en un presente que giraba en torno al mercado y que empezaba a organizarse cada vez más en torno al consumo. Cuando apareció Chicos en banda allá por 2002 sabíamos todavía muy poco sobre estas experiencias y las trayectorias juveniles que aquí se describen y analizan. Todavía no se había publicado Sociología del delito amateur de Gabriel Kessler (2004), Cuando me muera quiero que me toquen cumbia de Cristian Alarcón (2003), ni los trabajos de Daniel Miguez, Alejandro Isla, Sergio Tonkonoff y María Epele. No estábamos en el grado cero: además de la criminología crítica de la serie negra de Siglo XXI se habían publicado Otra vez en la vía (1993) de Javier Auyero, Los pibes del fondo (2000) de Patricia Rojas y los trabajos coordinados por Mario Margulis. Pero no había muchos más, las preferencias de las editoriales estaban puestas en otros temas vinculados a la acción colectiva. Y lo mismo sucedía en el campo de la investigación social: la atención se la llevaba la protesta social. No eran mundos aparte pero había que leerlos conjuntamente sin perder de vista sus especificidades. El piberío, esa zona donde la frontera entre la infancia y la adolescencia se vuelve borrosa, es el objeto de la “implicación”. Las investigadoras miran y no entienden lo que observan, están perplejas. Hace falta nuevas categorías para aprehender la novedad que ensayan estos jóvenes. En efecto, el trayecto que organizaba las biografías juveniles empezaba a descompaginarse. Entre la casa y la escuela, la esquina y la calle empezaban a gravitar con más intensidad la vida de estos jóvenes. Lo que estaba sucediendo no podía comprenderse apelando a los lugares comunes. Estas nuevas derivas situacionales necesitaban otras claves de lecturas para comprender no sólo el tamaño de las circunstancias sino, sobre todo, las apuestas creativas de los actores frente a esas circunstancias. Porque para las autoras estos jóvenes, además de ser objetos de las políticas de exclusión y hostigamiento, son sujetos de experiencias a través de las cuales no sólo hacen frente a esas prácticas hostiles (desfondamiento) sino que, sobre todo, innovan, van componiendo nuevas formas de sociabilidad. Las autoras entonces se proponen reponer la capacidad de agencia de los pibes y pibas, tratar de leer sus derroteros haciendo hincapié en su capacidad de composición de subjetividades potentes. Estamos hablando de la generación desangelada, aquella que creció a la intemperie, sin la protección del Estado, pero también, en muchos casos, sin la protección de la familia y su comunidad. Es decir, hablamos de chicos y chicas en problemas pero también con montones de respuestas, que no se quedaron de brazos cruzados aceptando con resignación lo que en suerte les tocó, que desarrollaron prácticas que, por más frágiles que fueran, buscaban componer otras relaciones que los rescatase de sus derroteros. Uno de ellos es la banda. Los chicos están y andan en banda. Es muy interesante el título que eligieron las autoras. Por un lado hablamos de chicos que están en banda, es decir, que fueron abandonados o se encuentran arrojados, más allá del Estado, a la deriva. Pero también de chicos que andan en banda, jóvenes que hicieron de la banda –y la deriva también– una manera de hacer frente a ese abandono. Jóvenes que encontraron en la grupalidad un punto de apoyo y protección, un laboratorio y una resistencia. El libro gira alrededor de la violencia. Una violencia que asume múltiples formas, que será vivida de distintas maneras, como estallido (para señalar por ejemplo el fuera de lugar de la escuela), como ritual situacional (forma instituida que marca y funda las relaciones entre pares como relaciones de reconocimiento), como acontecimiento (forma de expresión y catarsis) y como matriz (la argamasa o telón de fondo de sus experiencias cotidianas). Jóvenes que encontraron en la violencia la materia prima para componer sus relaciones y tramitar otros problemas. Violencias que, en un contexto de impotencia instituyente, se presenta y vive como una manera de estar con los otros, de buscarlos, una forma incluso de remar la temporalidad con la que se miden cotidianamente. Hay dos prácticas asociadas a estos jóvenes: el robo y la droga. ¿Qué lugar ocupa el delito en los jóvenes en este contexto de declive institucional? ¿Qué hacen los jóvenes cuando usan drogas ilegalizadas? No son preguntas sencillas de responder. Las autoras ensayan algunas respuestas siguiéndoles el pulso a sus informantes claves. Por empezar, lo que hay que decir es que el “choreo” forma parte de un universo de opciones. No se lo presenta como una estrategia económica sino moral, la oportunidad para componer relaciones de pertenencia. Según las autoras, salir a robar es salir a hacer algo: “la práctica del choreo está impulsada por otras demandas o búsquedas vinculadas a la conquista de un lugar en el grupo y de un sistema referencial que organice de algún modo el caos de la experiencia: adónde pertenezco, en qué sistema de valoraciones me incluyo, cuáles son las ventajas de pertenecer a un grupo, etc.” El choreo, entonces como movilizante. Salir a robar es salir a hacer algo, llenar el tiempo muerto, romper la inercia cotidiana, adueñarse de algún modo del porvenir, empezar a decidir. El choreo, entonces, en tanto motorizador de la grupalidad, es una experiencia socializadora y generadora de códigos que funda solidaridades. En cuanto al “faneo”, dicen las autoras, “el consumo es algo más que una adicción. Es el lugar donde las emociones se desbordan (agresión, dolor, angustia, rabia, impotencia) y al mismo tiempo se despiertan (coraje, control del miedo). El consumo es una práctica que se enlaza a una cadena de experiencias. Más allá de ser o no adicto, la droga es una marca, al estilo de un tatuaje y en la medida en que marca enlaza a un nosotros imaginario: somos ‘chorros’, ‘drogones’, ‘negros’, ‘cuarteteros’, etc.” El uso de drogas está lleno de riesgos, pero que los jóvenes asumen para encantar sus vidas y explorar sus cuerpos. Pero los robos y el uso de drogas no son las actividades fundamentales. Son experiencias que hay que leerlas al lado de la jodas o las fiestas, las peleas o broncas en la calle con otras bandas, las resistencias a las autoridades (sean policías o maestros). Todas experiencias más o menos colectivas que motorizan la grupalidad, que expande sus experiencias en el aquí y ahora. Tanto el “choreo” como el “faneo” son ritos situacionales que permiten establecer relaciones. Rituales cuyo carácter productivo sólo puede reconocerse cuando se piensa siguiendo de cerca el punto de vista de los propios jóvenes. La banda como configuración social se sostiene en el fluir de emociones desbordantes en los confines del barrio. El choreo como el faeno son dos momentos catárticos de aquellas emociones, pero no constituyen las prácticas definitorias de su identidad. Son prácticas concretas y situadas que hay que leerlas al lado de otros modos de existencia más o menos potentes a través de las cuales producen redes de cooperación y cuidado entre sí, tramas de lealtades y fidelidades más o menos móviles, más o menos frágiles pero llenas de promesas. No sólo quieren inmunizarse, agregarle certidumbre y protección a una vida experimentada con mucha inseguridad, sino desarrollar otras cualidades que les permitan seguir explorando sus cuerpos, saber –como bien dijo César González– lo que puede un cuerpo. En otras palabras: a las autoras les interesa indagar las disposiciones de los jóvenes para lidiar con los efectos de los estallidos de los diques de socialización, las practicas subterráneas de la vida a la intemperie. Con todo, el libro de Duschatzky y Corea plantea una serie de preguntas con las que todavía nos seguimos midiendo. Ensayan algunas respuestas y apuntan algunos reparos que deberíamos tener presentes a la hora se continuar encarando nuestras investigaciones. Algunos de los problemas serán retomados por Silvia en libros posteriores, entre ellos en Maestros errantes, experiencias sociales en la intemperie, también por los colectivos Situaciones y la Comunidad Educativa Creciendo Juntos, autores de Un Elefante en la escuela. Lamentablemente un accidente fatal que le costó la vida a Cristina y su compañero Ignacio Lewkowicz nos privó de conocer el despliegue de muchas de las tesis que aquí se formularon, pero dejaron mucha tela para cortar. Sólo resta decir lo siguiente sobre la “implicación” que auspician a la hora de investigar, una metodología que no está hecha de entrevistas sino de diálogos. Lo digo otra vez con las palabras de las autoras: “La suposición de un sustrato universal de violencia, la suposición de que en condiciones de expulsión no existen operaciones subjetivas de simbolización sino sólo de desubjetivación, son sólo algunos de los supuestos que nos veríamos obligadas a abandonar ante la decisión de avanzar más en la implicación de un pensamiento. La necesidad de implicarnos aún más en la interpretación y la lectura se nos revelaría en la necesidad de abandonar un saber construido para poder pensar la situación. (…) Pero el lento y trabajoso movimiento de implicación exhibe algo que estaba oculto a la mirada instituida y codificada de los investigadores: la presencia de unas subjetividades, de formas propias de habitar esos territorios, de modos de vinculación con las situaciones que delatan bastante más que la simple necesidad de ser algo más que puro despojo.” * El autor es docente e investigador de la Universidad Nacional de Quilmes. Director del LESyC y la revista Cuestiones Criminales. Autor de Vecinocracia: olfato social y linchamientos, Yuta: el verdugueo policial desde la perspectiva juvenil y Prudencialismo: el gobierno de la prevención. FUENTE: El cohete a la luna, 10 de enero de 2021. https://www.elcohetealaluna.com/desbandados/ IMAGEN: Blanca Gracia, Forajidos (2014). Acuarela sobre papel

  • Andar en la escuela / Camila Vassellati

    Ir a la escuela, andar en bicicleta. El cuerpo solo se acuerda lo que hay que hacer, donde pararse, como sentarse. El cuerpo atrapado en una cadena infinita de engranajes que se articulan unos con otros, en una cinta de moebius de acciones, de pedidos, de formas que se repiten, para que la escuela siga andando. Podemos ver como nuestros cuerpos se adaptan a la escuela, podemos oírnos a nosotros mismos responder y escuchar los lugares comunes salir de nuestras bocas como si no fuéramos responsables por ellos. Los automatismos circulan, se articulan unos con otros, todos en un movimiento somnoliento, reiterativo. Una cadena de acciones que marcan la velocidad. Andar en bicicleta, andar en la escuela. Los cuerpos solos se acuerdan de lo que hay que hacer, donde pararse, como sentarse. Los suelos donde andamos, donde nos paramos, donde nos sentamos ¿cambian? ¿Qué pasa cuando andamos en bicicleta en suelos nuevos? Los cuerpos atrapados en una cadena infinita de engranajes que se articulan unos con otros, en una cinta de moebius de acciones, de pedidos, de formas que se repiten, para que la escuela siga ¿andando? Las cadenas saltan de los platos cuando los engranajes se desarticulan y entonces las acciones, los pedidos y las formas quedan en reposo y sin sentido. Los piñones se pueden fracturar y quedas pedaleando en el aire. Los cuadros pueden quebrarse y quedas inmóvil en tu lugar. Cuando el movimiento somnoliento se detiene, lo podemos ver. Cuando los automatismos se fracturan, se visibilizan. ¿Repitiendo lo que (no) funciona en la presencialidad, esperamos diferentes resultados? ¿Repetimos acciones y modos sin siquiera trasladamos al mismo lugar? Cuando no nos trasladamos, cuando estamos en otros lugares, estáticos, sueltos. ¿Querés volver a andar en bicicleta? * Fotografías Camila Vassellati

  • La potencia de quedarse sin palabras / Entrevista a María Lugones, por Andrea Lacombe

    María Lugones busca las palabras entre sus manos. Duda, vuelve, retoma una idea anterior para construir lo que trata de explicarme. Esta argentina feminista, torta y mestiza –como se autodenomina– radicada desde hace décadas en los Estados Unidos sabe que las palabras no siempre son capaces de dar cuenta de quienes habitan monstruosamente el mundo y que esa ansiedad del silencio necesita de una comunidad de pertenencia en la que sea posible comenzar a vivenciar, sentir y pensar. Estuvo en Buenos Aires a inicios de mayo de 2016 para participar de las Jornadas de Estética y Pensamiento Descolonial, realizadas en la Universidad de Avellaneda, donde participó en la conferencia sobre Aestesis y feminismo descolonial, junto a Walter Mignolo. Me hizo signo mucho de lo que usted habló durante la conferencia, principalmente la relación entre pensar desde el borde o desde el intersticio. ¿Cuál es la particularidad de ambos? Hay una diferencia entre habitar el borde y habitar el intersticio. Anzaldúa dice que el borde se nos mete por adentro como espinas de metal, nos divide y nos deshace. El intersticio, a su vez, es ese espacio liminal que hay en ese borde, que desde fuera parece muy pequeñito hasta que una lo habita y se da cuenta que es enorme. Es esa tierra de ese borde en donde habitan todos esos sujetos que van más allá de lo normal. Habitar el intersticio es entender el borde. Estamos tratando de entendernos, de saber cómo crear comunidad y sociabilidad. Usted hablaba sobre mujeres activistas que están en la búsqueda de una práctica política comunal a diferencia de comunidad, ¿podría explicarme mejor esta acción conceptual? Toda persona tiene un yo comunal, pero como vivimos en las sociedades en que vivimos, está atrofiado, lo que nos impide desear más allá de lo individual. Es como una tortura el hecho de que mi yo comunal esté mal. Para que esté bien, la intención de cada una debe ser otra. Para que estemos mejor entre nosotras necesitamos espacios cuya característica es poder buscar en los demás lo que nos resuena, lo que nos resulta placentero, lo que deseamos. He tenido esta experiencia muy pocas veces en lugares de educación popular o de organización comunitaria en donde se crea una vida comunal, donde una percibe que tenemos más de un yo, que somos más de una persona y donde es posible ver nuestro ser discapacitado, reducido, fragmentado que no puede escapar de las porquerías que me imponen por ser una mujer, de color y torta. La sensación es la de ser borrosa, lo que provoca un ansia de tener una intención comunal y esa intención no puede ser otra que la de reventar la colonialidad. La colonialidad abarca un conjunto de atrocidades que carcomen, reducen, disuelven y tragan el yo comunal. No nos deja tener otra intención que no sea individual lo que impiden la aparición de esa comunalidad que nos permita hacer algo que nos saque de la lógica de la opresión. Muchos lugares se denominan ‘comunidad’ a sí mismos, pero no muestran ninguna relación entre quienes la forman que dé muestras de crear una intención comunal, de sentí-pensar juntos. Pueden estar dispersos, ser claramente impuros, pero tiene que haber una tendencia a pensar y crear juntos. Son espacios con una lógica distinta a la de la opresión y que permiten que esa intención del yo sea otra, sea comunal. Estos espacios conviven sobrepuestos con otros opresivos. ¿Esa búsqueda de esa intención del yo comunal se relaciona con la sociabilidad permeable? Sí. Los lugares coloniales están conceptualizados como impermeables. Pensemos en la palabra mestiza. En América Latina yo me autodenomino mestiza no eurocentrada. Esa aclaración es necesaria porque acá lo mestizo se metió con la elite europea. En Estados Unidos no necesito decir nada más que mestiza porque cuando empezaron a invadir México, sólo tomaron la parte de California, Texas, Arizona y Nuevo México porque había nada más que cien mil personas y estas eran todas lo que ellos denominan mongrels, es decir un ser que no es puro que no es de una sola raza, porque en la lógica de la colonialidad lo único que vale es la pureza de la raza blanca. Una gota de sangre negra hace que seamos negros pero una gota de sangre blanca no nos hace blancos. La persona mongrel no es un monstruo porque el monstruo tiene la capacidad de dar miedo en tanto el mongrel es despreciable. Los monstruos son autoconstituidos. Seres que por algún motivo son desechables ya que, desde el punto de vista de la pureza son patológicos, no vendidos al sistema, que no quieren ser normalizados o aceptados y por este motivo son permeables. La pureza, en cambio, es impermeable. En este sentido, lo comunal es permeable y decolonial ya que no se basa en la búsqueda de la separación y la pureza sino en ese trabajo de conocernos en tanto otros y de sentir el mundo desde ese lugar de alteridad. ¿Esto se relaciona con la necesidad de reventar la colonialidad y ese desprendimiento crítico de la modernidad? Podríamos plantearlo como tres eslabones: la permeabilidad, despedazar la colonialidad y el mecanismo de este desprendimiento crítico. Si pensamos en esa aestesis en ese sentir, mi cuerpo, el cuerpo de las mujeres, está restringido. Todo lo que es se limita a la diferencia sexual que, a su vez, nos reduce a un aparato reproductivo. Aquí es donde radica el problema del uso del concepto de género que supone la diferencia sexual socializada, en tanto posibilidad restringida a la gente blanca, lo que deja fuera a quienes encarnan el pasado de la esclavitud o de la colonia o los que rechazan la colonia. En ese sentido, ¿qué otras construcciones discursivas son posibles para repensar lo que decimos cuando hablamos de género en estos sujetos que no ocupan esa centralidad y para los cuales no tendría alcance el concepto? Me parece importante que una se quede sin palabras. ¿Tenemos que tener una palabra o es algún lugar que podemos habitar con la ansiedad de no tenerla? La ansiedad está provocada porque nos metieron en el cuerpo una idea que es combinación de raza y sexismo que nos dice “vos sólo servís para coger y coger como una bestia” una persona que, en tanto sexuada es una bestia y en tanto bestia, es agresiva. Y prefiero mucho más esta visión a la que dice que soy una “diferencia sexual socializada”; es un monstruo en el que el deseo no tiene límites ni restricciones. El monstruo puede ser mestizo, puede tener capacidad científica, de habla, que pone su cuerpo y tiene intenciones comunales. Y es en esa última característica donde radica su peligrosidad y potencia. Podemos relacionarlo a las cosmogonías indígenas, pero no solamente a ello. El desafío es comenzar a autoconstituirnos a través de la subjetividad, la personalidad y las posibilidades de la otra que se te mete adentro y vos te metés adentro de la otra y todo esto porque ambas son permeables. Porque no sólo los límites nacionales, sino los límites de los cuerpos adquieren esa permeabilidad. Es infinitamente placentera la idea de estar juntas, de estar desnudas en ese deseo sin la necesidad de tener que pedirle permiso a las normas de la nominalidad, de la conceptuación. La permeabilidad permite estar en mi hábitat en conexión, cuerpo a cuerpo con lo que hay, sin tener que obedecer estas normas que nos reducen el yo a la individualidad. Lo humano, no tiene cuerpo. A la mujer se lo desaparecen, reduciéndola a sus órganos; el hombre es todo mente y no quiere tener cuerpo. El falo no es de carne, sino simbólico. Los que tienen cuerpo son los no humanos, los monstruos. Podemos hacer feminismos con estos seres encarnados, desde un senti-pensamiento, un pensar encarnado que está en una relación con el hábitat. En ese hábitat existen toda clase de cosas en conexión donde ese senti-pensar tienen sentido porque permite pensarnos relacionalmente. Por ejemplo, desde el lugar de mestiza puedo conectarme con el ser mestizo de las otras personas. En un viaje a Trelew, por ejemplo, visité a unas abuelas mapuches que estaban muy contentas de ver a otra mapuche, tanto que una de ellas me dijo ¿”por qué te fuiste tan lejos, hermana?” Es muy lindo que, siendo esta clase de monstruo pueda conectarme con ella desde un lugar fundamental donde me diga “nuestras costumbres son las tuyas” y no como dirían los nacionalismos impermeables “nuestras costumbres son nuestras”. En ese espacio borroso el yo comunal comienza a ganar entidad, ese senti-pensamiento comunal no es extraño a los diferentes mestizajes de Latinoamérica. Desde ese lugar creo que es posible pensar otros feminismos. ¿Cómo reivindicar la categoría de mujer de color con esta preocupación en atender la singularidad de las diferencias que se plantean en la construcción de lo femenino y lo masculino, en tanto interseccionalidades? Cuando Halberstam escribió su libro Masculinidades de mujeres, me interesé por ello y pensé que no tenía la menor idea de lo que significa habitar la masculinidad. Cuando voy por la calle y al entrar al supermercado aparece frente a mí una mujer que se autodenomina y yo reconozco como dyke, bien fortachona, bien parada, que tiene la mirada segura, tranquila… la tipa no tiene las características de una machona ni está pensando si es o no masculina y no sé cuál es el sentido que debemos darle a lo masculino. Si consideramos las masculinidades y las feminidades el binario pierde sentido y con eso salimos de la determinación que le adjudica la lógica de la pureza. Porque esta lógica también supone un borramiento del cuerpo de la mujer en tanto posibilidad de masculinidad. (Silvia) Federicci dice que los heréticos que pelearon para no volverse parte del capital, temían que los volvieran máquinas. Ella explica que a los hombres, efectivamente, los convirtieron en máquinas contribuyendo con su trabajo, pero a las mujeres proletarias les impusieron la reproducción de los trabajadores. Por lo tanto, para ella el cuerpo del trabajador desaparece y queda reducido a su fuerza de trabajo, a lo que yo agrego que el cuerpo de la mujer también desaparece, siendo reducida a sus órganos reproductivos o un agujero, en el caso de los prostíbulos que los estados-nación promulgaron, el otro espacio posible para aquellas mujeres que no estuvieran dentro de la lógica de la reproducción. Esas mujeres no sólo pierden su agencia monstruosa sino que todas sus posibilidades corpóreas en tanto ser senti-pensante, no existe más. Es un pedazo, una carne pasiva. Fuente: Página 12. Viernes, 27 de mayo de 2016. Suplemento LAS12.

  • Por la vida, una declaración / Ejército Zapatista de Liberación Nacional

    Primera Parte. Primero de Enero del año 2021. A LOS PUEBLOS DEL MUNDO: A LAS PERSONAS QUE LUCHAN EN LOS CINCO CONTINENTES: HERMAN@S Y COMPAÑER@S: Durante estos meses previos, hemos establecido contacto entre nosotr@s por diversos medios. Somos mujeres, lesbianas, gays, bisexuales, transgénero, travestis, transexuales, intersexuales, queer y más, hombres, grupos, colectivos, asociaciones, organizaciones, movimientos sociales, pueblos originarios, asociaciones barriales, comunidades y un largo etcétera que nos da identidad. Nos diferencian y distancian tierras, cielos, montañas, valles, estepas, selvas, desiertos, océanos, lagos, ríos, arroyos, lagunas, razas, culturas, idiomas, historias, edades, geografías, identidades sexuales y no, raíces, fronteras, formas de organización, clases sociales, poder adquisitivo, prestigio social, fama, popularidad, seguidores, likes, monedas, grado de escolaridad, formas de ser, quehaceres, virtudes, defectos, pros, contras, peros, sin embargos, rivalidades, enemistades, concepciones, argumentaciones, contra argumentaciones, debates, diferendos, denuncias, acusaciones, desprecios, fobias, filias, elogios, repudios, abucheos, aplausos, divinidades, demonios, dogmas, herejías, gustos, disgustos, modos, y un largo etcétera que nos hace distintos y, no pocas veces, contrarios. Sólo nos unen muy pocas cosas: El que hacemos nuestros los dolores de la tierra: la violencia contra las mujeres; la persecución y desprecio a los diferentes en su identidad afectiva, emocional, sexual; el aniquilamiento de la niñez; el genocidio contra los originarios; el racismo; el militarismo; la explotación; el despojo; la destrucción de la naturaleza. El entendimiento de que es un sistema el responsable de estos dolores. El verdugo es un sistema explotador, patriarcal, piramidal, racista, ladrón y criminal: el capitalismo. El conocimiento de que no es posible reformar este sistema, educarlo, atenuarlo, limarlo, domesticarlo, humanizarlo. El compromiso de luchar, en todas partes y a todas horas –cada quien en su terreno-, contra este sistema hasta destruirlo por completo. La supervivencia de la humanidad depende de la destrucción del capitalismo. No nos rendimos, no estamos a la venta y no claudicamos. La certeza de que la lucha por la humanidad es mundial. Así como la destrucción en curso no reconoce fronteras, nacionalidades, banderas, lenguas, culturas, razas; así la lucha por la humanidad es en todas partes, todo el tiempo. La convicción de que son muchos los mundos que viven y luchan en el mundo. Y que toda pretensión de homogeneidad y hegemonía atenta contra la esencia del ser humano: la libertad. La igualdad de la humanidad está en el respeto a la diferencia. En su diversidad está su semejanza. La comprensión de que no es la pretensión de imponer nuestra mirada, nuestros pasos, compañías, caminos y destinos, lo que nos permitirá avanzar, sino la escucha y mirada de lo otro que, distinto y diferente, tiene la misma vocación de libertad y justicia. Por estas coincidencias, y sin abandonar nuestras convicciones, ni dejar de ser lo que somos, hemos acordado: Primero.- Realizar encuentros, diálogos, intercambios de ideas, experiencias, análisis y valoraciones entre quienes nos encontramos empeñados, desde distintas concepciones y en diferentes terrenos, en la lucha por la vida. Después, cada quien seguirá su camino o no. Mirar y escuchar lo otro tal vez nos ayudará o no en nuestro paso. Pero conocer lo diferente, es también parte de nuestra lucha y de nuestro empeño, de nuestra humanidad. Segundo.- Que estos encuentros y actividades se realicen en los cinco continentes. Que, en lo que se refiere al continente europeo, se concreten en los meses de Julio, Agosto, Septiembre y Octubre del año 2021, con la participación directa de una delegación mexicana conformada por el CNI-CIG, el Frente de Pueblos en Defensa del Agua y de la Tierra de Morelos, Puebla y Tlaxcala, y el EZLN. Y, en fechas posteriores por precisar, apoyar según nuestras posibilidades, para que se realicen en Asia, África, Oceanía y América. Tercero.- Invitar a quienes comparten las mismas preocupaciones y luchas parecidas, a todas las personas honestas y a todos los abajos que se rebelan y resisten en los muchos rincones del mundo, a que se sumen, aporten, apoyen y participen en estos encuentros y actividades; y a que firmen y hagan suya esta declaración POR LA VIDA. Desde uno de los puentes de dignidad que unen a los cinco continentes. Nosotr@s. Planeta Tierra. 1 de enero del 2021. Desde diversos, disparejos, diferentes, disímiles, desiguales, distantes y distintos rincones del mundo (en arte, ciencia y lucha en resistencia y rebeldía): Grecia Alto a la Guerra contra l@s Inmigrantes, Acción Alternativa para la Calidad de Vida, Acción contra la Regeneración y Gentrificación (AARG!), Adespotos Athinon: equipo deportivo autogestionado y sin dueño (déspota) de la ciudad de Atenas, Agrupación Ciudadana Autónoma de Icaria, Alterthess, medio alternativo, ΑMOQA Museo de Artes Queer de la ciudad de Atenas, Apoyamos a la Tierra, Αsamblea Αbierta de defensa de la arboleda de Agios Dimitrios (municipio de Ag. Dimitrios, ciudad de Atenas, Grecia), Αsamblea Αbierta de Samos, Asamblea abierta «siembra», Asamblea Abierta Contra El Desarollo Verde y La Energía Eólica en la Sierra de Agrafa, Asamblea abierta de anarquist@s de la ciudad de Patras, Asamblea Abierta de Lucha de Toumpa (ciudad de Tesalónica), Asamblea de la Okupa Prosfygika en la ciudad de Atenas, Asamblea de recepción de l@s zapatistas en la ciudad de Corfú, Asamblea de recepción de l@s Zapatistas en la ciudad de Veria, Asamblea de Resistencia y Solidaridad (Kipseli/Patisia) – parque Chipre y Patision str. (Atenas), Asamblea En Común, por el Decrecimiento, el Comunalismo y la Democracia Directa, Asamblea libertaria autoorganizada Paliacate Zapatista, Asamblea para la defensa de los espacios públicos y del “Elliniko”, Asociación Anarquista Sabaté Asociación Cultural Ambiental de la península de Mani (Grecia), Asociación Sindical De Trabajadores En Librerias, Papelerias, Editoriales Y Medios Digitales, De La Diputación De Attica (Atenas), Asyntaktos Press – journalists movement (ciudad de Tesalónica), Atenecalling, Autoacción – Colectivο políticο Bonita, Papastathi, Brotes Libres – Colectiva para la expresión y la libertad (ciudad de Tesalónica), Centro Autónomo de Investigaciones Feministas, Centro social «Respiro di libertà» (ciudad de Tesalónica), Centro social anarquista antiautoritario Αntipnia Centro Social Libre «Scholio» (Tesalónica), Chispa de solidaridad con l@s Zapatistas y los Pueblos Indígenas, Ciudadanos Despiertos, Ciudades Invisibles, Clandestina- inmigración y lucha en Grecia (Grecia), Clínica Social Solidaria de Tesalónica (ciudad de Tesalónica – Grecia), Clínica Social y Farmacia Solidaria de Ilio (municipio de Ilio, ciudad de Atenas – Grecia), Club de trabajodor@s de Kallithea, Club deportivo Apáleftos (ciudad de Tesalónica), Club deportivo autoorganizado «Marinos Antypas» (ciudad de Larisa,Grecia), Club Laboral Nea Smyrni (municipio de Nea Smyrni, ciudad de Atenas-,Grecia), CoLab House Espacio Cooperativo, Colectiva Anarquista «Círculo del Fuego» (Atenas), Colectiva Anarquista «Omikron 72» (Atenas), Colectiva Anarquista Pueblo-miembro de la federación anarquista, Colectiva por el Anarquismo Social “Negro y Rojo” (Tesalónica- Grecia), Colectiva por el Comunismo Libertario – “Libertatia” (Tesalónica_ Grecia), Colectivo «Calendario Zapatista», Colectivo Anarquista Retroacción, Colectivo Calendario Solidario con l@s Zapatistas, Colectivo comunista libertario “Fiore Nero” (Grecia), Colectivo de anarquist@s del este (ciudad de Tesalónica), Colectivo de trabajo »Ser colectivxs», Colectivo feminista “Sabbat Quema a los ricos, no a la bruja”, Comedor Colectivo EL CHEF (Grecia), Comité de Lucha contra las minas de oro, (pueblo de Megali Panagia, región de Calcídica, Grecia), Comunidad Cooperativa de Autosuficiencia “Apo Koinou”, Confrontacion, grupo de comunist@s, Cooperativa »To Kivotio», ciudad de Rethimno – isla de Creta, Cooperativa de Comercio Solidario “SYN ALLOIS”, Cooperativa de trabajador@s VIOME (Grecia), Cooperativa de Trabajo PAGKAKI (ciudad de Atenas), Cooperativa Syn-trofi de la ciudad de Rethimno-Creta, Coordinación de Asambleas Vecinales en Atenas, (Asamblea Popular Abierta de Peristeri, Asamblea Abierta de residentes de Agia Paraskevi, Asamblea Abierta de residentes de Petralona-Thiseio-Koukaki), Coordinación de la ciudad de Ioannina para el viaje de l@s zapatistas a Europa, Coordinación de la ciudad de Tesalónica para el viaje de l@s zapatistas a Europa, Coordinación de la ciudad de Volos para el viaje de l@s zapatistas a Europa (Grecia), Coordinación del Peloponeso para el viaje de l@s Zapatistas, Desobediencia de género, Editorial de extranjer@s (editorial colectiva en la ciudad de Tesalónica, Grecia ), El Coro Intercultural de Lesvos «CANTALALOUN» (isla de Lesvos ,Grecia), El Pequeño Árbol que se convertirá en Bosque (ciudad de Tesalónica,Grecia), Encuentro Autónomo de Lucha contra las represas y la desviación del río Aqueloos (Grecia), Escuela de Permacultura y Academia Autónoma (Grecia), Espacio Autogestionado «Epi ta Proso (Hacia Adelante)» (ciudad de Patras, Grecia), Espacio Autogestionado de Karditsa, Espacio de los Movimientos – Local para l@s inmigrantes (ciudad de Volos, Grecia), Espacio libertario y publicaciones “Aftoleksi” (Grecia), Espacio Social Abierto del Xanadu, Espacio Social Autogestionado del Pasamontaña, Espacio social de Paratod @ s (miembros y particulares) (ciudad de Larisa, Grecia), Espacio Social Libre Nosotros (ciudad de Atenas, Grecia), Espiral de solidaridad – semilla de Resistencia, Estrógenas (Grecia), Estructura de Salud Autogestionada de Exarcheia (ciudad de Atenas, Grecia), Eutopia: Ciclo de acción para el municipalismo libertario (Grecia), Federación Anarquista (Grecia), Femctoria por la difusión del feminismo de clase (Grecia), Geppetto Cooperativa (Grecia), Glub político Lesxi Aneresis de Tesalónica, (ciudad de Tesalónica, Grecia), Grupo anarquista “Baruti” (ciudad de Veria, Grecia), Grupo Anarquista “Disinios Ippos” (caballo indomable) (Patras- Grecia), Grupo Anarquista “Iterimpia”, Grupo de Salud Mental -¬ Covid19: Solidaridad de Tesalónica, (ciudad de Tesalónica, Grecia), Grupo de Teatro del Oprimido, “boalitaria” (Grecia), Grupo político “Camino Libertario” (Grecia), Guerreros del agua, infolibre.gr – cooperative media for independent information (medio cooperativo para la información independiente) (ciudad de Thessaloniki, Grecia), Iniciativa Antifascista de Lesvos – contra los centros de detención (isla de Lesvos – Grecia), Iniciativa Antiracista de la ciudad de Larisa, (Grecia), Iniciativa de Atenas contra las extracciones de hidrocarburos, Iniciativa de Atenas para la protección de Ágrafa, Iniciativa de habitantes de Kalamata, Iniciativa de Lucha por la Tierra y la Libertad (ciudad de Atenas-Grecia), Iniciativa de Trabajadorxs y Desempleadxs en la educación privada (Grecia), Iniciativa Libertaria “Ágria Neda”, Iniciativa para la protección del medio ambiente de la región de Kavala (Grecia), Jardín Botánico de Petroupolis (municipio de Petrupolis, ciudad de Atenas, Grecia), Kukuva, Empresa Social Cooperativa de Beneficio Colectivo y Social, LA PEONZA, cooperativα de economía solidaria (ciudad de Atenas- Grecia), La Red Vacía (Teoría, Utopía, Empatía, Artes Efímeras), La vieja escuela de Ormos, isla de Samos(Grecia), Laboratorio Libertario de infraestructura de movimiento (Grecia), Las ediciones de colegas (ciudad de Atenas, Grecia), La Cuña Centro político, social y cultural autogestionado de la ciudad de Tebas, Livas Club de Futbol Autogestionado, Local Anarquista UTOPIA A.D., Local Autónomo de la ciudad de Kavala, Local Autónomo de la ciudad de Xanthi, Local para l@s inmigrantes- Centro Social (ciudad de Atenas), Mano Aperta: comedor social y autogestionado, Mercado autónomo de Volos (ciudad de Volos), Μovimiento Αnti-autoritario de Atenas, Movimiento Antiautoritario de Larisa, Movimiento Antiautoritario de Tesalónica (ciudad de Tesalónica), Movimiento Antifascista de Kalamata, Movimiento Antifascista de Samos, Movimiento Ciudadano de Volos-Pelion para agua (Ciudad de Volos y Pelion), Movimiento Ciudadano Rajes Icaria, Movimiento de personas que escuchan voces, Μujeres Defendiendo Rojava Comité de la ciudad de Atenas, Odo, Colectivo colectivo libertario, Ocupa de “Analipsis”, Ocupa de “Apertus”. Espacio Social Libre de la ciudad de Agrinio, Ocupa de “Dougrou” (ciudad de Larisa), Ocupa de “Libertatia”, Ocupa de “Matsangou” (ciudad de Volos), Ocupa de “Mundo Nuevo”, Ocupa de “Patmos y Karavia”, Ocupa de “Tierra Desconocida” (ciudad de Tesalónica), Ocupa de Rosa Nera, (ciudad de Canea, isla de Creta), Ocupa Lelas Karagianni 37 (LK37) (ciudad de Atenas), Optikamultietnica, Organización Política Anarquista – Federación de Colectivas, ΟΧΟ (Grupo Sin Nombre), Piso Thrania Iniciativa de educación sin discriminación, Plotinos (Isla de Quios – Grecia), Red de “Mesochora – Acheloos SOS”, Red de Derechos Políticos y Sociales, Red de Movimientos por Tierra y Libertad, Red Solidaria de Clínicas Sociales de Exarcheia, N Smyrni, Ilio y Agios Nektarios en la ciudad de Volos (Grecia), Revista Política Babylonia, Spori: Asociación de ciudadan@s por el estudio de la educación libertaria (ciudad de Rethimno, isla de Creta, Grecia), Sporos – Semilla (isla de Lesvos), Tienda cooperativa “Hochlios”, Unión Sindical Libertaria de la ciudad de Ioannina, Unión Sindical Libertaria de la ciudad de Atenas, Unión Sindical Libertaria de la ciudad de Rethimno, Unión Sindical Libertaria de la ciudad de Tesalónica, Ciclo Vacío – Miembro de la Federación Anarquista, Women’s initiative against depth and austerity measures Thessaloniki, Grecia) (ciudad de Tesalónica), Bonita, Papastathi, Chryssikopoulou, Maro, Geroy, Katia, Dimitris, S., Istres, Jacques, Kapadelis, Panagiotis, Katzourakis, Kyriakos, Kouniaki, Eugenia, Mouka, Nikoletta, Siafliaki, Iro, Thalia P., Tomsin, Marc, Solidarity Open Tinos, Stelios Sykas, Antreas Giorkatzis, Claudia Rodríguez Ramírez, Iliana Fokianaki, Michalis Christodoulou, Michele Mavropulos, Kavala, NoBorders Greece, St.MamasAntifa, Tsakiris George, Θάνος Βάγιας, Κων/νος Σπυρόπουλος, Μαρίνα Παπαδημητρίου, Μιχαηλίδου Ελπιδα Εκπαιδευτικός, Νίκος Μουρτασάγας, Παναγιώτα Κ., Asamblea Ciudadana Abierta de Vari-Voula-Vouliagmeni, Asociación para los Μonumentos Ηistóricos, Maleficia – grupo político contra el patriaracado y cada tipo de poder, Obscura Laboratorio Cooperativo Creativ (Rethymno), Αλίκη Πετροπούλου, Κοινωνικός Χώρος Αντίβαρο, Μαρίνα Τσαμουρά, Παντελής Κυραμαργιός, Πρωτοβουλία ‘Ψ’, Πρωτοβουλία για τα Δικαιώματα των Κρατουμένων, Συνεργατικές εκδόσεις και βιβλιοπωλείο Ακυβέρνητες, Ταξική Αντεπίθεση (ομάδα Αναρχικών και Κομμουνιστών), Areti Potsiou, Steps, TRELLOPAREAKIFOREVER, Vagelitsa Papazissi, Αντιφασιστική δράση Ρεθύμνου (αδρε), Ελεύθερος Κοινωνικός Χώρος Φαβέλα, Κίνηση Υπεράσπισης Δικαιωμάτων Προσφύγων & Μεταναστών/-τριών (Πάτρα), Πολιτική Πολιτιστική Λέσχη Γλυφάδας Αμπάριζα, Συνεργατικές εκδόσεις και βιβλιοπωλείο Ακυβέρνητες Πολιτείες Συνεργατικό εγχείρημα αλληλέγγυου εμπορίου LACANDONA Alemania AG Ventana al Sur, AK Asyl Göttingen, Alerta! – Lateinamerika Gruppe Düsseldorf, Attac Frankfurt, Borderline-europe Human Rights without Borders e.V., Campaña cafe mesoamericana, Carea e.V., Colectivo gata-gata, Colectivo Konfront, Collectif kom.post, DunyCollective, Feministische Organisierung für Selbstbestimmung und Demokratische Autonomie, Flüchtlingscafe Göttingen, Frauen * Streik Bündnis, Freie Arbeiter * innen-Union, Fridays for Future Frankfurt am Main, Gärtnerei Ra.Baba, Gruppe B.A.S.T.A., Gruppe B.A.S.T.A. Berlin, Guerrero, Christa, Holtmann, Susann, Informationsbüro Nicaragua, Internationalistisches Bündnis Frankfurt a.M., Jineolojî Komitee Deutschland, Kaffeekollektiv Aroma Zapatista, Kampagne «Grüne Lunge bleibt – Instone stoppen!», Kollektiv Transgalaxia, KOMMUJA – Red de comunidades solidarias, Mietshäusersyndikatsprojekt Grafschaft 31 Münster, Ökologisch-Radikal-Links Frankfurt, Onbones Collective – Fairdruckt eG, Our House #OM10, Partner Südmexikos e.V., Perspektive Rojava – Solidaritätskomitee Münster, Prison´ Dialogue- Frauen AG, , Projekt Knotenpunkt Schwalbach, Red Ya-Basta-Netz, Riseup 4 Rojava Frankfurt a.M., Roots of compassion eG, ROSA – Revolutionäre Linke, Tres Gatas – producción en Colectivo, Undogmatische Radikale Antifa, Unrast Verlagskollektiv, Wohnprojekt Grafschaft 30 e.V., Women Defend Rojava Deutschland, Women defend rojava Frankfurt am Main Deutschland, WUMS-Kollektiv, Ya Basta Rhein Main, YXK Frankfurt a.M., Zwischenzeit e.V. – Initiative für soziale, interkulturelle und ökologische Forschung, Analyse und Bildung, Daddy Longleg, Ende Gelände, Massiah, Gustave, Schmidt, Edo, Citizens Summons, Consejo de Mujeres Kurdas, interventionistische Linke -Frankfurt am Main, Jentzsch, Marco, Sanchez Loza, Jose Manuel, Soli für Soli, Assoziation A (Verlag, editorial), Bloque Latinoamericano Berlin, Café Libertad Kollektiv, Elpis Fragkou, Globale Film Festival Berlin, Le Groupe Germaine Berton, Lucha Amada (colectivo musical/alemania), Pilar Puertas, Theo Bruns, Christian Katz, colectivo ZAPAPRES, Samidoun Deutschland, Augusto Pacheco, Elisabeth Steffens, Grupo Juana Ramírez La Avanzadora, Kurdischer Frauenrat Ronahî aus Hannover Francia Agate, armoise et salamandre – corps et politique, Anne Hocquenghem et les acheteurs de café du sud-est du massif central en France, Associacion Espoir Chiapas, Association AMERICASOL du réseau Escargot, Association GERMINAL, Association ONYVA, Association SOL’QUERCY du RESEAU ESCARGOT, Attac France, Caen Entraide Populaire, Caracole, CDP13, Colectivo Mi abuelita, Collectif «Coordinacion DZLN, Collectif Chiapas Ariège, Collectif de l’Université populaire de la Terre, Collectif des Immigrants en France (C.I.F.), Collectif douarneniste en lutte pour les solidarités, Collectif féministe Les Rosies d’A cause de macron, Collectif Grains de Sable, Collectif inter-collines des 2 rives de la rivière Aveyron, Collectif Mutvitz11, Collectif París Ayotzinapa, Collectif surnatural, Collectif la Digne Rage de Lille, Centre Culturel Libertaire, Association Unidos, Compagnie de théâtre Proteo, Torre Latino Radio, Comité Amérique latine de Caen – Normandie, Comité Amérique latine du Calvados, Comité d’accueil intergalactique de la zad de Notre-dame-des-Landes, Comité d’Accueil Sud Est France PACAZ, Comité de coordination des 17 contre la réintoxication du monde, Comité de Solidarité avec les Indiens des Amériques (CSIA-Nitassinan), Comité de Solidarité avec les Peuples du Chiapas en Lutte (CSPCL), Comité Populaire Quartier Latin, Compañía Jolie Mome, Compañía Isidoria, Confédération paysanne, Coordination des sans papiers 75, Corsica Internaziunalista, CSPN (Collectif de solidarité avec le peuple du Nicaragua de Francia), DAL-Droit au logement, CNT-F, Des femmes de la montagne Limousine, Échanges Solidaires, Editions Divergences, Éditions Libertalia, El Cambuche de Toulouse, Ensemble Finistère! Ensemble 29!, Fondation Frantz Fanon, Foro Cívico Europeo, France Amérique Latine, Front Uni des Immigrations et des Quartiers Populaires, Gilets Jaunes de Montreuil, Gilets jaunes Les Lilas, Groupe Henri Laborit de la Fédération Anarchiste, GROUPE LIBERTAD DE LA FEDERATION ANARCHISTE, Groupe toutes en grève, Initiativ Oury Jalloh Allemagne et la CISPM, InterLieuxInterCollectifs Montreuil, Kafe kapel, red escargot, L’espace autogéré des Tanneries, L’Union Communiste Libertaire., La Bad’j, La Compañía Tamerantong, La Gueule ouverte, La Maison Ouverte Montreuil, La Parole Errante Demain, La Révolution est en marche, «Laboratoire Autonome de Biologie : Alternatif, Solidaire et Expérimental, (LABASE)», Le BIB-Hackerspace, Le collectif «Chabatz d’entrar», Le Front Uni des Immigrations et des quartiers Populaires (FUIQP), Le Quartier libre des Lentillères, Le Surnatural Orchestra, Les Communaux, Les Gilets Jaunes de Pantin, Lesconstituants78, Longo Mai, l’association Fraternité Douarnenez, Mani Rosse Antirazziste, Marseille avec les Grecs, Mouvement Contre le Crime Atomique Colectivo, Mut Vitz 13, MUT VITZ 31, Mut-Vitz 34, PEPS (Pour une écologie Populaire et Sociale), Primitivi, Producciones Débrid’arts, Producciones Djab, Rédaction de CERISES LA COOPÉRATIVE, Revue Chimères, Revue De(s)générations, Séminaire «Penser les décolonisations», Solidaires09, Solidarité migrants Wilson, STE-75 Syndicat des travailleurs.euses de l’éducation Paris, Surnatural Orchestra, groupe de musique, Syndicat CNT Éducation Social-Services 34, Syndicat CNT INTERPROFESSIONNEL de l’Ardéche, Tatcha compagnie, Terrestres. Revue des livres, des idées et des écologies, Toulouse Anti CRA, UCL Caen, Union Départementale des syndicats CNT de Haute-Garonne, Union Syndicale Solidaires, Alliez, Éric, Alèssi Dell’Umbria, Annette Revret, Arsenault, Judith, Assael, Ivan, Astolfi, Nathalie, Ateya, Rim, Bachkine, Patricia, Bajon, Jean Baptiste, Baschet, Jérôme, Berling, Maïa, Bertille, Gendreau, Besancenot, Olivier, Beynel, Eric, Bohet, Odile, Boitière, Isabelle, Bonfanti, Brice, Bonvalet-Girou, Thomas, Bosson, Marc, Buisson, Manon, Candore, Marco, Casillas, Jeanne, Castillo, Carmen, Catelain, Jennifer, Causeries Populaires, Chao, Antoine, Chirón, André, Cibele, Coignard, Elisabeth, Corcuff, Philippe, Dardot, Pierre, de los Santos, Marie, Dekel, Tom, Demoron, Sandrine, Dervin, Alain, Desclozeaux, Aurelien, Diawarra, Youssef, Duran, David, Faucheux, Grégoire, Fautrier, Pascale, Fraunié, Laurent, Gaillanne, Fanny, Galasso, Franca, Gau, Gabriel, Gaudichaud, Franck, Gerschel, Anne, Gianinazzi, Willy, Gilles Bertrand, Giner, Stephanie, Glowczewski, Barbara, Godard, Alice, Godard, Carine, Godard, François, Goutte, Guillaume, Guest, Andreas, Hansma, Marie-Christine, Hélier, Odile, Hocquenghem, Joani, Ibañez, Amparo, Jacob, Mat, Jacques Istres, Jappe, Anselm, Jean-Louis Tornatore, Jean-Jacques M’U, Kempf, Joseph, Krzywkowski, Isabelle, Lagneau, Antoine, Latorre, Paule, Latouche, Serge, Laure de Saint Phalle, Le Bot, Yvon, Long, Olivier, Lopez, Francis, Loutre Barbier, Laurence, Lowy, Michael, Madame Miniature, Marin, Maguy, Martinot, Alex, Mathieu, Dominique, Mavic, Béatrice, Maymat, Philippe, Melo St-Cyr, Viviana, Mesnard, Cécile, Michèle Leclerc-Olive, Monique Amade, Monsieur Jack, Mourrat, Philippe, Navajo, Métie, Normandon, Aurélie, Nugon, Arièle, Odille, Laurie, Pailler, Aline, Parrot, Karine, Pellicane, Christine, Perez, Ampari, Piet, Sarah, Pirou, Fanny, Prieur, Sébastien, Quillateau, Patrick, Rafanell iOrra, Josep, Renaud, Robin, Vincent, Romanet, Martine, ROME, Daniel Roux, Fatima Salvatori, Jeannot Salama, Pierre Sardinha, Diogo Saurin, Patrick Secheppet, Camille, Sechet, Sylvain, Soussi, Claire kachkouch, Straeli, Celia, Studer, Jeanne, Tefnin, Garance, Tiburcio, Nicco, Toulouse, Rémy, Triantaphylides, Paul, Untereiner, Jean Luc, Varikas, Eleni, Viennot, Sarah, Vollaire, Christiane, Yoga Nomade, Yvette Dorémieux, Cariven, Flora, Dantou, Jean-Robert, Emancipation Collective, Ingalan, Karoline Zaidline, Terra Libra, Angélique Sapolin, Camille Louis, Domingo, Sandrine, Evelyn Zeledon, Françoise Carrasse à Aubervilliers, Françoise Escarpit, Hélène Chaudagne, Jean Marc Lechopier, Julio Benjamín Flores Unda, l’association Droits Ici ET Là-bas (DIEL), La Milpa A.C., Le KIOSK, Marc Cefallo, Seminario de investigación libertaria ETAPE, Victoria Brasil Camargo, Amarine Gripond, Anthony Pecqueux, Autre Futur, Christine Chalas, Collectif d’Initiatives Militantes pour l’Autogouvernement (colimaçon.org), Comitado de acogida de los zapatistas en sur Aveyron, Franck Lemaire, Janisset Bernard, Robin Kerguillec, Sylvie Hournon, ValK, Vran’mor lab, Bourrut Didier, Brigades d’actions cinématogrphiques, Chorale libertaire «La Rojinegra», DILEM du comité de quartier de la Place-des-fêtes, Belleville, Emilie Assémat, Emmanuel Cochon, Fanny Becvort, Gaonac’h, Yves, Groupe 30-84 de la Federation anarchiste, Heyla Doria, Jean Claude Sauzet, Joséphine Delaforge, Julien Crépieux, Lancelot Dagnicourt, Le Groupe de Metz de la Fédération Anarchiste, Léo Servetti, Les Folles Soirées Dionysiaques, Les marché noir des petites utopie, Les Sauvages, Lita Rias, Marie Dault, Mut vitz 30-84, Nathalie Vivé, RISOMES – Réseau d’Initiatives Solidaires Mutuelles et Écologiques, Sébastien Camille, Signé X, Tv Bruits, Vincent Jarry País Vasco Abantoko Talde Feminista, Basoa, Defendatsaileen etxea, Bizilur – Lankidetzarako eta Herrien Garapenerako Erakundea, EH Bildu Abanto, Eskozap Kolektiboa, Etxalde – Nekazaritza Iraunkorra, , Euskal Herriko, Emakumeon Mundu Martxa, Fundación Paz y Solidaridad de Euskadi, Gabiltza, Gogoaren indarra taldea Las Karreras, Harri Barri Kultur Elkartea, Karabana Mugak Zabalduz, Lumaltik Herriak, Mugarik Gabe, Mujeres del Mundo Babel / Munduko Emakumeak, Plataforma Ongi Etorri Errefuxiatuak, Radio Alegría Libertaria, Tadamun elkargunea, TxiapasEKIN kolektiboa, Zabaldi elkartasunaren etxea, Muguruza, Fermin, Perales Arretxe, Iosu, Goienetxea Fradua, Itziar, Hernández Zubizarreta, Juan, Kepa Korta, Organización Feministalde, de Bilbao, Euskalherrua/País Vasco, Uribarren Laña, José Ignacio, Urko Rodriguez de la Fuente, Zapatisten Lagunak, A Planeta, Compañía de marionetas Picuentos, Irungo Harrera Sarea, Jasone Iroz, Jesus L. Garay Hinojal, Ainara Luque Ruiz, Aman Komunak sarea, Borja San Pedro Abalia, Kutxiko Txoko Txikitxutik (KTT) María José Sagasti Lacalle, Ehne Bizkaia, Etxalde Austria Kinoki Asociación Autogestión Audiovisual, Colectivo Libertad, Comité de Solidaridad México-Salzburgo, Palästina Solidarität Steiermark, Steirische Friedensplattform Bélgica Actrices et Acteurs des temps présents, Ad Lilithum, ADES, Capitane Records, Casa Nicaragua, Centre Tricontinental (CETRI), Écologie sociale Liège, Collecti.e.f 8 maars Bruxelles, Collectif de Solidarité Liège-Rojava, Collectif KAWAZ, Collectivo Mala Hierba, Comité Chiapas Bruselas, Comité Jineolojî Europa, Groupe CafeZ, Liège, Jineolojî Center, La Santé en Lutte, Le DK, Sororidad Sin Fronteras, VaVeA Semeurs de Possibles, Zablière – ZAD Arlon, Chauvier, Maïa, Coppens, Diego, Despret, Vinciane, Diaz Aranda, Karmen, Duterme, Bernard, Eric Toussaint CADTM internacional, Fox, Ivan, Geert Carpels, Gerardy, Martine, Mekhitarian, Juliette, Quinoa Bruxelles, Vaneigem, Raoul, Petites singularités, Centre Social Autogéré Entremurs-entremondes, Groupe Ici & Maintenant, Paula Stévenne, Florian Felix, Mouvement d’Action Paysanne Bulgaria Iniciativa de apoyo a l@s zapatistas Cataluña Adhesiva Espai de Trobada i Acció, Asociación Mujeres Migrantes Diversas, Associació Cultural el Raval «El Lokal», Associació Entrepobles, Associació Solidaria Cafè Rebeldía-Infoespai, Barcelona, Ateneu Candela, Ateneu La Torna, Ateneu Popular La Falç, Ateneu Popular Rocaus, Azadi Jin, Azadi Plataforma de Solidaritat amb el Poble Kurd, Cal Cases, Can Tonal de Vallbona, Col•lectiu Maloka, Colectiva Katari, COLECTIVO Pallasos en Rebeldía de Catalunya, Ecoxarxa del Bages, Espai defensa legal Manresa, Fundació Salvador Seguí, Grup de consum autogestionat Pinyol Vermell, Horts Comunals de Sant Celon, La Garriga Societat Civil, La Pallejana, LA RAVAL. Cooperativa d’habitatge generacional a Manresa, Mediterranea Saving Humans, Plataforma d’Afectades per l’Habitatge i el Capitalisme del Baix Montseny, Poc a Coop, Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes de Barcelona, Taula per Mèxic, Xarxa de Suport Mutu de la Trini, Bosqued, Àngel, García Sanagustin, Carina, González, Ixchel, Pere Ortín, Andrés, Villalobos, Juan Pablo, Bosch Pou, Mercè, Caravana Obrim Fronteres Catalunya, Ivó Campanario Rodriguez, Ecoxarxa Garrotxa, L’Erol. Escola-Comunitat d’Educació Viva, Pere Folch, Rebel.lió Justícia Global – XR Bcn, Arnau Montserrat Vilaseca Chipre 300000 Arboles en Nicosia, Aeriko en las montañas de Troodos-por la justicia social y ambiental, antifa λευkoşa, Centro Social «Kaymakkin», Club Atlético Popular «Omonoia», Colectivo «Ramona», Colectivo Ecopolis, Iniciativa para el Rescate de costas naturales, Movimiento de Izquierda, Queremos Federación, PUERTA 9 OMONOIA, Sispirosi Atakton, Spirithkia Escocia Coordinadora Zapatista North UK Eslovaquia Akimov, Ivan, Kesaj Tchave, Alternative- anarchist culture and propaganda collective Slovakia Europa Colectivo iraní Andeesheh va Peykar, Coordinadora Europea De Via Campesina, CUP Exterior, Flor de la palabra – colectivo de traducción de la sexta francófona, Mujeres y Disidencias de la Sexta en la Otra Europa y Abya Yala – Red de Resistencia y Rebeldía, Never again 88, Watch the Med Alarm Phone, Louis, Camille, Philippe Cordier, laPirata y Adherentes Individuales (Alemania, Italia, Francia), Azad Anarxist Kollektiv, TJK-E (Movimiento de mujeres kurdas en Europa) Finlandia Colectivo Armadillo Holanda NSTITUTE FOR THE SELF-REPRESENTATION OF WOMEN OF COLOR, Icaza, Rosalba Inglaterra Coordinadora Zapatista North UK, Hunter Dodsworth, Siân, Christina Chasou, Israel Hinojosa Baliño, León Chávez Teixeiro, Autonomy or Barbarism, Museum of Care Irlanda Talamh Beo, Laurence Cox, Francisco José Rebolo da Silva Santos Noruega Alerta, Chiapasgruppa LAG, CROTONICX v/ Loan TP Hoang, Karlsøyfestivalen, Kvinneutvalget (LAG), LAG Noruega, Latin-Amerikagruppene i Norge (LAG), López Kunst & Produksjoner, Motmakt, Bokkafe, Anarres, Fadnes, Åse, Fadnes, Astrid, Fadnes, Ingrid, Gulli, Marianne, Haugdahl Solberg, Inga, Haugsnes, Vilde, Heiret, Yngve Solli, Luna Evjen, Solveig, Muñoz Llort, Sonia, Pålsrud, Mads, Pedersen, Ole, Solberg, Jarl, Thamdrup Lund, Herman, Watn, Bård, Mendoza Fuente, Noé Manuel Portugal Jornal MAPA, Rádio Paralelo, Revista Flauta De Luz, Cunha, António Eduardo, Pereira Ribeiro, Natacha Alexandra, Collettivo Autonomo Lavoratori Portuali “CALP”, Andrés Jurado, Paula Torrado, Robles Zamarripa, José Ricardo, Francisco Rebolo, EcoSoc – Oficina de Ecología e Sociedade (CES) República Checa Družstvo Black Seeds, Kolektiv 115, Anarchistická federace Rusia Cooperativa Molotov, Svora collective, Severnaja, Ekaterina, Nikolay Oleynikov Saepmie, pueblo Saami Fjellheim, Eva Maria Suecia Diego Angelino Suiza Bloque Feminista Abya Yala Suiza, C.S.O.A. il Molino, Casa Colectiva de Malagnou, Ceibavieja, Circolo Carlo Vanza Bellinzona, Collectif Breakfree Suisse, Collettivo R-Esistiamo, Direkte Solidarität mit Chiapas, Encuentro Feminista Zapatista Zürich/ Basel, Grève du Climat Genève, Groupe écosocialiste de solidaritéS, Grupo de Coordinación zapatista del territorio suizo, HumanrightsChiapas Suiza, Jeunes POP Genève, Mouvement pour une agriculture paysanne et citoyenne, Théâtre Tête dans le sac – marionnettes, Voce Libertaria Ticino, Women Defend Rojava Zürich, Gioventù Biancoblu, www.libradio.org radio d’inspiration libertaire, Hiwa Salimi, la_cápsula, Asociación Camino Cultural, Collectif vaudois de la grève féministe, Comitato Ticinese per la Ricostruzione di Kobane, Comunità Kurda in Ticino Turquía Birlesik Devrimci Parti, Mehmet Güney, Musa Piroglu, Yücel Tekín Ucrania Assembly. Alternative media group Estado Español Confederación General del Trabajo (CGT), CNT Comarcal Sur Madrid, CNT Fraga, CNT Sierra Norte, Afromurcia en Movimiento, Asamblea Plaza de los Pueblos, ASSI (Acción Social Sindical Internacionalista), Asociación Brasileira Maloka, Asociación en medio de abril, Assemblea de Solidaritat amb Mèxic del País Valencià, Centro de Documentación sobre Zapatismo (CEDOZ), Centro Social La Ingobernable, Centro Social La Villana de Vallekas, CNAAE (Comunidad Negra, Africana y Afrodescendiente en España), COLECTIVO Pallasos en Rebeldía de Galicia, COLECTIVO Pallasos en Rebeldía de Madrid, Confederación Sindical Solidaridad Obrera, Coordinación Baladre, Coordinadora de Desemplead@s y Precari@s de la Comunidad de Madrid, Derechos Humanos Madrid, Ecologistas en Acción, Espacio Común 15M, Esteve Morlan, Tirso, FIRMES Federación Internacional de Resistencia Migrante en España., Foro Social de Segovia, Fundación de los Comunes, La Casa Invisible, La Medusa Colectiva, Luisa Martín Rojo, Lumaltik Aragón, Madrid 43 Ayotzinapa, Org. Anticapitalistas, Partido Socialista Libre Federación PSLF, Red de Hondureñas Migradas en España, Redal Montané, Clara, REVISTA VIENTO SUR, Solidaridad con el pueblo Mexicano-Málaga, Synusia, TRAWUNCHE MADRID, Yretiemble, Amorós, Miguel, Ibáñez, Tomás, Taibo, Carlos, Capanegra, Juan Carlos, Carretero Miramar, José Luis, Claveria Iranzo, Olga, De Lera López, Cristina, González de Chávez Fernández, Teresa, Gonzalo Serrano, Andrés, Gonzalo, Pilar, Héctor Grad Fuchsel, Humanes Bautista, José Luis, Martín, Fátima, Merino Escribano, Rosa, Otero González, Isabel, Pastor, Jaime, Pérez Orozco, Javier, Roitman Rosenmann, Marcos, Acedo, Javier, Arq. Luis Manuel Ochoa, Garcia Salinero, Juliana, Islas Arzamendi, Gabriela, María Alonso Torregrosa, Antonia Avalos Torres, Bauzá Ferré, Enrique, García del Saz, Miriam, María de Ponte Azkarate, Paloma Montuenga, Adhesión de mujeres Supervivientes de violencias de género, Barrio Bajo, Carlos Meana Suarez, Casapueblos, Colectivo Madrid otra Italia, Col·lectiu Obrim una finestra al món, Comité de apoyo a Kurdistán-Madrid, Equipo «¿Cómo suenan los besos?», Gomez Avalos, Emiliano Hidalgo Leduc Sonia, Javier Matesanz, Komun.org, Laura Núñez Jara, Monse Hevia, Noticias de la Rebelión, Plataforma de Solidaridad con el pueblo de Honduras en Madrid, Rojava Azadi-Madrid, Seguí Jover, Guinovart, Jaume, SODePAZ Balamil, OLdePaz.Pachakuti, Vázquez-Sixto, Félix, Women Defend Rojava-Madrid, Zulos de Segovia, A pie de kalle. Lavapiés, Adolfo Rodríguez Gil, Asociacion Cultural y Social Puentes No Muros, Asociacion de Amistad con el Kurdistan, Frente Asogue, Inma Abalia, José Cienfuegos González, M Teresa Gutiérrez, MPT «Macarena Para Todas», Mujeres de Negro contra la guerra, Salamanca Antinuclear, Amanda Maya Peñuelas Chuffart, Club de Fútbol Popular Orihuela Deportiva, Fidel Romero Garrucho, Grabatada de la Enre, Irmandade Avelino Pousa, Jesús Ruiz Gallego-Largo, Las Kellys, Manrique, María, María Pilar López-Jamar Lázaro, Miguel Urbán, San Isidro Vallejo, Luis Fernando, Sociedade Histórica e Cultural Coluna Sanfins, Sophie Rogié, The Foundry, Tirso Esteve Italia A.N.P.I. Associazione Nazionale Partigiani Italiani, ADL COBAS, All Reds Rugby Roma, Altro Modo Flegreo, Ambasciata dei Diritti delle Marche, Ambiente&Salute, Annestus – Agoa, ARCI Noerus, Ardita Due Mari, Assalti Frontali, Assemblea Antirazzista Antifascista Di Vicofaro, Associazione «Cultura È Libertà, Associazione ATTAC Italia, Associazione Casa dei Popoli, Associazione centro socio culturale ARARAT a Roma, Associazione Città Migrante, Associazione Culturale GIShub, Associazione di Promozione Sociale, Associazione Giuseppe moscati Parrocchia San Sabino, Associazione Jambo- commercio equo Fidenza Italia, Associazione Nova Koiné, Associazione politico-culturale Tempi Post Moderni, Associazione Senza Barriere Due, Associazione senza paura Genova, Associazione Taiapaia, Associazione Verso il Kurdistan e Rete Jin, Associazione Ya Basta Caminantes Padova, Associazione Ya Basta Moltitudia Roma, Associazione YA BASTA! ÊDÎ BESE Y Centri, Sociali del Nordest, Associazione Ya Basta! Milano, Associazione YaBasta! – Casa Della Solidarietà Sabino, Romano, Associazione Yaku – Italia, Ateneo Libertario, Azione Antifascista Roma Est, Brigata Sanitaria Soccorso Rosso, Brustolin, Maryline, Buscemi, Marquito, C.S.A NEXT EMERSON, Cadtm (Comitato per annullamento debiti illegittimi), Camera del Non Lavoro, Cantiere, Carovane Migranti, Casa Bettola, Casa dei Circoli, Culture e Popoli, Casa Dei Diritti Dei Popoli, Casa del Popolo Campobasso, Casa della Cooperazione, Casa delle Donne di Milano, Casa delle Donne Lucha y Siesta, Casa delle Donne-Nudm, Casa Madiba Network, Cattive Ragazze, Centro giovanile Batti il tuo tempo, Centro Sociale Anomalia, Centro sociale autogestito «INTIFADA» Empoli (FI), Centro Sociale Autogestito Magazzino47, Centro Sociale CasaLoca, Centro Sociale Occupato Autogestito «Angelina Cartella», Centro Sociale Tpo, Chichimeca, CIAC ( centro immigrazione, asilo, cooperazione internazionale), Circolo «D. Lazzari» di Legnano, Circolo ANPI Renato Biagetti, Circolo ARCI Barbun KM0, Circolo Arci Nausicaa, Circolo Fratellanza Casnigo, Ciss-ong Palermo, Clown Army Roma, COBAS Confederazione dei Comitati di Base, COBAS Napoli, Collettiva Una volta per tutte, Collettivo 20ZLN, Collettivo Caffè Malatesta, Collettivo Femminista Lotto, Collettivo Lsoa Buridda, Collettivo Popolare «Ramona», Collettivo redazionale della rivista LEF Libertè Egalitè Fraternit, Collettivo Nodo Solidale Italia, Comitato Abitanti San Siro, COMITATO AMIG@S MST, Comitato antirazzista cobas Palermo, Comitato Chiapas «Maribel», Comitato Città Vecchia Taranto, Comitato Jineoloji, Comitato Madri per Roma Città Aperta, Comitato No Muos – No sigonella, Comitato per non dimenticare Abba, Comitato Piazza Carlo Giuliani, Comitato Roma Xii Per La Costituzione, Comité por la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo, Comune del Crocicchio, Comunità curda in Italia, Comunità di Resistenza Contadina Jerome Laronze Comunita’ RNCD, Contadinazioni-fuori mercato, Cooperativa Sociale Le Rose Blu, Coordinamento Calabrese Acqua Pubblica «Bruno Arcuri», Coordinamento dei Collettivi Studenteschi di Milano e Provincia, Coordinamento Nazionale No Triv, CORTOCIRCUITO Flegreo, Csa Astra/Lab Puzzle/cs Brancaleone, Csoa Ex Snia, Csoa Forte Prenestino, Csoa Gabrio, Csoa La Strada, Csoa la torre, Dinamopress, Dipende da Noi, Enoize, ESC Atelier Roma, Ex Caserma Liberata, Ex caserma occupata, Federazione Anarchica Siciliana, Foro Italiano de los Movimientos per el Agua, Forum Antirazzista Palermo, Fridays For Future, Fuorimercato, autogestione in movimiento, Casale Garibaldi Roma, GAS Caracol Franciacorta, Genuino Clandestino Firenze, Giovani Comunisti, «GIShub – Associazione Culturale GIScience for Humanity, Urban space and Biosphere, Gruppe B.A.S.T.A., Gruppo Anarchico «Bakunin» – FAI Roma e Lazio, Gruppo Autonomo LiberidiAmare Autonomia Contropotere, Gruppo Consiliare Sinistra Progetto Comune – Comune di Firenze, Gruppo di Acquisto Solidale – Cosenza, Gruppo lampi, Il Cantiere delle Idee, IFE (Iniziativa Femminista Europea), L’associazione G.L.R., L’associazione politico culturale Resistenza Gallura, L38squat, La Milpa Orto Collettivo, La Panchovilla in Sabina, Laboratorio Andrea Ballarò, Laboratorio Aq16, Laboratorio Crash!, Laboratorio Decoloniale Femminista e Queer, Laboratorio di economia solidale ambientale e sociale, Laboratorio di Mutuo Soccorso ZERO81, Laboratorio Occupato Autogestito Acrobax – LOA Acrobax, Laboratorio Occupato Insurgencia, Laboratorio Sociale Alessandria, Le Mafalde, Liberation queer+ Messina, Lisangà, culture in movimiento, Malanova, Manituana – Laboratorio Culturale Autogestito, Mediterranea Saving Humans, Mondeggi Bene Comune, Fattoria Senza Padroni, Movimento NO MUOS, No Border APS, Non Una Di Meno – Milano, Non Una Di Meno – Modena, Non Una di Meno Alessandria – Casa delle Donne Alessandria, Non Una Di Meno Lucca, Non Una di Meno Palermo, Non Una Di Meno Piacenza, Non Una di Meno Ravenna, Non Una Di Meno Reggio Emilia, Non Una di Meno Roma, Non Una di Meno Torino, Non Una di Meno Venezia, Nudm Palermo, Officina Rebelde Catania, Operai /e dello Spettacolo Associati/e, Osservatorio Repressione – Italia, Palermo Pride, Palermo ribelle, Parteciparte, Partito della Rifondazione Comunista, Partito della Rifondazione Comunista – Sinistra Europea, Potere al Popolo!, Presidio salute solidale – Napoli, Progetto 20k, Quarticciolo Ribelle, R.A.S.P.A. Rete Autonoma Sibaritide e Pollino per l’Autotutela, Radio Sherwood, Re:common, Resistenza Casa Sportello Solidale, Rete Antifascista Roma Sud, Rete antirazzista catanese, Rete Antirazzista Catanese e Comitato NoMuos/NoSigonella, Rete Jin, Rete Kurdistan Italia, Rete Kurdistan Roma, ReteJin, Reti di Pace, Ri-Make Bene Comune, RiMaflow, fabbrica recuperata in autogestione, Scomodo, Scuola Popolare Piero Bruno, Siracusa Ribelle, Spazio di Mutuo Soccorso, Spazio Libertario Pietro Gori, Spazio sociale 100celle aperte, TATAWELO, TeatrOfficina Refugio, Termoli Bene Comune- Rete della Sinistra, terraTERRA, Ufficio Informazione del Kurdistan in Italia, Unione Sindacale di Base, Verità e Giustizia per i Nuovi Desaparecidos, Vivèro- luogo di quartiere, Ya Basta Bologna, Ya Basta! Marcas Italia, Alberi, Urbani, Amicucci, Caterina, Berti, Stefano, Boffa, Daniela, Botti, Andrea, Bresciani, Marco, Capezza, Iolanda, Caudo, Melina, Celestini, Ascanio, Cesi, Alessandro, Clerici, Naila, Crabuzza, Claudia, De Luca, Mariano, Della Corte, Raffaele, Devastato, Giovanni, Fabiano, Pino, Garelli, Annamaria, Indiano, Carlotta, Kaveh, Afshin, Luca Pandolfi, Medici, Sandro, Nicotra, Alfio, Piccinini, Massimiliano, Proia, Veronica, , Rossa, Casetta, Sandroni, Doriana, Santoro, Alessandro, Saverio Calabresi, Francesco, Traverso, Enzo, Valcamonica, Adarosa, Vigo, Adele, Zanchetta, Aldo, Zanchetta, Brunella, Art LAb Occupato da Parma, Associazione Camino Cultural, Associazione Mesa Popular Bergamo, Baliva, Emanuela, Campagna LasciateCIEntrare, Centro Sociale La talpa e l’orologio (imperia) Italia, Ciaccheri, Amedeo, CSOA Emiliano Zapata, CSOA TDN, Custodi, Pietro M.D., Ex-Opg Occupato – Je’ So Pazzo, Gaia Capogna, Gilardi, Roberto, Giuseppe Dubla, Mazzi, Lena, Movimento Cittadino del III Municipio di Roma, Podere Casetta e della CSA Terrestra, Sbroggiò, Dario, Sesto Sole, Women’s International League for Peace and Freedom, Alberto Gini, Alessandra Valle, Anarquismos (Semilla Negra) Internacional, Antonio Marras, Archivi della Resistenza, Arcinsieme Lecce Circolo Arci, Associazione di amicizia italia Cuba circolo di Genova, Associazione Geologia Senza Frontiere Onlus, Associazione In Viaggio, Associazione Mesa Popular odv, Associazione Poveglia per tutti Venezia, Associazione Whydanghi, BAM Biblioteca Abusiva Metropolitana, Bonatesta, Christian, Casella, Roberto, Centro Politico Santacroce, Circolo ARCI «Montefortino 93», Colectivo «Pensare Migrante», Collettivo del Fondo Comunista, Collettivo Il Farina, Collettivo Primo Contatto, Colotti, Geraldina, Cristiano Quadalti, Daniele Bordo, Paola Brogi, Danilo Velez, Domenico Chionetti, Domenico Commisso, DUNYA Spazio di Interazione Culturale Lecce, Enza Aguanno, FerioliI Franco, Francesco Apeddu, Franco Fuselli, Gruppo Anarchico «Francesco Mastrogiovanni» di Napoli – F.A.I., Gruppo Volontari per l’ambiente, Guido Zentile, Italo Campagnoli, Ketty Caterina Nardulli, Lazzarin, Silvio, Magda Pohl-Tontini, Maria Mucci, Marina Criscuoli, Marsilio Gatti, Non Una di Meno La Spezia – nodo territoriale transfemminista NUDM, Non Una di Meno Nodo Territoriale di Pavia, Palestra Popolare , Casalberton, Paola Ronco, Paolo Tracaldi, Pressenza Italia, Rete delle Scuole Popolari di Roma, Riccardo Tordoni, Roberto Salvatore, Rossella, Perugi, Sonia Beati, Spazio Libero Teatro, Usciamo dal silenzio Genova, Lista «Campi a Sinistra», A.S.D. Quartograd, Ahora es el tiempo, Associazione Donne del Pollino, Associazione Ecotòno, Associazione Ex Lavanderia, Associazione Serperegolo, Casa del Popolo Teramo, Centro Politico Comunista «Sandro Santacroce», Centro Sociale ex Canapificio, CLAP – Camere del Lavoro Autonomo e Precario, Collettivo Autorganizzato Popolare 80010, Collettivo transfemminista Le maestre ignoranti, Daniele Barbieri, Franco Vacirca, Giardino Liberato di Materdei, Giuseppe Tiano, Juanita Apraez Murillo, Laboratorio femminista di Spinaceto, Linea d’Ombra O.D.V., Manuela Capponi, Mario Ronchi, Michela Di Stefano, Non Una di Meno Pisa, Non una di meno Trieste, Officina Rossa – Spazio Popolare, Officina Rossa Spazio Popolare Luni-Castelnuovo Magra (Sp), Osservatorio sul fascismo a Roma, Rebecca Rovoletto, Rododibecchi Associazione Culturale, Toni Peratoner, Un’altra città – Quarto, Union-net, Vanessa C. Italia, Alessandra Pomarico, Andrea Galafassi, Associazione Arci Miele Aps, Associazione Culturale «Pietro Gori», C.s.o.a Askatasuna, Casa Cantoniera Autogestita, Come Anpi – Sezione di Latina «Severino Spaccatrosi», Crucitti Francesca, Domenico D’Eusanio, Free Home University, Giangiacomo Pianetti, Herrera, Rocío, Infoaut.org, Infoshop senza pazienza, Laboratorio Anarchico PerlaNera di Alessandria, Marcello Mozzillo, Maria Giovanna Lucchesi, Osservatorio Antifascista Vittoriese, Rocco Accoto, Silvana Botassis, Toni Germani, Unione Inquilini Egipto Vane Trepp Kurdistán Komuna Newroz, Mesopotamia Ecology Movement Líbano Ghassan Salhab Nigeria Engert, Klaus Sudáfrica Vasna Ramasar Togo Les compas de Kpalimé, Adjetey, Rudy Tailandia Assembly of the Poor, Baramee Chaiyarat, Lapapan Supamanta, Rural Initiatives for Community and Ecology Association, Thai Poor Act Project Uganda Morusapir Lolem Sin especificar país Aurora Suárez, Abril Mercedes Villamil Ventura, Colectivo Telar de Lunas, Jose Damián Resendiz Saucedo, La Otra Movida, Magdalena Fernández, Movimiento al Buen Vivir Global, Red Sindical Internacional de Solidaridad y Luchas, Rosario Orduna Argentina Colectiva Corazón del Tiempo, Comité de Solidaridad Latinoamericana, Grupa de Lesbianas Feministas Sudakas Pro Sexo Anticapitalistas de Nvwvrken WajMapu, Blasco, Hugo Antonio, Gambina, Julio C., Grodziñski, Silvina Alejandra, Imas, Hilda, Luis Ronconi, José, Agrupacion Luche y Vuelve, Claudia Fausti, Colectivo La Fogata de Buenos Aires, Comunizar, Cooperativa de trabajo Muchas Nueces, Encuentro Cultural para la Liberación Lideresas de Abya Yala, Hernán Ouviña, Juan Wahren, Red Trashumante de Argentina, Revista La tierra quema, ROGELIO OSCAR RETUERTO, Rosaura López de Cea, Tolosa, Sandra (Antropologa), Alejandro Luro, Beatriz Amor, Centro Cultural y Comunitario La Toma, Colectivo Semillero Autónomo de Argentina, Cora Paulizzi, Emiliano González, Gabriela Debus, Irina Vacs, Iván Zimicz, Jesica Achille, Las Pibas del Agua, Liliana Huljich, Malena Soledad Campillay, Marín, Sandra, Paula Thomas, Red de Solidaridad con Chiapas de Rosario, Red Jarilla de Plantas Saludables de la Patagonia, Romina Gozio, Valentín Val, Yain Alé Sciola, Asamblea Vecinos Epuyén, Flavia Broffoni, Jorge Falcone, María Leonor Moyano, Martín Martinelli, Matías Ezequiel Menevichian, Natalia Cachenaut, Pablo Bergel, Raúl Óscar Ruiz Huidobro, Sabrina Rascovsky, Camila Salama, Colectiva Cuatro Invisibles, Espacio Cultural LA OTRA CASA, Karina Pedace, Red de Solidaridad con Chiapas de Buenos Aires Bolivia Encuentro Cultural para la Liberación Lideresas de Abya Yala, Pabel C. López F., Olivera, Óscar Brasil Ação Antifascista São Paulo AFA-SP, Centro de Mídia Independente do Rio de Janeiro, Felício, Erahsto, Rabelo Nogueira, Mônica Celeida, Alexandre Guevara Mask, Danowski, Déborah, La Articulación de Pueblos Teia dos Povos, Lia Pinheiro Barbosa, Luiz Alberto Barreto Leite Sanz, Mariana Lacerda, n-1 edições, Núcleo de Estudos Território e Resistência na Globalização, Rede pro Yanomami Ye’kwana, Rolim, Thiago, Sanz, Luiz Alberto, Viveiros de Castro, Eduardo, Walter Porto, Carlos, Andrea Caruso Saturnino, Anna Simão, Coopsul Cooperativa Solidária Utopia e Luta, Jorge Quillfeldt, Kasa Invisível, Peter Pál Pelbart, Rafael Vieira Morais, Rosângela Pereira de Tugny, Tania Pacheco, Brenda Candeia, Cooperativa Gráfica e Editorial O Lampião, Danuza Meneghello, Editora Terra sem Amos, Federação das Organizações Sindicalistas Revolucionárias do Brasil (FOB), Gabriela Calefi Borges, Ingrid Andrade Leite Teixeira, Jonnefer Barbosa, Samantha Coelho, SOS Técnica SP, Vinícius Eduardo Wassmansdorf, Confederação Nacional dos Agricultores Familiares e Empreendedores Familiares Rurais do Brasil (CONAFER), Mutirão SAP Canadá No One Is Illegal, Colectivo Chiapas Education Project, Fernando Mora, L’École d’innovation sociale Élisabeth-Bruyère Chile Comité Socioambiental de la Coordinadora Feminista 8M, Cooperativa La Cacerola, Gaceta Ambiental, Instituto Patagónico de estudios culturales, Somos Cerro Blanco, Fermandois, Eduardo, Jaime Bernardo Díaz Díaz, Las Calilas, Tierra y Libertad para Wallmapu, Zabrina Pérez Allende, Andrés Figueroa Cornejo, Club Social y Deportivo Insurgentes, Colectivo educativo y popular Cocina Mestiza, Escuela Psicosocial Martín-Baró del Movimiento de Pobladorxs (Chile), Radio Bemba, Bruno Montané, Colectiva de Artes Ajo Confita’o Colombia La Subterránea, Pueblos en Camino, Abya Yala, Centro de Estudios y Memoria Antifascista CEMA, Colectivo Darío Betancourt Echeverry, Colectivo José Martí, Puello-Socarrás, José Francisco, Henao Gaviria, Adriana María, Colectivo Endosimbiosis, Colectivo Proyecto Ceis, Medios al derecho – MAD, Mónica Godoy Ferro, Monroy Machado, Edilson, Natalia Cruz, Plataforma comunicativa popular Como la cigarra, Andrea Mejía, Grupo de investigación en Agroecología GIAUN, Maria Rojas, Grupo de investigación en Agroecología de la Universidad Nacional de Colombia-Sede Palmira GIA-UN, AMA (Amigos del Medio Ambiente), Edwin Diez Costa Rica Alexis Rodríguez Brenes, Programa Kal, Murillo Sala, Fabián, Adrián Sanabria Quirós Cuba Alina Herrera Fuentes Ecuador Walsh, Catherine, Paredes Porras Gabriela, Servicio de Estudios de la Realidad (SER), Ana Cristina Vera Sánchez, Centro de Apoyo y Protección de los derechos humanos Surkuna, Erika Arteaga Cruz, Nadine Diquéro, Marco Ernesto Herrera Moreira El Salvador Lemus, Virginia Estados Unidos Eagle and the Condor Liberation Front, El Kilombo, EEUU, Saving Humans USA, Semillas Collective, Sexta Grietas del Norte (Estados Unidos), Autonomous University of Social Movements, Zapatista Solidarity Network NY, Agita Perales, Bergasa, Sara, Boyzo, Ivette, Sáenz-Ackermann, Elizabeth, Galván, Mario, Mesbah, Targol, Nelson, Anthony, Padilla, Tanalís, Quiquivix, Linda. Rodriguez, Chris, Comunidad a Comunidad, Dr. Gregory Fernando Pappas, Encuentro Cultural para la Liberación Lideresas de Abya Yala, Kate Keller, Pérez Sámano, Carlos José, Alcohol Justice, Amy E. Brown, Antelope Valley Solidarity Collective, Carlos Marentes, CODEPINK, Comite de Apoyo a Chiapas, Danae Kasimi, Evelyn Cordoba, Leslie Quintanilla, Maryann Tenuto, Mayra Jiménez, Rosemary Rojas, Voices in Movement, Center for Interdisciplinary Environmental Justice, Lindsay Naylor, María Lucia Alfaro Solano, Mark Fuller, Michaela Wehner, Sabino Espinoza, United American Indians of New England (UAINE). Astrid Cuero Montenegro, Franky Piña, Glefas (Grupo Latinoamericano de Formación y Acción Feminista), Raíces sin Fronteras Guatemala Festivales Solidarios, María Alejandra Taracena Ramírez, Asociación Solidaria de Acción y Propuesta de Petén (Asapp), Ileana Valenzuela Latinoamérica Brenda Isabel Soto Vega Nicaragua Maria Hamlin Zuniga Paraguay Encuentro Cultural para la Liberación Lideresas de Abya Yala Perú Blanco Berglund, María, Blanco Galdos, Hugo, Encuentro Cultural para la Liberación Lideresas de Abya Yala, Quijano Silva, Danilo, Círculo de Estudios Críticos del Derecho Hacia la Descolonización, Colectivo Humus Feminista, Comuna Feminista Ventura Ccalamaqui, Ecorazonar, Puchkay Colectiva, Revda. Teresa Santillana, Shicra – Asociación por Justicia Territorial y Feminista, Cooperativa Social La Caracola República Dominicana Ma Eugenia Aguilar Mendizabal Uruguay Colectivo Contraimpunidad, Raúl Zibechi, Eduardo Solari, Gustavo Daniel Conde, Hojarasca Biblioteca Comunitaria de Punta Negra, Kintto Lucas, Nahuel Hernandez, Sebastián Bacchetta Pereda Venezuela «Espacio de Contracultura y Autogestion», Encuentro Cultural para la Liberación Lideresas de Abya Yala, Indymedia Venezuela, Edgar Pérez Rueda, , Rafael Valero, Gustavo Corma, Gustavo Montaño Wall Mapu Medio Libre Feminista La Zarzamora México González Casanova, Pablo, Beristain, Arturo, Beristain, Natalia, Boullosa, Carmen, Cabrera Castro, Emilio, Cruzvillegas, Abraham, de Tavira, Luis, García Bernal, Gael, Giménez Cacho, Daniel, Goded, Maya, González Iñárritu, Alejandro, Leduc Navarro, Valentina, López Austin, Alfredo, López Luján, Leonardo, Monge, Emiliano, Navarro, Bertha, Rea, Daniela, Rulfo, Juan Carlos, Stavenhagen, Marina, Tovar, Miguel, Turati, Marcela, Villoro, Juan, Wolffer, Lorena, Aeromoto (colectivo), Aguilar, Yasnaya, Álvarez, María, Arêchiga, Cesar, Burkhard, Christiane, Calva, Maru, De Cea, Marta, Diaz, Alfonso, Coppel, Carolina, Cordera Rascón, Inti, Cosío, Joaquín, Fondo Semillas, Fuentes Mendoza, Ivonne, Heiblum, Leo, Heredia, Dolores, Hernandez, Macarena, Ibrahim Hakim, Jessica Samara, Kaplan, Luciana, López Aréchiga, César Adolfo, López, Modesto, Marcin, Mauricio, Medina Mora, Katina, Miller, Elisa, Montaño, Pablo, Nettel, Guadalupe, Niembro, Mariana, Petrus Brienen, Jacobus Johannes, Quintana, Vivir, Ríos Almela, María Fernanda, Reyna, Pablo, Roqué, María Inés, Ruedi, Jeronimo, Sarquis, Daiset, ejenovich, Ivana, Springall, Alejandro, Terrazas, Kyzza, Turner, Tania, , González Contreras, Mario e Hilda Hernández Rivera, (padres de Cesar Manuel González Hernández, Normalista desaparecido de Ayotzinapa), Aguado García de Alba, Mónica, Armengol Niño, Lourdes, Arroyo Pineda, Maria de la Luz, Avendaño, Lucas, Anguiano, Arturo, Barojas Ortuño, Martha Desiree, Barrios el Mastuerzo, Francisco, Barrios Rodríguez, David, Batta Fonseca, Jesús, Bazar Rebelde, Becerra Absalon, Itzel, Belém Huerta Lastra, Matilde, Benavides, Elisa, Benitez Oliva, Alberto, Bernal Ocampo, Sandra Fernanda, Berti, Stefano, Bolio, Roxana, Bosch, Lolita, Briseño, Maria del Carmen, Burgoa, Brenda, Calleja, Max, Cárdenas Pimentel, Cassandra, Carrillo, Alejandra, Castañeda, América, Castellanos, Alicia, Castellanos, Polo, Castellanos, Teresa, Castillo Solis, Perla, Castorena, Lorella, Castro Hernádnez, Enriqueta, Cázares Torres, Jorge, Celeste Cruz Avilés, Sohuame Tlatzonkime, Cervantes Maya, Georgina, Cevallos Rodríguez, Trinidad, Chapa Romero, Ana Celia, Cid Castro, Carolina, Cisneros, Ixchel, Citalán, Antonio, Colin Huizar, Alberto, Cortés Martínez, Gudelia, Colin Huizar, Alberto, De Boni, Ignacio, De Parres Gómez, Francisco, Delgado Wise, Raúl, Díaz Iñigo, Carolina Elizabeth, Díaz, Alfonso, Echenique March, Felipe Ignacio,Eizaga, Safia, Elkisch, Mariana, Eraña, Angeles, Escutia, Sandra, Esteva, Gustavo., Etchegaray, Juan Carlos, Fautsch Arranz, Marlene, Favela, Mariana, Felício, Erahsto, Ferrer Amarillas, Elena, Fierro Resendiz, León Sedov, Fierro Resendiz, Sashenka, Fiordelisio, Tatiana, Flores Ordóñez, Ramón, Flores Villagómez, Mayvelin, Flores, Ana Lydia, Fong Fierro, Salvador, Fuentes, Andrea, Fuentes, Citlali, Gajá, Servando, Gálvez de Aguinaga, Fernando, Gallaga Hernández, Tania, García Aguilar, C. Lorena, García Ehrenfeld, Claudio, García Sánchez, Nayeli, García Torres, Lilia, García Vigil, María Hortensia, Garibay Marrón, Siria, Giraldo, Ricardo, Gómez González, Erika Olivia, Gómez Rivera, Marìa Magdalena, Gómez, Magdalena, Gómez Suarez, Abigail P., González Arenas, Luis Alberto, González Aguilar, Mónica, González Baltasar, Julio, González Gómez, Hortensia, González López, Graciela, González, Karla, González, María Mercedes, Gritón, Antonio, Guerrero, Aracelia, Guerrero, Argelia, Guerrero, Arturo, Guerrero, Fabián, Guerrero McManus, Siobhan, Guijosa Hernández, Ernesto, Gutiérrez Luna, Diana Itzu, Guzmán Delgado, Xóchitl, Guzmán Romero, Jorge Adrián, Hansen, Tom, Hernández Alpizar, Javier, Hernández Baños, Blanca, Hernández Crespo, Tania, Hernandez Flores, Bonifacio, Hernández Navarro, Luis, Hernández Ramírez, Tania Paloma, Hernández Reyes, Itzamna Jesús, Hernández Vargas, Humberto, Hernández, Donovan, Hernández, Valeria, Henao Gaviria, Adriana María, Huacuja del Toro, Malú, Inclán, Daniel, Islas Vargas, Maritza, Iturriaga, Ana María, Iturriaga, Enrique, Iturriaga, Josefina, Iturriaga, Susana, Jarquín, Mauro, Jauregui, Gabriela, Javier Trujillo, Francisco, Jimenez, Luis Felipe, Joselevich Aguilar, Camila, Kaplan, Luciana, Katzestein Ferrer, Elena, Kavi, Ernesto, Lechuga Luna, Martha, Ledesma, Araceli, Leija Salas, Alfonso, Lengualerta, León, Paniagua, Livia, Leyva, Cristian, Loeza Limón, Diana, López Castellanos, Nayar, López De Cea, Ana Valentina, López Lujano, Alejandra, López y Rivas, Gilberto, López, Leonel, López, Modesto, Lozada, Mari, Luna Resonante, Yazz, Luz Lopez, Aida, Macías Esparza, Carlos, Macías Esparza, Rubén, Maldonado, Oreandy, Marcial Urbano, Ivonne, Marcos, Sylvia, Maya, Ytzel, Medina Guerrero, Daniel Omar, Medina Romo, Tonantzin, Mejía Aguilar, María de Lourdes, madre de carlos Sinuhé Cuevas Mejía, estudiante asesinado, Mejía Iturriaga, Belzaín, Mejía Iturriaga, Berenice, Mejía, Felix, Mejía, María de Lourdes, Mendoza Jiménez, Florina, Mendoza Pérez, Arbel Ángel, Merino Lubetzky, Alonso, Millán, Margara, Miranda Herrera, Gregorio, Moedano, Maria Guadalupe, Molina Álvarez, Hugo, Molina Zúñiga, Mónica, Mónaco Felipe, Paula, Mozqueda Martínez, Leticia, Muñoz, Adriana, Muñoz, Lucia Joselin, Nava Gómez, Juan Pablo, Navarro Corona, Claudia Ivette, Ochoa, Sarasuadi, Olea Franco, Adolfo, Ortega Erreguerena, Joel, Ortíz Rosales, Sergio Araht, Ortiz, Verónica, Ortuño Vilchis, Matilde, Osorno, Diego, Padierna Jinenez, Pilar, Paredes Coronel, Heriberto, Parra Sosa, Vicente, Peña, Laura, Peralta Casillas, Maria Cristina, Peregrina, Francisco Humberto, Pérez, Martha Alicia, Portillo Elías, Mercedes Adriana, Quintana Rodríguez, Viviana, Quintanar González, Rafael Radaelli Martinazzo, Sonia Radilla, Miguel Ramos Morales, Patricia Rangel Chabolla, César Rentería Argelia Resendiz Flores, Rosa Paulina Resendiz Flores, Silvia Revuelta, Gabo Ríos Sais, Gerardo Rivera López, Betzabé Riviello, Bárbara Rizo García, Marta, Rodríguez, Benita Rodríguez Contreras, Roberto “Gato” Rodriguez, Claudia Rodríguez, Deni, Rodríguez Lascano, Sergio Rodríguez, Luisa Riley, Rojas Bruschetta, Efraín Romero Gallardo, Raúl, Rose Jameson, Tlazol Celia, Rosset, Peter Chiapas, RS, Cristina, Salgado, Alvaro, Sánchez, Jorge Alonso, Sancosme, Luis Daniel, Sandoval, Claudia, Sandoval Espinosa, Ana, Sandoval Rincón, Alma Esperanza, Sandoval Uhthoff, Ángela, Santiago Santiago, José Jorge, Santos Baca, Andrea, Schmelz Herner, Itala, Segal, Claudia, Segura, Lourdes, Segura, Paulina, Serna Moreno, J. Jesús María, Solorio Sandoval, Israel Felipe, Sohuame Tlatzonkime, Struck King, Juan Manuel, Suárez Rodríguez, Luis David, Tassinari Azcuaga, Aidee, Torres Alamilla, Silvia, Torres Villalvazo, Santos Emanuel, Trejo Muñoz, Rubén, Troncoso, Mariana Lourdes, Trujano Alfaro, Darío Esteban, Uribe Cevallos, Rodrigo, Venegas, Cecilia, Vera Smith, Ana María, Victoria, Maricarmen, Vilchis Avilés, Dara, Villa, Mónica, Villegas, Armando, Volovsek, Iván, Welsh, Martha Elena, Wolffer, Lorena, Yébenes, Zenia, Zamora, Bárbara, Zapata Lillo, Paloma, Zepeda Alvarez, Vannya Yocelyn, Asamblea de Defensores del Territorio Maya Múuch’ Xíinbal, Asociación de exploración científica, cultural y recreativa «BRÚJULA ROJA», Asamblea Nacional de Braceros, Asociación Sindical de Trabajadores del INVI de la Ciudad de México, Batallones Femeninos, Brigada de Salud Zapatista Pantitlán, Brigada Humanitaria de Paz Marabunta, Brigadas Plásticas, Café “Zapata Vive”, Casa del Centro Tijuana, Cátedra Intercultural Carlos Montemayor, Central Unitaria de Trabajadores de México, Centro de Derechos de la Mujer de Chiapas, Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas A.C. (Frayba), Centro de Investigación en Comunicación Comunitaria A.C, Centro de Lengua y Cultura Zoque de Chiapas, Centro Vía Z, CIPOG-EZ-Consejo Indígena Y Popular De Guerrero – Emiliano Zapata, Clinica de Heridas, Colectiva de Mujeres Tejiendo Resistencias, Colectiva Las Sureñas en resistencia y rebeldía, Colectiva Nuestra Alegre Rebeldía en apoyo al CNI y CIG Cuernavaca Morelos, Colectivo Aequus Promoción y defensa de Derechos Humanos, Colectivo Autogestión Libertaria, Colectivo Cuaderno Común, Colectivo de Ilusionistas Sociales, Colectivo de Profes en la Sexta, Colectivo de Psicoanalistas PSIQUEREMOS, Colectivo el Hormiguero, Colectivo La Ceiba, Colectivo La Oveja Roja, Colectivo LOCUS, México, Colectivo Lo de Menos, Colectivo lxs Hijxs del Maíz Pinto, Colectivo Mujeres Tierra AC De Mexicali BC, Colectivo Odontología Comunitaria Sembrando Sonrisas, Colectivo Paso Doble en Apoyo al Congreso Nacional Indígena – Concejo Indígena de Gobierno, Colectivo Rural Urbano Asociaçao Oeste (Diadema), Colectivo Rural Urbano Solidaridad Orgánica, Colectivo Tierra y Libertad, Colectivo Transdisciplinario de Investigaciones Críticas, Colectivo Zapatista Neza, Collettivo Nodo Solidale México, Comité Estudiantil Metropolitano (CEM), Comité Promotor Todos Unidos Contra el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM), Comunidad Circular AC de Ensenada BC., Comunidad Indígena Otomí residentes en la CDMX, Cooperativa Hierba Crecida, Cooperativa Tlapaltik, Coordinación de Familiares de Estudiantes Víctimas de la Violencia, Defensores de Tierra y Agua, municipio de Juan C. Bonilla, Desde las Nubes, EcoRed Feminista La Lechuza Buza, Editorial En cortito que’ s pa’ largo, Ediciones del Espejo Somos, El Bordado de Ramona, Enlace Civil, Escuelita Autónoma Otomí, Espacio de Lucha contra el Olvido y la Represión (ELCOR), Etcétera Errante, Fémina Fatal, Frente de Trabajador@s por el Derecho a la Salud y a la Seguridad Social, Frente del Pueblo Resistencia Organizada, FPRO, Fuerzas Unidas por Nuestros , Desaparecidos (as) en Nuevo León, Grietas en el Muro, Grupo de Acompañamiento Político a la familia de Lesvy Berlín Rivera Osorio, Grupo de Teatro «Los Zurdos», Guardianas y Guardianes del Río Metlapanapa, pueblos de Ometoxtla, Coronango, Almoloya, Nextetelco, Texintla, Xoxtla, Zacatepec y Cuanalá México, Instituto Cultural Autónomo Rubén Jaramillo Ménez (Morelos), La Bisagra TV, La red del oriente del Estado de México. Resistencia y rebeldía, La Voladora Radio, La Voz del Anáhuac / Trabajadores y Revolución, Laboratorio Popular de Medios Libres, Manu Mayeg A.C, Médicos del Mundo Suiza, Misión México, Mexican Sound, Mexicali Resiste, Meza de Café Zapatista UAM-Iztapalapa, Movimiento al Socialismo, Sección mexicana de la Unidad Internacional de las y los Trabajadores-Cuarta Internacional, Movimiento de Aspirantes Excluidos de la Educación Superior (MAES), Movimiento Democracia Directa (MDD), Mujeres que luchan CDMX, Mujeres que Luchan Jrz, Mujeres que Luchan, Resisten y se Organizan, Mujeres y la Sexta, Nodo de Derechos Humanos, Noticias de abajo y Laboratorio Popular de Medios Libres, Nueva Central de Trabajadores, Obeja Negra, Organización Nacional del Poder Popular-PRP, Organización Popular Francisco Villa de Izquierda Independiente, Panteón Rococó, Participantes CompArte “Báilate otro mundo”: Partido de los Comunistas, Partido Revolucionario del Pueblo, Patrulla Roja, Plantón por los 43 de la ciudad de México, Poesía y Canto, Promotores Culturales ReintegrArte, Proyecto Libre: Educación y Autonomía, Radio Zapote, Red de Apoyo Iztapalapa Sexta (RAIS), Red de feminismos descoloniales, Red de Mujeres “Porque Acordamos Vivir”, Red de Rebeldía y Resistrenzas, Red de Resistencia y Rebeldía Altas Montañas, Red de Resistencia y Rebeldía de Acámbaro, Red de Resistencia y Rebeldía Jo’, Red de Resistencia y Rebeldía región Este de Guanajuato de Resistencia y Disidencia Sexual y de Género, Red Universitaria Anticapitalista, Regeneración Radio, Residentes de la Honorable Casa Nacional del Estudiante, Resistencias Enlazando Dignidad – Movimiento y Corazón Zapatista, Revista FLUIR, Sector de Trabajadores Adherentes a la Sexta Declaración, Sexta Teatrito Mérida, Shakti ArtEscena S.C., Sindicato de Trabajadores Académicos de la Universidad Autónoma Chapingo (STAUACh), Sindicato Mexicano de Electricistas, Skaffo LaFaro, Surco Informativo, Tejiendo Organización Revolucionaria (TOR), Tlanezi Calli (Casa del Amanecer), Unión Popular Apizaquence Democrática e Independiente (Upadi), Universidad de la Tierra-CIDECI, México, Universidad de la Tierra (Oaxaca), UPREZ Benito Juárez, Urdimbre audivisual, Voces del Viento, Yoloxóchitl-Flor del corazón. Espacio para la salud comunitaria, Zapateando Medios Libres, Equipo de Apoyo a la Comisión Sexta del EZLN Aguascalientes, Equipo de Apoyo a la Comisión Sexta del EZLN Ciudad de México, Equipo de Apoyo a la Comisión Sexta del EZLN Colima, Equipo de Apoyo a la Comisión Sexta del EZLN Guadalajara, Equipo de Apoyo a la Comisión Sexta del EZLN Hidalgo, Equipo de Apoyo a la Comisión Sexta del EZLN La Laguna, Equipo de Apoyo a la Comisión Sexta del EZLN León, Equipo de Apoyo a la Comisión Sexta del EZLN Morelia, Equipo de Apoyo a la Comisión Sexta del EZLN Nuevo León, Equipo de Apoyo a la Comisión Sexta del EZLN Puebla, Equipo de Apoyo a la Comisión Sexta del EZLN Querétaro, Equipo de Apoyo a la Comisión Sexta del EZLN San Luis Potosí, Equipo de Apoyo a la Comisión Sexta del EZLN Sinaloa, Equipo de Apoyo a la Comisión Sexta del EZLN Tlaxcala, Equipo de Apoyo a la Comisión Sexta del EZLN Tijuana, Equipo de Apoyo a la Comisión Sexta del EZLN Zacatecas, Anzaldo Meneses, Juan, Avalos Palacios, Estefania, Bourcart Macías, Rodrigo, Cruz Camarena, Alicia Beatriz, Macossay Vallado, Mauricio, MORENO URIBE, VERÓNICA, Soto, Armando, A.Martha Flores Osorio, Abaroa, Eduardo, Abenamar López Palacios, Absalón Montes, Rosa María, Adriana Coss de Gortari, Adriana Maza, Aguilar Linares, Martín, Aguilar Ortega, Argelia, Aguilar Ortega, Pablo, Aguilar Villa, Valeria Estefanía, Al-Dabi Olvera Castillo, Alma Idalia Kullick Lackner, Alvarez González, Valeria, Alvarez González, Zenhia, Amador Sánchez, Paola Libertad, Amaranta Ramírez Terrazo, Ana Rosa Pérez Ransanz, Arturo Sampson, Asociación cívica Mexicanos Unidos, Atocha Aliseda, Ávila Carrillo, Enrique, Axel Kohler (Retos Nodo Chiapas, CLACPI), Ayala, Carlos, Becerra Padilla, Benjamín, Bellinghausen, Hermann, Bifanzine Colectivo, Biquini Wax EPSTV, Blanca Estrella Ruiz Ruiz, Bocanegra Hernández, Bertha, Bravo Ramírez, Sara, BRIGADAS EMILIANO ZAPATA DE MÉXICO (BEZ-MÉX), Bustamante, Natalia, Calderon, Juan, Carlos Cabrera, Casa Museo María Sabina, Cáspita Radio Experimental, Castellanos Carrizal, Chaak, Castro Sánchez, Brenda Paola, CENECh (Coordinadora de Estudiantes Normalistas del Estado de Chiapas), Centro Comunitario U kúuchil K Ch’i’ibalo’on, Centro de Medios Libres, César Molina Aldape, Cinthia Juarez Tapia, Coalición de Tendencia Clasista (CTC-VZLA), Cohen Fernández, Eréndira J., Colectiva Autónoma de Colaboración Social, Colectividad Nuestra Alegre Rebeldía de la Red Morelebse de Apoyo al CNI/CIG, Colectivo Casa Gandhi, Colectivo CCC: Fuentes Brotantes, San Pedro Martir y San Andres Totoltepec, Tlalpan. Los Reyes, Coyoacán, Xochimilco , Tlahuac y Alvaro Obregon, COLECTIVO DE GRUPOS DE LA ASAMBLEA DE BARRIOS DE LA CIUDAD DE MÉXICO CG-(ABCM), Colectivo Disidentxs Teatro, Colectivo Flor de Asfalto, Colectivo La Digna Voz, Colectivo La Guillotina, Colectivo La Resistencia L.A., Colectivo Nelhuayotoca, Colectivo Proyecto 21, Colectivo Tierra en Movimiento por la Resistencia, Colectivo:Casa de Armonización Ancestral Maya «Na Ch’ul Chan», Comité Estudiantil para la Acción Ambiental «Miradas Verdes», Concejo Nacional Urbano y Campesino CNUC TLAXCALA, Coordinación de Pueblos, Barrios Originarios y Colonias de Xochimilco, Coordinadora de Colonias de Ecatepec, Daniel Valadez Salinas, Daniel Zappi, David Luna , Hernández, de Buen, Andrea, del Moral Espinosa, Adriana, Diana Campuzano García, Díaz Xolalpa, Víctor Hugo, DIY OR DIE, Dominguez Garcia, Jose Maria, Ecología y Feminismo, Elizabeth Ochoa Pérez, Equipo Indignación AC, Escobar Guerrero, Miguel, Espinosa, Jorge, Fabiola Osnaya Alquicira, Federación Anarquista de las Grandes Montañas., Fernando Venegas, Frente Nacional Ni Una Menos México, García González, Óscar, Garduño, Julio (del colectivo Corazón de piedra Verde), Garza Falla, Carlos, gatoperroCOLECTIV@, Genaro Rojas Ramírez, GeoBrujas, Giménez Cacho García, Julieta, Giménez Cacho, Carmen, Granados Cosme, Sarahi del Mar, Guzmán Velázquez, Karla Helena, H.I.J.O.S. México, Hay Magia en el Cerro Horeb, Hernández, Natalia, Herrera Aguilar, Nicacia, Inzunza, Omar “Gran OM”, Jacobo Dayán, Jesús Aguilar Gutiérrez, Jiménez Méndez, Alicia, Jonathan Ávila, José Agustín Maldonado Loyola, José Alonso Villanueva González, José Raúl Linares, Juan Luis Segura Cortés, Juárez Calvillo, Pavel Vladimir, Juventud Comunista de México., Kalycho Escoffié Duarte, La Otra Cultura Inlakech, Laboratorio Iberoamericano de Documental, López Gutiérrez, William, López Intzín, Juan, Los machos nos matan en México, Luciérnagas que Siembran, Luiz Miguel Mendonca Goncalves, Maria Alejandra Blanco Villarreal, Maria Fernanda Uribe, Mariana Briseño, Marisela Meneses Trejo, Martínez-Zárate, Pablo, Medina Romo, Miguel Ángel, Melchor Campos, Yojana Jautzin Pupuri, Mendoza Méndez, Osvaldo Iván, Mi Vida en Bici, Mientras tanto Zero, Miguel Angel Bonilla, Miguel Ángel Salazar Leyva, Miriam Barranco Diaz, Mora Flores, Martha Patricia, Mora Navarro, Israel Alejandro «Pirra», Morales Pavón, Dionisio, Moreno Medrano, Luz María Stella, Moreno Palacios, José Luis, Nava Juárez, David «Salvaj3», Norma Angélica Parra Hernández, Núñez Varela, Vania Yael, Ochoa Pérez, Betsabé, Odette Castelao Frías, Oliveros Sánchez, Amaury, Omar Jair Pineda Juárez, Organización Campesina de Producción Por Un Mundo Mejor (OCPMM), Oropeza Cruz, Carlos Antonio, Osnaya Guzmán, Julio Cesar, Pablo E. Martínez Rodríguez, Paola Alcázar Romero, Parada, Javier G., Patsy Anaid Sánchez Morales, Pedro González-Flores, Peralta, Juan Villanueva, Perera Lezama, Moisés Eduardo, Pérez Vázquez, Epifanía, Pink Nopal Colectiva, Proyecto de turismo Alternativo, Proyecto Videoastas Indigenas de la Frontera Sur (PVIFS-Chiapas), Quintero Conde, Rosa Maria, Radio Zapatista Sudcaliforniana, Ramírez Casillas, Juan Miguel, Ramírez, Julio César, Ramón Mendoza Zaragoza, Ramos Vázquez, Rodolfo, Raúl Gutiérrez Narváez, Rea, Fabiana, Red Binacional de Mujeres que Luchan, Red Contra la Represión y por la Solidaridad (RvsR), Red de Resistencia y Rebeldía, Red de Resistencia y Rebeldía Ajmaq, Red de Resistencia y Rebeldía Tlalpan, Red potosina de apoyo al Cig-Cni, Red regional de resistencias y rebeldías del Noroeste, Reséndiz Arvizu, Yolanda, Revista Voces de la educación, Rico García, Maria Rebeca, Ríos Tarín, Mónica, Roberto Cruz Alvarado, Roberto Giordano Longoni Martínez, Roberto Robles Campos, Rodríguez, Heriberto, Rodríguez, Zoar, Salas, Brian, Santiago M., Edgar, Scafaldra Producciones, Sebastián Luis , Ericka, Sobarenes, Emilio, Sofía Estelí Montoya Pitalúa, Somos Mango Malva, Souza Saldivar, Valeria, Steffen, Cristina, Suárez Ramos, Pedro Andrés, Subversiva Colibrí, Taller Editorial Cáspita, Treviño Velázquez, Francisco, Ulises Xolocotzin Eligio, Una Mirada al centro del caracol Zapatista, Unidad Obrera y Socialista (UníoS), Unión de Pueblos y Comunidades Purépecha, Unión de Vecinos y Damnificados «19 de septiembre» (UVyD-19), Universidad de la Tierra Puebla, Valeria souza saldivar, Vargas León, Mónica, Velázquez Trejo, Joel, Vendaval, Vibani Baruni, Vibani Baruni Jiménez Hidalgo, Villa Quintero, Lourdes, Xochitl Leyva Solano (Retos Nodo Chiapas/GT Cuter Clacso), Xochitlanezi, Yañez Conde, Job, Zurcando el Temporal, ¡Compas arriba!, Abel Torres Soriano, Alberto Vallejo Reyna, Alejandra Jiménez Ramírez, Alejandro Barraza, Amarela Varela Huerta, Ana Grimaldo Santana, Ana Laura Pérez Mejía, Ana María Martínez Levy, Analia Riveradera, Anarcx-queer, Ángeles A. López Santillán, Arantza Peralta Lavin, B. Pamela Pinacho Lujan, Balam Pineda, Barro Rojo Arte Escénico, Bautista Andalón, Juan, Belén Palacios, Gabriela, Biblioteca Popular, Calixto Gutiérrez, Neftalí, Campamento , Ciudadano Insurgente CHOKO JIMENEZ, Caravana Abriendo Fronteras, Carina Mira Rossano, Carlos Aguirre Rojas, Carlos Estrada Casarín, Carlos Nava Lancaster, Catalina Garcia Espinosa de los Monteros, Centro Comunitario y Educativo para una Vida Alternativa, Autónoma y Autosuficiente (CECOEVAAA), Centro de Análisis Multidisciplinario UNAM, César Sánchez Palacios, Ciencia para el Pueblo, Clío Dautzenberg Obregón, Colectivo Alterius, Colectivo CriptoPozol + DDHH, Colectivo Lifhland, Colectivo Pozol, Comunidad Práctica Mujeres, Contrahistorias, CORASON (Coordinadora Regional de Acción Solidaria en Defensa del Territorio Huasteca-Totonacapan), Dalia Morales, Damián de Jesús Castillo Preciado, Del Café Cultural La Nueva Babel, Diego Villanueva, Eduardo Almeida Acosta, El Colegio de la Desextinción, Emiliano Aguilar Belmont, Emiliano Gomez Ávalos, Enrique Flores, Erika Lucía Escutia Sánchez, Ernesto Tonatiuh Avila Lozada, Facundo Jiménez Pérez, Francisca Urias Hermosillo, Francisco Morfin Otero, Francisco Romero Ochoa, García Rojas, Gustavo, García Salyano, Gabriel, García Urbina Daniel, Germán Chávez, Gloria Santos Acevedo, Gómez García, Irazú, Gómez García, Ozmar, González Cabrera, Alberto de Jesús, González López, Juana Karla, Gráfica de Lucha, Gustavo Sandoval Kingwergs, Haidé Rodríguez Ramírez, Inés Durán Matute, Isabel Sanginés Franco, Jessica Berlanga Taylor, Jesus L. Garay Hinoja, Joaquín Alberto Hidalgo Gutiérrez, Jorge González Balleza, José Luis González Barral, Juan de Dios Hernández Monge, Kitzia De Fuentes Martínez, La Deriva Radio , Comunitaria, La Estela Casita Comunitaria, Larevueltagrafika, Laura García Coudurier, Laura Rocha, Laura Ulloa, Leticia Gutiérrez Valderrama, Libertad Hernández, Lidia Arce Navarijo, Lina Bianconi, Lorena Maza, Ma. Eugenia Sánchez D., Marco Pes, María Benítez, María de Jesús Ménde Alvarado, María de la Cruz Aragón Noriega, María del Pilar Sánchez, María Estela Juárez Aguilar, Maria Secco, María Teresa Jardí Alonso, Marisol Jiménez de la Mora, Martínez Escárcega, Rigoberto, Mendívil Romero, Dalia Paola, Miguel Ángel Zenón, Miguel Dario Hidalgo Castro, Miriam Álvarez, Movimiento de Abogados Insumisos Zapatistas, Movimiento Social por la Tierra (MST), Narciso Barrera Bassols, Nuriluz Hermosilla, O’tan Huerta, Ocupa tu ciudad AC, ONG Más Música, Menos Balas Guadalajara, Oscar González Balleza, Oswaldo Salvador Alba Chávez, Phidel Cedillo Martínez, Pilar Isabel Vázquez Bustos, Rafael Florez, Rafaela Aguilar Bostock, Raquel González Vigueras, Raquel Güereca Torres, Red de Resistencia y Rebeldía del puerto de Veracruz, Red de Resistencia y Rebeldía Puerto Vallarta, Rene Olvera Salinas, Rodrigo Camarena Gónzalez, Ruben Darío Silva Morales, Salud y Desarrollo Comunitario A.C., Sergio Francisco Mendoza Valdivia, SERPAJ-MÉXICO, Simon H.Benavides Marín, Smith, Mark, Solidarios de la Voz del Amate, Thalía Ortega Matehuala, Toledo Garibaldi, Leonardo, Ubeda, Berenice, Ulises Bravo Gil, Unión de Organizaciones de la Sierra Juárez Oaxaca, S. C., Vecinos de los Pedregales en Resistencia (V.P.R.), Veras Santelises, Luis Angel, Villanueva Vázquez, Francisco Javier, Zarah Danza Oriental, Abigail Moheno de la Cruz, Adalberto Vicente Estrada Ortiz Monasterio, Alberto Misael Ramírez Montes, Alejandro Rodríguez Andrade, Alexia M. Montalban, Alfonso Gallardo Velázquez, Alfredo Rodríguez, Alicia Alejandra Iñigo Dehud, Alicia Mendoza Guerra, Alicia Ortiz Díaz, Aline Blacázar González, Alma Leticia Borrego, Amado Arturo Espinosa Guerrero, Ana Lilia Felix Pichardo, Ana Virgen Solano, Ana Zavaleta Ortega, Andrés Lund, Antonio Flores González, Antonio Garamendi Hernández, Ariel Eber Segura y Medina, Azeret Arriaga Gómez, Beatriz Guadalupe Martínez Chávez, Beatriz Janeth Soto Gastélum, Carla Daniela Arce Ramos, Carmen Absalón Montes, Carmen Citlali Hernández Jiménez, Celtzin Citlalli Domínguez García, Centro Cultural Guerreros Sabios, Clarissa Guadalupe González Martínez, Clínica de heridas, Colectivo de familia La Ruda, Colectivo Ixtlamatiliztli, Colectivo Jo’bel, Colectivo La Ezkina, Colectivo Radio Zapatista, Comisión de Derechos HUmanos y Laborales del Valle de Tehuacán, Concepción Hernández Méndez, Costureras de Sueños-Teatro Independiente, David Velasco Yáñez, Diana Aranguré Quevedo, Diana Maldonado, Diego Luz, Donato Amador Silva, Dulce María Huerta González, Edgard Sánchez Ramírez, Editorial Autogestiva «Fusilemos la Noche», Elizabeth Hernández Nava, Enrqiue Sarabia Vargas, Ernesto Flores Escareño, Escuela de Cultura Popular Mártires del 68, Faustino Sánchez Cruz, Fernanda Martínez, Fernando Hernández Pérez, Fidel Soto Aragón, Francisco Jiménez Mora, Gabriel Ramos Fernández, Gabriela Serralde Díaz, Genoveva Villa Quintero, Gerardo Díaz Pérez, Gerardo Morales, Gilberto Zúñiga, Gloria Iris de la Peña López, Guadalupe González Martínez, Héctor Abraham Borrego Duran, Héctor Agustín Tiznado Guzmán, Héctor de Jesús Aguilar Farías, Héctor Sotomayor, Hilda Beatriz Ibarra Armenta, Humberto Catalán Carbajal, Ildefonso Larrañaga Navarro, Ileana Diéguez, Imelda Montiel Román, Inti Barrios Hernández, Isabel Gutiérrez Paredes, Iván Alonzo Cuevas, Iván López Ovalle Jacob Cristóbal Pérez, Jennifer Zoe Borrego Duran, Jesús Alfonso Soto Gastélum, Jesús Espinoza Méndez, Joel Medrano Mariscal, Jorge Eduardo Arce Ramos, Jorge Villa Medina, José del Val, José Fernando Rojas Morales, José Luis Aguilar Alatorre, José Manuel Fuerte García, Juan Julián Caballero, Julien Boyer, Julisa Larrañaga Lizarraga, Karla Pamela Sánchez Dorantes, Laboratorio Interdisciplinario de Investigación Audiovisual (LABIIA) Laura Manuela Jiménez Galloso, Laura Yoloxochitl Hernández Jiménez, Lenin Apaís Contreras, Leopoldo Chassin Ramírez, Librada Silva Zazueta, Lizeth Capulín Arrellano, Lorena Guadalupe Villalón Morán, Lucio Neftalí Espinosa García, Luis Rangel, Luiz Miguel Mendonça Gonçalves, Manuel Ríos Morales, Margarita Gastélum Ramírez, María del Carmen Martínez Genis, María del pilar López Reyes, Maria del Villar Martinez, Maria M. Caire, María Magdalena Aranda Delgado, María Magdalena Larrañaga Lizarraga, Mario Alcaraz Cienfuegos, Marla Christelle Sánchez Montaño, Martin Barrios Hernández, Martín Tarsicio de la Roja Trejo, Mauricio del Villar, Melody Camacho, Memoria Viva, A.C., Mónica González Aguilar, Movimiento Ecologista de Michoacán, Nemesio J. Rodríguez, Nicolás del Villar Martinez, Norma Angélica Parra Hernández, Norma Ávila Báez, Omar Iván Medoza Amaro, Orlando García Silva, Oswaldo Castro, Oswaldo Larrañaga Lizarraga, Partido Revolucionario de las y los Trabajadores (PRT), Patricia González, Patricia Meixueiro Yeverino, Paúl Enrique Nava Durán, Pável Real, Ramón Gerardo García Silva, Raquel Herrera, RASH GDL, Red de Resistencia y Rebeldía SLP, Red de Resistencias y rebeldías noroeste, Red de Resistencias y rebeldías Tijuana, Roberto Briceño Figueras, Roberto De la Vega Garcia, Rodrigo Herrero Ortega, Rosalinda Lizarraga Guerra, Rubén Guevara Alvarado, Salvador Fong, Samira Campos Cuevas, Samuel Cielo Canales, Sandra Castillo Isla, Sandra Magdalena Montelongo Cortez, Santiago Maza, Santos Emanuel Torres Villalvazo, Saúl Eduardo Campos López, Selene Guadalupe Soto Gastélum, Sembrando Cultura Ambiental AC, Sergio Araht Ortíz Rosales, Sergio E. Rosales Wybo, Sonia Cuevas Cabrera, Sonia Viramontes Cabrera, Tania Molina, Vincent Jacquemin, Vladimir Práxedes Villamil Martínez, Yolanda Niell Mendizábal, Adriana Lobo, Alejandro Mira Tapia, Antonia Zamora Garza, Argelia Chagoya, Asamblea Veracruzana de Iniciativas y Defensa Ambiental LAVIDA, Beatriz Jezabel Ibarra Rodríguez, Brian Michel Jiménez Luna, Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer, «Elisa Martínez», Carlos Hagerman, Carlos Moscoso, Casa de Los pueblos México, Cecilia Granados Salgado, Centro de Capacitación Integral para Promotores Comunitarios, A.C., Colectiva Rebeldas, Colectivo del periódico El Zenzontle, Colectivo Huachichil, Colectivo Hululi, Colectivo Matza, Colectivo Ts’om Taxua Corazón de Cacao, Edgar Salvador Sanabria, Elvia Pinedo Roja, Ericka Adriana Álvarez Jiménez Everardo Gordillo, Felipe Mendoza Ruiz, García, Francisco Javier, Gustavo Franco, Hernan Lopez Lopez, Inzektariozero, Iranyela Anai López Valdez, Jorge Castro Zarco, Jorge Ivan Moreno Lopez, La Chisma, Podcast Feminista, La Otra Salud, Las Calafias, Aborto Seguro, Lucia Rebeca Rangel Gallegos, Lucinda Nava Alegría, Luz María Hernández Hernández, Maleza Crítica, Mara Ramírez, Marcela Arteaga, Mariana Cruz Marín, Martínez Álvarez, Luis Fernando, Mateo De la Peña Granados, Neftalí Rosas, Noé Lopez Mandujano, Omar Felipe Giraldo, Radio Ñomndaa La Palabra del Agua, Radio Votan Zapata, Raíces y sabiduría del Soconusco, Rebelión, organicemos la lucha, Redes por la Diversidad, Equidad y Sustentabilidad A.C., Ruiz Galindo, Dora M., Steven Bachelor, Tihuitzilinme, Tumbalacasa Ediciones, Vidal Díaz, Fabián Desde las montañas del Sureste Mexicano. Por las mujeres, hombres, otroas, niñ@s y ancian@s del Ejército Zapatista de Liberación Nacional: Comandante Don Pablo Contreras y Subcomandante Insurgente Moisés. México. Si usted (es) quiere (n) firmar esta Declaración, mandar su firma a firmasporlavida@ezln.org.mx. Por favor nombre completo de su grupo, colectivo, organización o lo que sea, en su idioma, y su geografía. Las firmas se irán agregando conforme vayan llegando.

  • Los desfiladeros de la memoria / León Rozitchner

    "El peso de las generaciones muertas oprime como una pesadilla el cerebro de los vivos" Marx La memoria ¿es recordar el "hecho" sucedido? Todo genocidio histórico aspira a ser borrado del recuerdo. Los asesinos, tanto como la población sufriente, están de acuerdo. Unos, porque cuentan con la marca imborrable que han dejado: quieren que lo más importante -el horror sentido- no pueda ser pensado. Cuentan con su procesión interna, con la herida indeleble que han dejado abierta en los cuerpos de sus contemporáneos. Saben que el terror pasivo, no enfrentado, se hereda y se extiende por los corredores subterráneos de los cuerpos. Su memoria sensible y muda se prolonga como una tara hereditaria. Pero también la población aterrorizada no quiere saber nada. Se desentiende como si a ellos no les tocara: la memoria actualizaría nueva mente la amenaza y haría más viva su presencia intolerable. Pero este olvido es aparente: el efecto subsiste. Y para ratificar el ocultamiento de nuestra tragedia social, y ayudar a encubrir las consecuencias que el terror produjo en la sumisión conserva dora que le sucedió luego, los "cientistas" y politólogos aggiornados a la democracia, expertos extranjeros y nacionales de economía, sociología, psicoanálisis y otras retóricas, vienen a vender sus saldos teóricos. Nos hemos vuelto interesantes: un peno un dólar. Recordar de manera explícita y consciente el exterminio no es un acto espontáneo: requiere situar al recuerdo en un contexto humano del cual recibe su significación completa. Debe, para ser enfrentado, incluir en la memoria las causas, quizás antes invisibles, que sólo después de haberse producido el "hecho histórico llevan a agregarle el porqué de su existencia. (Ahora los archivos del Pentágono y la CIA se abren y confiesan que fueron los maestros de nuestros militares en la tortura y los asesinos que llevaron al ajuste económico, pero ya no importa: los cuerpos aterrados no quieren saber nada. No quieren darse cuenta que así se construyó nuestra democracia aterrorizada). De allí el esfuerzo tenaz que debemos hacer hasta crear las condiciones que lo integren en la memoria histórica. El terror aterra, y en eso consiste su insidia: se resiste a ser pensado, a que tomemos conciencia de su existencia. No podemos pensarlo como método político que hizo posible la sumisión colectiva al neoliberalismo: que hizo posible nuestra actual miseria. Memoria y monumento Recordar no consiste sólo en elevar un monumento y señalar con una estela que algo ha existido antes, porque su sentido vivo puede quedar oculto en la cosa muda y pétrea fabricada para re memorarlo -aunque su significado esté contenido como una alegoría sintética y abreviada. La memoria, sólo convertida en mausoleo externo, puede transformarse en un depósito pasivo, aunque constante, siempre presente a la mirada distanciada: una vez objetiva, hecha escultura, la memoria ya no necesita a los cuerpos resistentes para que la mantenga viva, dándoles con su recuerdo un sentido a los actos y al proyecto de la propia existencia. ¿Su visión, condensada en la piedra, motivará la pujanza de los cuerpos? ¿Determinará acaso la voluntad y el pensamiento de quienes asisten a su representación muerta? Pienso en el monumento al Ghetto de Varsovia, en los jardines del barrio arrasado por los nazis, todos sus recluidos resistentes aniquilados, cubierto el mismo espacio espectral con la nueva vida de sus inocentes habitantes actuales, quizá ahora tan antisemitas como los de aquella época. Depositada afuera, convertida en rastro, el monumento al aniquilamiento colectivo en una plaza se yergue solitario ante la mirada del transeúnte, o se lo rememora en un día señalado para el recordatorio. Y la vida cotidiana, se cree transcurre sin fantasmas. Por eso depende del marco dentro del cual el re cuerdo actualiza la situación pasada para devolverle su sentido pleno. Pasó con el genocidio nazi, pasa entre nosotros con el genocidio militar, preparatorio del neoliberalismo menemista. La disyuntiva seria ésta: ¿holocausto religioso el “sacrificio” de 30.000, o aniquilamiento político asesino? Sus cómplices le propusieron a la memoria social poner a los desaparecidos en un contexto de designio divino, inmolación y pecado - holocausto a un Dios o teoría satánica de los "dos demonios" (Sábato) -donde el sentido histórico de la violencia y del terror, con to da intención política y económica, es velado y se pierde. O, para los que se resisten a aceptar esa mi seria complaciente, convertido en índice objetivo de un mal históricamente situado -aniquilamiento, Shoa, genocidio-, que depende de una estrategia de poder económica-política-liberal, y comprender entonces que el terror formó parte de un proyecto de dominio político No hay memoria sin inscripción en el sujeto que recuerda La memoria es la más común de las capacidades humanas, pero ante ciertos hechos históricos -el exterminio- pide algo más difícil de nosotros para que se conviertan en significativos y no olvidemos. Debemos re-construir el acontecimiento agregándole a la imagen de los desaparecidos, que sólo es una parte del recuerdo, el contexto pleno de sentido sin el cual su concreción en la memoria se pierde. La memoria del genocidio está cercada todavía por la amenaza de los asesinatos y las torturas que subsiste y se prolonga desde el pasado: no es la rememoración de cualquier hecho. Porque los productores de ese terror llamado "de Estado" están aún vi vos, presentes y amenazantes. Pero mucho más vi vos, tenebrosos y potentes están los poderes y las instituciones que lo produjeron y se siguen, de otro modo, apoyando en su amenaza, y que nunca fue ron sometidos a juicio. Someterlos a juicio: quiere decir que el pensamiento los incluya también a ellos como cómplices del genocidio. Que pueden ser pen. sados para deshacer una de las consecuencias más deseadas del terror: impedir la toma de conciencia de la situación completa. Lo más temido entonces no es la muerte "natural" que todos al fin de la existencia sufriremos: esta amenaza histórica del terror está inserta, con su mayor insidia, en lo más profundo de cada uno de nosotros, y va acompañada con el mensaje de que la vida propia puede sernos quitada, si osamos resistimos a la sumisión que quieren imponernos. memoria de este suceso histórico, para vencer el objetivo del poder político, tiene que despertar el cuerpo sintiente y atreverse a animar desde el horror la significación de lo que en nosotros se resiste a que aparezca. Pero la memoria de un hecho reciente también toca y aviva lo in-memorial, aquello de lo cual no tenemos memoria, porque la memoria como capacidad personal se inició allí donde no existía aún: en el origen, sin ninguna imagen que la representara, estaba sólo la marca afectiva del terror primero, infantil y arcaico. Por eso todo lloro de niños nos despierta, en su congoja incontenible, la angustia del primer encuentro del hombre con la muerte. La muerte adulta del genocidio se inscribe actualizando la estela de esa antigua experiencia de la infancia. Terror y distanciamiento: la impunidad no se refiere sólo a crímenes del pasado Tal es el distanciamiento. La memoria adulta, aunque recuerde, a veces sólo se inscribe superficialmente en la conciencia: de tanto que duele no activa su fundamento afectivo, sensible e imagina rio. Puede dejar entonces adormecidos y relegados los motivos históricos y sociales de su advenimiento, porque en lo que evoca aún persiste y se hace presente, prolongación de aquél otro, le impone a la conciencia. Una desolación ciega e impotente que aún nos azota prohíbe penetrar en el lugar intimo que el terror dejó, amenazado, en los cuerpos de los sobrevivientes -que en el fondo somos todos. Estas son las condiciones del terror light en la democracia. De esto los economistas y politólogos a la moda no dicen ni una palabra. Pero el vacío de los muertos insepultos, y el lleno de los asesinos que vagan por las calles y ocupan todavía un lugar de poder, es un escándalo invivible para la vida social: la torna imposible como vida comunitaria. Hace imposible la vida individual: cada uno siente la muerte del otro como un límite para vivir la propia y para actualizar los lazos de la memoria que abren el campo de futuro que la vida social había creado, Ya hace imposible la vida social: para que haya asesinos impunes es preciso entonces que exista, también ahora, un sistema social que se aprovecha de la vida de los demás hombres considerados como sobrevivientes: como asesinatos aplazados, todos convocados por la amenaza de muerte al sometimiento. Es lo que ahora estamos viviendo Recordar no es sólo una imagen que retorna Recordar no es sólo traer a la memoria la imagen aislada de un desaparecido: es hacer también presente la trama siniestra de un sistema económico político-religioso que requirió el genocidio para implantar sus fines. La máquina que organiza el ocultismo de ese marco social homicida, que difumina los rasgos más heroicos y rebeldes de los desaparecidos, se nutre ahora de implantar el terror en lo cotidiano, tomarlo invisible y sensible al mismo tiempo, de infiltrarse como imagen normalizada en los granos menudos de la vida: convertir a la muerte histórica en la forma banal y "normal" de la existencia. El terror y el genocidio es un recurso del poder. Hay que comprender el exterminio militar como una estrategia de guerra de los poderes siniestramente organizados contra la vida. Forma parte, en su crueldad autóctona, de un proyecto para expropiar la hasta un límite antes desconocido. Los sistemas de dominación social, cuando se apropian del trabajo y de la riqueza de sus habitantes, y requieren para lograrlo el dominio sobre la voluntad de los hombres, deben multiplicar los ejemplos de aniquilamiento y sufrimiento: convertirlos en masivos. Tan masivos como son masivas las resistencias. Cuando son los pueblos los que se resisten, el exterminio de be ser adecuado a su número y medida: debe blandir y hacer reverdecer la amenaza de un exterminio para todos. Entonces la economía se apodera del esfuerzo de los cuerpos como la Iglesia se apodera del alma de los pobres. El mundo globalizado del capitalismo se apoya sobre la amenaza global de la bomba atómica y del consuelo global del cristianismo. Hay que comprender cómo pudo ser dicho, ante la total indiferencia de la gente, que el ajuste eco nómico habría de ser aplicado, gozándose del dolor, como la tortura: "sin anestesia", para que duela. Y que nadie se inmutara. La memoria, aunque reza lo impensado, a veces evita que aparezca Hay entonces una memoria negativa, memoria vigilante de lo que no debe aparecer: lo temido, aquello que la amenaza de muerte torno distante y mantiene profundamente sumergido. Hay una memoria afectiva y doliente, pero sin imagen ni palabra: sólo el afecto sintiente de la angustia permanece allí en lo hondo, límite donde se borra su contenido. La imagen y la palabra pueden abrir el surco de un saber consciente de lo amenazante, pero de tan te mido sólo queda el sentimiento de muerte que los excluyó de la mente. De-mente se dice de los que están solo con su terror a cuestas: terror interno, que existe allí en lo más íntimo de la gente. El terror es feroz: crea sus propios ámbitos de enceguecimiento porque al mismo tiempo oculta la verdad Siniestra que lo produjo, y sólo deja el misterio de lo más temido en lo más hondo: la estela blanca y si lente de muerte, es decir su rastro, su aguijón entrañado, la amenaza indescifrable que la angustia abre cuando se roza su espacio amojonado. Por eso no se trata solo de recordar, de tener el coraje o la voluntad de hacerlo: de que la imagen de lo más temido aparezca nuevamente. Se trata de crear, como suelo firme donde podamos apoyarnos, las resistencias que lo venzan, que el genocidio se produzca históricamente de nuevo. Hay que recordar, pero dentro de una inscripción social nueva, para que entre todos construyamos una fortaleza contra el miedo y contribuyamos a crear la fuerza colectiva que le haga frente. Sólo así cada uno, aunque esté solo, se sentirá libre y potente. Recordar en la soledad individual no basta La memoria es un hecho colectivo: hay que construirla materialmente con los cuerpos marcados que han quedado vivos, Por cada cuerpo asesinado se necesitan miles de cuerpos que actualicen en la memoria la vida de quienes la perdieron por hacer lo que nosotros debemos continuar ahora. Como los cuerpos de los niños desaparecidos en la Noche de los Lápices: se multiplicaron por miles de cuerpos resistentes en los jóvenes que volvieron a darles vida en los suyos, unidos en las marchas por las calles, Este es el único milagro: no son los panecillos los que se multiplican, sino los hombres que producen hombres. Todas las tumbas permanecen vacías y abiertas mientras permanezca el poder que se apoyó en la muerte para dominarnos. El cuerpo colectivo resistente es el continente de la memoria individual desfalleciente, vencida, no quizá su permanencia como "hecho" recordado sino por el modo como la memoria existe para cada uno: si existe sólo como amenaza o también existe como resistencia. Las meras figuras del horror, aisladas del contexto histórico, no bastan para el recuerdo: más bien espantan nuevamente. Si cada uno se queda sólo con la Escuela de Mecánica de la Armada o con Vesubio, cada uno se queda solo con el terror adentro, inmóvil, fijado al espanto que nos convierte en estatuas de piedra. De qué manera la memoria se inscribirá en los cuerpos sintientes dependerá del soporte que encuentre en el cuerpo colectivo. Si el terror sigue imperando, sin resistencia, nos quedamos solos angustiados y vencidos: impotentes. La razón asesina del poder político se sigue multiplicando en sus signos Memoria, en el campo de la vida histórica, es la movilización colectiva que actualiza la lucha que quedó, como un límite insuperable, detenida en el momento de las torturas los asesinatos. Pero abren ese sentido pasado mostrando lo que de común tiene con el presente. En una sociedad vencida, dislocada, el terror sigue trabajando en el silencio dentro de los espacios sociales conquistados por la muerte. Fue el terror el que hizo posible en el presente la sustracción de la vida cotidiana y la riqueza colectiva entregada, como si se tratara del botín de una guerra perdida. Y en realidad para ellos fue una guerra ganada con los medios adecua dos para alcanzar el triunfo: bajo la excusa de enfrentar a la guerrilla se trataba en realidad de derrotar y someter a toda la población argentina. Ese fue su objetivo: atomizar sus fuerzas, exacerbando el individualismo por la ganancia y el consumo o la mera subsistencia, perdido el sentido de la vida, disueltos los vínculos sociales construidos en el largo tiempo solidario, mientras los cuerpos de los ejecutores y las Instituciones asesinadas están entre nosotros como amenazas impunes, ¿qué sentido tiene entonces el recuerdo, el coraje, la memoria, si no encuentra un cuerpo real, imaginario y colectivo, para hacerle frente y resistirle? Anudar la memoria social con el pasado es volver a retomar el camino que quedó allí entregado, para emprenderlo nuevamente de otro modo: es confirmar la alianza colectiva en un desafío ineludible para volver a andarlo, luego de haber aprendido algo más de la dimensión asesina de los poderosos. Para que el pasado y el sufrimiento no haya sido en vano debe convertirse en una nueva secundaria material, hacha de cuerpos vivos, donde el recuerdo revela la profundidad del obstáculo que debe ser enfrentado y la compleja trama de un proyecto nuevo. El terror desnudo en su anverso también lo que el poder más teme, mostrando a quienes en verdad iba dirigida la amenaza: ligándola a la lucha por transformar las condiciones de la vida. Ese terror fue una respuesta contra la rebeldía social: también ellos tenían miedo. Recodar es construir un hecho vivo más poderoso que antes; volver a activar, al evocarlo, la sabiduría de una nueva e inédita experiencia histórica: lograr, por nuestro empuje, que sus armas, sus fantasmas religiosos y sus amenazas sean impotentes para detener la resistencia. El recuerdo vivo, encarnado en las Madres Los modelos de hombres y mujeres rebeldes expresan la dignidad de un enfrentamiento allí donde todos los demás, que debían sostenerlos, habían flaqueado o se habían excluido. Los héroes trágicos son los que asumen el destino contradictorio donde la muerte no pone límites a la responsabilidad de enfrentarla con un acto que lleva hasta el extremo la tensión del enfrentamiento humano. Ponen de relieve, con este acto de coraje extremo, lo que los ases: nos no pueden permitir que suceda. Y lo hacen allí donde todos defeccionan: muestran que es posible a resistencia. El poder de la dignidad desarmada, en un enfrentamiento disimétrico, descubre con su coraje la miseria y la debilidad cobarde sobre las que se afirman los criminales armados. Pone al desnudo la debilidad de la pretendida fuerza de los poderosos. Por eso estos le tienen tanto miedo a las madres: tienen la verdad de la que ellos más temen. Las madres de Plaza de Mayo no representan na da, como lo hacen los monumentos, las estelas o las tragedias literarias: presentan, en sus personas vi vas, la realidad de un enfrentamiento asumido hasta el extremo límite de la coherencia y del dolor humanos, no sólo como lloro, desesperanza, ni como olvido. Que no "re-presentan" nada quiere decir que con sus cuerpos engendrantes de vida -las Madres fértiles por antonomasia, no las Vírgenes estériles que está con banda de generala con los cuarteles - son las que han dado testimonio de que era posible la resistencia, y la pusieron en acto allí donde casi todos por terror, indiferencia o complacencia- habrían entrado en el pacto siniestro y silencioso de los represores. Han abierto y mostrado, en este mundo doblegado por el miedo, el lugar más hondo de la memoria histórica. *Publicado originalmente en la revista Fin de Siglo. Número especial, octubre de 1996 y uno de los capítulos del libro Trelew, una ardiente memoria, compilado y editado por Vicente Zito Lema, 2015.

  • La selección natural perdió el rumbo / Camila Sosa Villada

    La selección natural perdió el rumbo y el hombre se siente por encima de la fauna y de la flora, los cazadores por encima de la victima. Los jóvenes se sienten superiores a los viejos, los hombres creen ser mejores que las mujeres, sin saber que incluso la más débil es mejor que un hombre egresado de la escuela de varones. Hombres, mujeres, niños, adolescentes y ancianos creen ser superiores a las travestis. El rico se siente superior al pobre, el contemporáneo se siente mejor que el clásico y el clásico hace volar el barrilete de su eternidad. Los heterosexuales se creen mejor que los homosexuales, pero el homosexual con dinero se siente mejor que el puto pobre. El homosexual atlético saborea su imagen en el espejo, y su narcisismo le hace creer que es mejor que el maricón gordo que lamenta no ser mejor que nadie. Los bellos subestiman a los feos, los inteligentes a los tontos, los tontos a todo el mundo. Por mi parte, signo el mundo a partir de algunas jerarquías, [por ejemplo,) sé que las plantas son superiores a todo lo puesto sobre [esta tierra] y los perros son las mejores mascotas. Nina Simone es mejor que sus colegas, y nadie podrá igualar a Jessica Lange. No creo en merecimientos ni en historias de superación. Mi historia de amor más hermosa, que hablo en primera [persona,] la tengo con un amigo gay y qué más da... Al fin y al cabo, en esta partida de justicias e injusticias, la muerte siempre tiene las mejores cartas. *publicado en La novia de Sandro, Ciudad de Buenos Aires, Tusquets Editores, 2020.

  • Variaciones sobre la ansiedad (2 de 3) / Carla Sagulo

    2. vino el viento y rompió el tronco frágil de mi árbol en maceta era muda sordidez lo que las ramas ocultaban; ahora es alarido alarma arritmia la sola realidad con que lidiar alguien dijo: la única sensación verdadera es la ansiedad me impuse estoica sentirla entonces bullir sin invocar ni paz ni sombra pero el filo de la falta la falta me tala vino el viento y rompió el tronco frágil de mi árbol en maceta era muda sordidez lo que las ramas ocultaban; ahora es alarido alarma arritmia la sola realidad con que lidiar alguien dijo: la única sensación verdadera es la ansiedad me impuse estoica sentirla entonces bullir sin invocar ni paz ni sombra pero el filo de la falta me tala el viento es alarido ala que invoca la falta vino el viento y rompió el frágil ahora ido muda alarma la edad vino la ansiedad me puse a invocar me lid estoica sin paz ni sombra sordid a a a a a a a arritmia real en el filo de la falta el ahora es ala con que bullir pero ala ah alguien dijo ver la sombra de l ala alguien dijo: la única sensación verdadera es la ansiedad m ordid a a a a ah a arritmi ca sensación la ansiedad me puse a bullir sin pero

  • Escritura de mujeres en el Este de Asia / Amalia Sato

    Escritura de mujeres en el Este de Asia: sistemas fonéticos versus ideograma "La escritura es íntegramente aquello por inventar, la ruptura vertiginosa con el antiguo sistema simbólico, la mutación de todo un, faldón de lenguaje". Roland Barthes 1. El ideograma como fascinación de Occidente. 2. China, tierra de calígrafos no de oradores. 3. Japón: el silabario fonético hiragana y la práctica caligráfica de las mujeres. 4. Mujeres y fonetismo en China: el nüshu como testimonio de una sobreviviente. 5. Escritura fonética hangul en Corea: un sistema gestado por el gobernante para el adoctrinamiento confuciano. 1. El ideograma como fascinación de Occidente. En 1913, cuando la viuda de Fenollosa confía a Ezra Pound los manuscritos de su esposo, fallecido en 1908 –un total de ochenta libretas que registraban los estudios sobre arte japonés y chino, lenguas, teatro Noh, y los esbozos de sus lecciones sobre poética china– se inicia en este siglo el movimiento de pensamiento que, al considerar la escritura china, la pretende alimento de la imaginación poética occidental. La invención de la poesía china para nuestra época recayó en quien se imaginará al pie del monte Taishan, como "una hormiga solitaria fuera de su hormiguero destruido/ salida del naufragio de Europa", mientras emprenda sus Cantos Pisanos. Al margen de las objeciones de los sinólogos, a quienes calificaba de topos, con intransigencia de poeta, Pound formula planteos para que "el lenguaje se cargue de sentido hasta el límite de lo posible, partiendo de palabras que proyecten imágenes sobre la retina mental". Creyente de que la tradición se había perdido y que había que renovar desde el fondo hacia la superficie, en pleno oscurantismo victoriano expone sus teorías sobre dos nuevos continentes: Italia y China. Su lectura ideogramática fue retomada por distintas postas. Así, en la década de 1950, 1os pintores informalistas, iniciados en el Budismo zen y el culto de los valores beatnik, hicieron de la action painting el ideograma gestual icónico. Desde los años de 1960, tomando en cuenta la materialidad de los gráficos de la escritura china y apoyándose en los intentos de Nietzche y Heidegger, Jacques Derrida se propone una revisión a fondo de cimientos, postulando el deconstructivismo como un proyecto estratégico, un cuestionamiento critico instalado en el límite, pero aún dentro de la filosofía controvertida. El mecanismo era desmontar el juego interior y regulado de los conceptos clave, mediante operaciones de desplazamiento y de inversión, que ponían en evidencia los absurdos y contradicciones del pensamiento europeo. En la década de 1970, Maurice Roche y Phillipe Sollers se mostraban convencidos de que el impacto conceptual de la escritura china haría tambalear el eurocentrismo y las bases mismas de la cultura grecolatina, y que obligaba a una reconsideración del sentido en el interior de un modelo limitado por el grafismo y la escritura fonética y alfabética. Efecto de la Revolucion Cultural maoista, era esta aseveración de Sollers en el prólogo a la Gramatología de Derrida: "La escritura es al habla, lo mismo que China a Europa". La premisa básica del deconstructivismo que sostenía estos planteos era la afirmación de que desde Platon hasta Husserl, pasando por Aristóteles, Rousseau y Hegel, la filosofía no abandonó el idealismo ni pudo liberarse nunca de la metafísica que pesa sobre su definición y su historia. Esta matriz que obligo a la razón occidental a reproducir una estructura teológica, cuyo centro –el lugar de Dios– ha sido ocupado alternativamente por diferentes categorías: logos, verdad, espíritu. En esos mismos años surgen dos trabajos que alimentan ya obligadamente la bibliografía básica del turista por territorio cultural japonés, y que retoman el panegírico del ideograma pero desde el registro estético y desde Japón. Uno es la documentación del fotógrafo Fosco Maraini, quien cámara en mano, con el espíritu de divertimento de su compatriota Giusseppe Arcimboldi, se propone descubrir familias de líneas y formas en la correspondencia entre objetos aparentemente sin relación, apuntando dentro de un "Foret des Symboles" que habría desconcertado al mismo Bonneau. A sus ojos, la riqueza infinita de la inscripción ideográfica convierte a la escritura en el hecho central de la cultura de China y Japón, a tal grado que, parafraseando a Norman Mailer –para quien la orgia sexual era un aspecto de la tecnología- Maraini proclamaba que "en una civilización ideográfica, una suprema y ubicua orgia de formas tiene lugar perennemente, y todo tiende a convertirse en un engranaje suavemente entrelazado, una elegante copula colectiva". El otro libro es El imperio de los signos de Roland Barthes, que tuvo entusiasta acogida en nuestro medio, pero que pasó desapercibido en Norteamérica por ejemplo, y cuyo título Jacques Lacan ajustara modificándolo por El imperio de las apariencias. La justificación de la elección en la solapa merece ser transcripta completa: “¿Por qué Japón? Porque es el país de la escritura: de todos los países que el autor ha podido conocer, es Japón donde ha reencontrado el trabajo del signo más cercano a sus convicciones y sus fantasmas, o si se prefiere, más alejado de los disgustos, las irritaciones y los rechazos que le suscita la semiocracia occidental. El signo japonés es fuerte: admirablemente determinado, arreglado y ostentado, nunca naturalizado o racionalizado. El signo japonés es vacio: su significado huye, no hay dios, verdad o moral en el fondo de los significantes que reinan sin contrapartida. Sobre todo, la calidad superior de este signo, la nobleza de su afirmación y la gracia erótica con que se dibuja, aparecen en todo, en los objetos y en las conductas más fútiles, aquellas que nosotros por lo común ubicamos en el ámbito de lo insignificante o lo vulgar. El lugar del signo no será, pues, buscado aquí siguiendo sus dominios institucionales: no se tratará de arte, ni de, folklore, incluso ni de "civilización" (no se enfrentará un Japón feudal con un (Japón tecnológico). Se tratará de la ciudad, de los negocios, del teatro, de la cortesía, de los jardines, de la violencia; de algunos gestos, de algunas comidas y algunos poemas, y de los rostros, ojos y pinceles, con los que todo esto se escribe mas no se pinta". En medio de las voces que claman la diferencia, entonaba Jacques Lacan en su seminario 5 del 10/3/1971 "De un discurso que no seria de la apariencia", admonitorio y sensato frente a ánimos excesiva mente entusiastas: "[extractos] La escritura es la representación de las palabras. Pero de esta cosa clara como el agua, parece que nunca se sacaron las consecuencias, y sin embargo, están allí visibles. De todas las lenguas que usan algo que se puede tomar como figuras y que entonces son llamadas pictogramas, ideogramas, es espantoso: se llega a consecuencias totalmente locas. Hay gente que se imagina que con la lógica, es decir, con la manipulación de la escritura, encontraría un medio para saber ¿qué cosa?. "New ideas", nuevas ideas, como si ya no hubiera bastantes." "Representación de palabras quiere decir algo: quiere decir que la palabra ya está allí, antes de que ustedes hagan su representación escrita con todo lo que ella comporta". A cambio, Lacan desplaza la acentuación de la diferencia hacia "la soberbia relación de la escritura china con lo que sirve para inscribirla: el cálamo”. Con un juicio –otra vez Oriente y Occidente pero ahora no en un binomio de fascinación alimentada por la escritura sino de oposición encefálica– nos sorprende George Steiner en sus últimos textos: "La tradición mística, a la que me gustaría llamar la parte asiática del hombre occidental, ha insistido desde la época de los Evangelios con una verdad mas allá de la razón', la lógica, el control experimental o la refutación". O: "Los científicos de moda nos señalan que nuestra obsesión occidental por la verdad es una verdadera obsesión. Si entiendo bien, la causa de todo parece ser el que hayamos empleado principalmente el hemisferio izquierdo del cerebro, la mitad verbal, griega, ambiciosa, dominante. En el desatendido hemisferio derecho hay amor, intenciones, piedad, los modos más antiguos y orgánicos de experimentar el mundo en vez de tomarlo por la garganta". Antecedente de esta fascinación que no cesa[i] por la "otra" escritura había sido el debate sobre los jeroglíficos egipcios durante los siglos XVII y XVIII, los cuales junto con la escritura cuneiforme hitita surgieron por los mismos remotísimos alias que el ideograma chino. Esos sistemas son asunto de paleógrafos, el ideograma alimento de controversias, a tal punto interesadas por vigentes cuestiones ideológicas o estetizantes, que aceptan la existencia de la escritura ideogramática de modo incontrovertible, sin preguntarse por qué persiste. Así, se pasa por alto que en los países donde se utilizó el ideograma también hubo fonetización, ignorándose que del ideograma surgieron silabarios alfabéticos, y que en los procesos de su invención siempre intervinieron las mujeres. 2. China, tierra de calígrafos no de oradores. Señalaba Barthes el peligro de aplicar la noción de progreso a los procesos culturales, y el recaudo con que había que manejarse al tratar de escrituras. Es un hecho que todas las lenguas evolucionaron hacia la fonetización –para muchos un triunfo de la Razón–, y que todos los pueblos optaron por el uso de alfabetos. Y que el habla predomina sobre la escritura en todos, empezando por la India en Asia. Pero existe China, y persiste en los pueblos que aceptaron al ideograma como su escritura el predominio de la escritura sobre el habla. Esto es también un hecho. Un joven novelista japonés elogia el jizura del escritor que admira. Un término que explicativamente traducimos como: la armoniosa distribución de las letras, la ubicación de los ideogramas en el piano del papel, sobre todo el efecto visual de la pagina antes que el sentido. Un dato recientemente registrado. La palabra latina civilización retrotrae a ciudadano y ciudad. El binomio chino wen hua significa "la transformadora influencia de la escritura". Wen es una noción que abarca más que el trazo del hombre, incluye todas las líneas naturales que esperan ser interpretadas, señala una dimensión infinita e infinitesimal: todas las marcas naturales o culturales –vetas, constelaciones, huellas de patas de aves, dibujos de caparazones, literatura. Etimología. Uno de los nombres clave en la historia china es el de Wang Hsi chih (303-379 d.C), reputado como máximo calígrafo y cuyo trabajo fue comparado por un emperador posterior con "un dragón saltando por las puertas del Paraíso y un tigre agazapado en el Pabellón del Fénix". Algo siempre citado. Y un pormenor citadino: en las calles de la vieja China no se podían arrojar indiscriminadamente papeles escritos, y no precisamente por motivos de higiene, sino porque ese acto revelaba falta de respeto por la escritura. Hasta 1930 era posible leer en los recipientes de residuos públicos de Pekín esta exhortación: "Respete y economice papel escrito". Clara ordenanza municipal. 3. Japón: el silabario fonético hiragana y la práctica caligráfica de las mujeres. 3.1. Sospechas de escrituras locales. La escritura corporal en las Crónicas del país de Wa (Gishi Wajin den). Se acepta que la escritura china se origina en la magia y la lectura oracular: cien mil piezas óseas, en general escápulas de ciervo, y otros tantos caparazones de tortuga quemados y perforados apoyan la vinculación. Son los testimonios arqueológicos del segundo milenio antes de Cristo que señalan a la dinastía Shang (1850-1100 a.C) como primer periodo histórico de China. Los sacerdotes Shang leían el destino en las resquebrajaduras producidas por el calor, dibujando con pincel y sobre su trazo con buril más tarde los pictogramas que, encadenados unos a otros, se interpretaban como mensajes divinos. Esta escritura oracular recibió el nombre de kokotsubun. Algunos textos aseveran que los archivistas de la Corte escribían, además, en trozos de bambú o madera con pincel, y que organizaban estos fragmentos como libros; mas ninguno de ellos se ha conservado. En cuanto a Japón, la primera referencia sobre la escritura se encuentra en la antigua crónica imperial china del Wajinden (Sobre el pueblo de Wa)[ii]. Este texto refiere las costumbres de un pueblo, ya aceptado como el reino de Himiko, en la parte norte de la isla de Kyushu. Este Japón todavía iletrado, bárbaro para los chinos, poseía una saturación de trazos ajena a las prácticas continentales. La crónica registraba la presencia del tatuaje corporal –un hecho cultural propio del área oeste del Pacifico–: los buceadores isleños se convertían en seres escritos, como inscriptas estaban las reverenciadas tortugas, cuando al sumergirse en busca de pescado o abalones lo hacían con sus cuerpos tatuados con caligrafías protectoras que los mimetizaran con las formas más complejas del diseño natural, y que les permitieran escapar del "gran pez" o de las aves marinas. El tatuaje, que continuó siendo una práctica corriente en el Japón primitivo, fue con el tiempo proscripto y reservado como signo de degradación pare los criminales; en la época feudal lo utilizaron los samurai y en el siglo XIX fue arte sobre la piel de las cortesanas. Si bien hay sospechas sobre la existencia de algún sistema de escritura autóctono en las islas de Japón –una de las elucubraciones se sustenta en la escenas estilizadas de las campanas de bronce (dotaku) del siglo I y II a.C., del periodo de las Grandes Tumbas o Kofun: para muchos, los diseños lineales que representan cazadores, pescadores, casas, tortugas, pájaros, lagartos e insectos son un intento de escritura pictogramática, cuyo desarrollo no continuo, avasallada por la importación de la escritura china–, e incluso eruditos inventaron una caligrafía (Jindai Moji), supuestamente anterior a la entrada de los ideogramas chinos, lo cierto es que Japón debe considerarse un país sin escritura, que solo puede aducir pobres antecedentes, tornados hasta de vasijas de barro con ciertos signos. ¿Una cultura fría no consciente de su propia historicidad, en la que los conocimientos positivos estaban muy por debajo de los poderes de la imaginación y donde incumbía a los mitos colmar esa distancia? Súbitamente, los japoneses adoptaron la escritura china, cuando ésta ya se encontraba en un estadio de desarrollo muy avanzado. Adoptaron su significado y su pronunciación. Primeras pruebas son espejos y espadas del siglo IV con inscripciones. A continuación documentos oficiales, textos religiosos de los Sutra, el diccionario del estudioso Hsü Shen que fue de enorme utilidad en el aprendizaje de la escritura. Como lógica consecuencia, la conformación de gremios exclusivos de nobles o escribanos chinos o coreanos que detentaban el dominio de los trazos.[iii] 3.2 Kukai y los nuevos estilos caligráficos. El habla sobre la escritura. “Producir la tachadura sola, definitiva, eso es la hazaña de la caligrafía". Jacques Lacan, Seminario 7. En el siglo VII, los caracteres chinos ya tienen lectura japonesa. A partir de estos tiempos (o quizá desde los siglos V o VI aunque sin rastros) se va gestando gradualmente un proceso de fonetización y de introducción de la sintaxis japonesa (hay datos en documentos del templo de Horyuji). La japonización se acentúa con el creciente número de población alfabeta. Una culminación de este proceso se evidencia en el Manyoshu, colección de poemas de fines del siglo VII: hay textos escritos con caracteres utilizados fonéticamente y en el orden sintáctico japonés. Cabe señalar que ya existía en China un use fonético de los caracteres, pues para escribir nombres propios de personas o de lugares extranjeros, se recurría a los ideogramas, cuya pronunciación era aproximada al sonido original, sin atender a su significado –algo comprobable por documentos del siglo II. Los silabarios kana japoneses, hiragana y katakana, son el resultado de una evolución que ocupó varios siglos y que se fue cumpliendo por etapas. Por un lado, con las imposiciones de una sintaxis y de un fonetismo, por otro, gracias a las modificaciones de las formas mediante un desarrollo caligráfico que simplifica plásticamente y elabora trazos continuos, según se observa en la correspondencia epistolar del siglo VIII. Así, desde los tiempos del emperador Uda en 894, cuando las embajadas oficiales a China perdieron continuidad y se alteró el contacto con la dinastia Tang, comenzó a desarrollarse el estilo caligráfico wayo, con características propiamente japonesas. Este estilo comenzó modificando el estilo chino gyosho de líneas redondas, suaves y abiertas, surgido en el siglo IV d.C. Corresponde aquí la cita extensa, la intuición de Maraini: "En un principio existieron las curvas cuando en las eras primordiales se esculpía en placas de hueso y bronce, pero luego, en el período de la dinastía Han, con la invención del pincel, un estilo nuevo resultó inevitable: las curvas se convirtieron en ángulos, los círculos en cuadrados. Pronto, sin embargo, esta escritura en forma de caja se simplificó y suavizó, al ser empleada en ocasiones informales o al servir para apuntar algo de prisa. Así, a continuación del estilo kaisho (mano cuadrada), surgen el gyosho (mano deslizante) y sôsho (mano de hierba). Las pinceladas se fundían, conectadas por cadenas o guirnaldas o largos zarcillos. Las curvas recuperaron su dominio otra vez. Un universo gozoso de lazadas voladoras, con filamentos y modillones que se entrelazaban. Se descartaron todas las reglas. La personalidad se adueñó de todo y reinó soberana. Tanto podían ser los trazos de un loco como las firmas de sabios maestros. La jactancia se tornó imposible. Una final desnudez del alma debía aceptarse. Los momentos de lucidez y poder quedaron fielmente registrados pero también la incertidumbre y la fragilidad. Las formas se modificaron más allá del reconocimiento. A menudo la lectura se transformó en desesperada tarea de interpretación. Muchas veces resultaba imposible relacionar belleza con un significado que se había tornado indescifrable. En la música de las líneas y el espacio prevalecían por momentos los valores abstractos. Los japoneses desarrollaron este aspecto de la caligrafía en una dirección que no tuvo su correspondiente en China: la naturaleza de su lengua –inflectiva, no monosilábica– los compelió a inventar un alfabeto. El ideograma puede sostener las ideas fundamentales de una frase, pero las flexiones, las partículas debían escribirse con signos fonéticos.[iv] Se desarrollaron dos alfabetos: katakana (duro) angular y erizado, y hiragana (piano) suave y lleno de curvas. El pincel acarició el papel, dejando muchas veces espacios en blanco en los saltaba y sugería apenas una conexión que no quedaba “dicha" por completo con su trazo. Algo propio de los [fonemas] u, ko, i por ejemplo. Los hiragana semejaban algas danzantes en una corriente submarina o recordaban la cabellera de las antiguas bellezas pintadas en los rollos yamato-e. Las mujeres en ese entonces no aprendían los solemnes, poderosos y desmesurados kanji chinos, de modo que se convirtieron en talentosas maestras de la escritura kana. Algunas de las mas grandes novelas de aquellos tiempos (como el Romance de Genji de Murasaki Shikibu) se escribieron casi en su totalidad en hiragana". Yujiro Nakata en The Art of Calligraphy afirma sin ambages: "La escritura que incorporó la más alta esencia de la caligrafía japonesa es el kana, particularmente el hiragana del periodo Heian. Nuestra deuda con las mujeres de este periodo, que concibieron y dieron forma a los símbolos fonéticos hiragana, es tremenda." El estilo del hiragana fue el sôsho, típico de las cartas de amor, al que se agregaron las conexiones entre las Tetras, características del estilo caligráfico remmentai. La nueva escritura guardaba también una estrecha relación con los poemas waka, que se disponían con gran libertad eligiendo la ubicación del texto de acuerdo con los decorados de pasta de mica del papel karakami, y con la técnica caligráfica del surnizuki de modulación del tono de tinta de lo más oscuro a lo más claro. Y fue así como, entre los siglos V y X d.C., de los manyogana (ideogramas con valor fonético) se derivaron las dos nuevas escrituras silábicas apoyadas en estilos caligráficos, denominados "de hombre" y "de mujer". El otokode (trazo de hombre) trabajaba con los estilos kaisho y gyosho, y fue el que se empleo para el silabario katakana. El onnade (trazo de mujer) elabora el sôsho. La denominación del sôsho como femenino no indicaba una exclusividad de las mujeres sino su inclusión como participantes activas de un proceso. Esta distinción genérica en el campo de la caligrafía era desconocida en China. Sin embargo, popularmente, todavía se atribuye la invención del hiragana a Kûkai (774-835), el mayor exponente del Budismo esotérico, a quien se conoce con el titulo honorifico que se le concediera póstumamente en la corte Heian: Kobo –"el que propagó sabiamente las enseñanzas budistas"– Daishi – “gran maestro"[v]. Junto con Saichô, quien luego sería su rival, Kûkai había partido a China en la misión imperial del año 804. Allí habría de estudiar chino con el maestro Huiko, discípulo del famoso esotérico budista Amoghavajra, y sánscrito con el monje indio Prajna, quien a su vez había sido discípulo del sacerdote nestoriano Adam. Las leyendas sobre la persona de Kôbo Daishi todavía se repiten, especialmente en la zona oeste de Japón, donde credo y paso la mayor parte de su vida.[vi] La relación de Kûkai con la invención del silabario tiene, no obstante, su fundamento: fue él quien promovió el estudio del sanscrito, lo cual favoreció el desarrollo del nuevo sistema de escritura, que se basa en el alfabeto sanscrito; y por otra parte, aporto novedades caligráficas que alimentaron la fantasía de los nobles, ya enriquecida con los complicados diseños de los mandala. El maestro había estudiado la "loca escritura de hierba", es decir, la caligrafía sôsho entonces en boga en la corte Tang. Documentos que se le atribuyen lo consagran como festivo calígrafo: experimenta con el zattaisho, letra decorativa y lúdica para ocasiones auspiciosas, impregnada de humor y creatividad –la sola mención de sus variantes da idea de sus posibilidades: estilo de nubes, rocío, serpiente, cabeza de ganso, hojas colgantes, garras de tigre –; también sobresale en hikaku, caligrafía donde el trazo del pincel ancho y cargado con poca tinta sugiere la danza nunosarashi –en la que los bailarines manipulan largas piezas de tela con movimientos ondulantes. En otros casos, con goce adánico, Kûkai recrea los ideogramas retrotrayéndolos a formas pictogramáticas, o los adorna rodeándolos de golondrinas o mariposas. Si bien la popularidad de estos estilos recargados fue pasajera, no es causal que haya coincidido con esos tiempos de gestación de nuevos sistemas de escritura, cuando las líneas comenzaron a deslizarse cargadas de otras intenciones. La paternidad atribuida a Kûkai debe leerse como permisividad, y la leyenda como dato. Uno de los trabajos ejemplares en estilo sôsho de esta época es la transcripción de los Poemas de Po-chu-i, atribuida al emperador Daigo (897-930), la cual parece el trabajo de un borracho, en un estilo desinhibido y con salpicaduras, que recuerda el modo salvaje del calígrafo chino Chang Hsu de la dinastía Tang.[vii] Desafortunadamente, no ha quedado testimonio sobre el modo o aceptación de la participación de las mujeres en esta revolución caligráfica y escritural. Como afirma Sato Habein, "contamos con menos información concerniente a los primeros momentos de desarrollo de la escritura hiragana que la conocida con respecto de los katakana, sobre todo porque los materiales escritos en este estadio inicial se perdieron, pues debieron de ser poemas, cartas privadas y notas, escritos todos ellos difíciles de conservar". Los rastros del katakana son más fáciles de seguir: a comienzos del siglo IX, los monjes realizaban una serie de marcas personales al costado de los textos budistas escritos en chino, a fin de facilitarse la lectura y la memorización. Con el tiempo estas marcas (okototen) se fueron sistematizando y perfeccionando, a tal grado que a finales del periodo Heian ya existían ocho escuelas diferentes de seliales okototen. En el mismo medio masculino donde estas se desarrollaron, surgió la escritura katakana –simplificación de las partes duras o radicales de determinados manyôgana - la cual, como una taquigrafía que agilizaba la lectura, se convirtió en el sistema característico de los hombres, y así se lo llamó: otokode (letras de hombre). Tradicionalmente su invención se adjudica al monje Kibi no mabi (693-775). Pero lo que no consta en la historia, donde como sombras ligeras la mujeres apenas enturbian las radiaciones de los archivos, lo denuncia la semántica, y es indudable el papel desempeñado por ellas en este proceso de estilización, que lo fue también de preferencias estéticas y elecciones estratégicas. Contribuyeron a que el fonocentrismo fuera privando sobre la imposición del ideograma. La primera obra escrita en hiragana es el Kokinwakashrt (905), antología que comprende once mil poemas, luego el Diario de Tosa (Tosa Nikki) de Ki no Tsurayuki (936). La práctica en la expresión literaria se generalice en los siglos X y XI. Y un hecho a destacar es que la sistematización de los kana fue extraordinariamente tardía, como que recién queda fijada a fines del siglo XIX; hay otro: escribir según el lenguaje hablado se acepto como estilo recién a comienzos del siglo XX. 3.3 El concepto de kotodama. Un intento local de reflexión sobre las peculiaridades del lenguaje. Uno de los conceptos, al mismo tiempo que poéticamente sugerente ideológicamente resbaladizo, es el de Kotodama, que suele traducirse como "espíritu de las palabras". Presente solo tres veces en toda la extensión de la antología de poemas Manyôshu, es pendón de Lanza de los discursos de intelectuales nacionalistas. Durante la década de 1970 volvió a resurgir en el discurso de muchos que intentaban establecer una identidad japonesa exclusiva. Un germanista, Watanabe Shoichi, afirmaba[viii] que, en contraposición a las lenguas romances muertas, el alemán y el japonés, en el sentido que Johann Gottlieb Fichte (1762- 1814) le diera al término, son lenguas vivas. Ya antes, en la década de 1950, al intentar algunos estudiosos nacionalistas (kokugaku en jap.) recrear una historia que minimizara los contactos con el continente, el término había sido reflotado: Ono Susumu hablaba entonces con convicción de la existencia de una fuerza espiritual del lenguaje, que la antigua sociedad mikai (los japoneses de los primeros tiempos) reconocían, cuando destacaban la misteriosa (shinpina) potencia del lenguaje. Por los años de 1930, un ideólogo de la estética, Hisamatsu Sen'ichi, había pergeñado una tríada que comprendía los conceptos de kotodama, kotoage y makoto (sinceridad) para adornar las duras exigencias militaristas. La noción de kotodama sostiene que la cosa a la cual la palabra se refiere surge y es coextensiva con la palabra que la designa. El concepto de tama (dama en el compuesto), alma o espíritu, relacionado con el ti chino, supone la existencia de un misterio vivo que impregna árboles, montañas, paisajes, objetos de arte, y que es capaz de extrañas (fushigi) operaciones generalmente benéficas. Itô Haku, rompiendo el círculo vicioso del lirismo autocomplaciente, abre el análisis hacia la historia. Concluye que de gran importancia para el desarrollo del concepto fueron los viajes a China durante el siglo VIII, para intercambiar comercio y saber con la dinastía Tang, pues fue entonces, con estos recorridos ominosos que acrecentaban las supersticiones, como se hicieron conscientes los isleños de sus diferencias: conocieron la lengua del reino de Paekche, los dialectos de Silla, Kaya y Koguryô, el habla de las Seis Dinastías y de la ciudad de Ch'ang-an (Tang). No debe olvidarse, como lo señala Roy Andrew Miller, el papel cumplido por los baramoni (los brahmanes indios) residentes en Nara, sobre todo por Bodhasena quien, arribado en 736, se convierte en el maestro de ceremonias del Gran Buda de Tôdaiji. La intelectualización del siglo VIII encontró natural continuidad en las prácticas religiosas de la secta Shingon en el período Heian. La importancia otorgada a la recitación del sánscrito, el valor concedido a la palabra misma más allá de su significado, el recitado de encantamientos y mantras condujeron a análisis propios de la India, como estudios gramaticales y fonéticos[ix]. Uno de los empleos del término kotodama está en el poema 2506 de Manyôshu que hace referencia al yûfuge (adivinación al anochecer), practicado al quedarse el interesado de pie en un cruce de caminos o en una calle muy concurrida al anochecer, procurando escuchar las primeras palabras de alguien cerca de su oído. El concepto de kotodama, por ser un resto propio de alguna época primera, reflejo de la orientación primariamente oral de la temprana poesía japonesa y prueba de la filiación altaica del japonés -un viejo proverbio "saki fa fu" que significa "dar suerte, lograr el favor divino", asociado con su rito, es de innegable origen altaico -no puede quedar de lado en las elucubraciones sobre la gestación de los silabarios fonéticos. 3.4. El diario de Toss y la experimentación con el nuevo silabario hiragana. Lo femenino como género. "Voy a proponerles algo así, brutalmente, para ir después a "a letter", "a litter", yo voy a decirles: ¿acaso la letra no es lo literal para fundar en el litoral? Porque eso es algo diferente de una frontera; por otra parte han podido observar que jamás se confunden. El litoral es lo que plantea un dominio completo como haciendo a otro, si ustedes quieren, frontera, pero justamente porque no tiene absolutamente nada en común, ni siquiera una relación recíproca. La letra ¿no es exactamente el litoral, el borde del agujero en el saber que el psicoanálisis designa cuando aborda la letra? (…) Entre el goce y el saber la letra haría el litoral". Jacques Lacan, "De un discurso que no sería de la apariencia". Seminario nº 7. El primer trabajo literario en prosa que se conserva, escrito en el silabario hiragana, y que inaugura la línea de la narrativa personal es el Diario de Tosa (Tosa Nikki, 936) del poeta Ki no Tsurayuki. Es el diario del viaje en barco que, desde la provincia de Tosa -punto extremo meridional en la geografía de la época- emprende tras cumplir su mandato un gobernador con su grupo. En la retórica de esos tiempos, el viaje que alejaba de la capital -sitio dispensador de las claves culturales - era el tabi, travesía que significaba un exilio doloroso. Pero en esta ocasión, a pesar de que el viaje es de retorno a la capital, no es auspicioso sino triste, oscurecido con la muerte de la hija del gobernador, acaecida en la lejana provincia, y plagado de temores que se acrecientan al perder de vista la costa. Ki no Tsurayuki, poeta de la corte consagrado, experimenta en este escrito de vejez con el sistema de escritura "femenino", y lo hace para emprender la narración de algo que lo ha afectado profundamente. La ambigüedad que la gramática japonesa permite, con sujetos y predicativos inciertos en cuanto a su género, sostiene la incertidumbre sobre quien enuncia. Al comienzo hay un epígrafe que es la más escueta formulación teórica sobre el género: "Se afirma que los diarios son cosa de hombres. Quiero comprobar si una mujer es capaz de llevar uno", o quizá: "Los diarios hasta ahora han sido masculinos. Escribo este experimentando en femenino". Desde nuestra tradición de identificaciones, no se podría asegurar si el narrador es una mujer, o un yo confesional y teórico al mismo tiempo masculino/femenino, proteico y distinto de la noción de personaje. La indefinición en cuanto al "sexo" no se resuelve asimilando "mujer" (ergo personaje mujer) con escritura "femenina", ya que si bien el hiragana era escritura de mujeres, su uso no les era exclusivo, pues de hecho, la empleaban los hombres ya al intercambiar textos los amantes, o al comunicarse dos amigos que deseaban dar una inflexión más emocionada a su expresión. Indudablemente que esta inquietud de Ki no Tsurayuki acerca de las relaciones entre un sistema de escritura y creación se remonta a su juventud, cuando en el prefacio a la colección Kokinshû (905), que había compilado por orden imperial junto con Oshikochi no Mitsune, exponía los ideales de la poesía. Todas las circunstancias en que los hombres escriben poemas enumeradas allí revelan hasta qué grado, a comienzos del siglo X, era ya dominante lo que se conceptuaba como "sensibilidad femenina". Entiéndase esto como una conciencia estética nueva que iba imponiéndose sobre pero también al margen de una sexualidad femenina, y que guardaba relación con las nuevas experimentaciones caligráficas. En Occidente, donde no existen "sistemas" de escritura femeninos, paralelamente a posturas reivindicativas, durante la década de 1970, a partir de esquemas funcionalistas abundaron los abordajes teóricos a la escritura de mujeres que se valían de analogías con las funciones domésticas, y proliferaron líricas y artesanales metáforas como trama, tejido, textura, bordado, tapiz, hilos, costura, etc. Siguiendo con las explicaciones excéntricas (léase externas) en la década de 1990, algunos intentaron explicar lo femenino en escritura desde un registro minucioso de lo privado, lo cual aplicado metafóricamente insiste en una cuestión oral, de tonos de voz, y así se habla de cuchicheo, susurros, silencio. Y si en estos años se ven los frutos del rastreo de las mujeres en la historia, en Japón donde ese rastreo no es menos arduo, curiosamente, el término femenino como calificativo aparece en los inicios mismos de su literatura. Desde esos comienzos que coinciden con la creación de los sistemas de escritura vernáculos, todo lo nuevo, como contrapuesto a lo heredado o copiado, se designa como femenino: caligrafía, escritura, sensibilidad, literatura, suscitado de entrada y de otro modo el problema del género en la escritura. 3.5. La escritura de las almohadas. El gineceo literario de los siglos X y XI La literatura escrita por mujeres. "Las almohadas van despertando creciente atención entre los especialistas en salud. En noviembre de 1992, un fabricante de artículos para dormir auspició un simposio para examinar las almohadas en el contexto cultural. Entre los expositores estaba Kabayama Kbichi, profesor de Historia Europea, quien aprovecho la ocasión para proponer el estudio serio de las almohadas (makura gaku), pues "ellas poseen un simbolismo único en la cultura japonesa como se deduce de designaciones como Makura no sôshi (El libro de la almohada) o makura kotoba (epiteto), o de frases como yume makura ni tatsu, la cual significa que alguien aparece en sueños para hacer una profecía, a menudo como dios o Buda". En el año 794 la Corte abandonó su sede de Heijô (actual Nara) para trasladarse a Heian (la Kioto de hoy). Se inició entonces uno de los períodos más pacíficos en la historia de Japón, como si el ordenado plano cuadrado de la nueva capital hubiera ordenado con sus grillas "cuatrocientos años de paz continua y abundancia", sigan la idealizada expresión de Masaharu Anesaki. El mundo de la Corte se repartía entre unas pocas familias perfectamente estamentadas, en una pirámide social presidida por los miembros de la familia imperial. Desde 894, prohibidas las embajadas importadoras de cultura que se enviaban a China, el imperio se cierra, y por primera vez, a lo largo de tres siglos, se elaboran pautas culturales propias. El resultado fue la cultura Ochô en la cual la importancia que tuvieron las mujeres fue notable. Para representarlo gráficamente: existían tres territorios clausurados, Japón aislado de Asia continental, la Corte aislada del resto de Japón y dentro de ella el gineceo de las escritoras aristócratas, que se convirtió en un centro productor de literatura. Allí surgió la generación de mujeres que fundó las bases de una narrativa original. Su apogeo fue un momento muy breve, y el grado de participación femenina en la formación de una literatura es un hecho que no volverá repetirse. Las mujeres emplearon el silabario fonético hiragana, dejando de lado la escritura china kanbun ideográfica[x] Estas escritoras vivían inmersas en un mundo cerrado y desarrollaron su trabajo intelectual amparadas por el poder social de las favorecidas. Eran una suerte de clase media dentro de la aristocracia: las educadoras, las institutrices con un alto grado de cultura para cumplir con sus obligaciones. Familiarizadas con los clásicos, se les exigía además, tener excelente caligrafía, pintar, así como tocar instrumentos musicales. La destreza con que ejercieran las artes les otorgaba un enorme poder social en ese ambiente exacerbadamente esteticista. Si con suerte obtenían el puesto de nyôbo (acompañantes de las damas), accedían dentro del espacio del palacio al privilegio de una habitación. La denominación de esta literatura como nyôbo bungaku, literatura de las damas de corte, señala no solo una pertenencia social sino también un claro dominio espacial: de un modo más circunscripto y trasladando la exigencia de Virginia Woolf, era la literatura de las almohadas de madera, pues en ellas escondían sus escritos. Todos los detalles de la vida cotidiana de los habitantes de la corte revelan que la mayoría de las actividades transcurrían después del anochecer, y era a la noche cuando sigilosamente fluían los acontecimientos. El diseño de los muebles, las plantas de los edificios, el use de perfumes exclusivos, todo, acompañaba ese modo de vida que se deslizaba en la semioscuridad, oculto tras biombos y cortinas. Particularmente el mundo de las mujeres, cuyo campo de visión era limitadísimo, estaba a tal punto cerrado y protegido de la luz del día que la simple tarea de identificación podía a menudo ser todo un desafío. Además del aroma de la ropa, las personales gradaciones de color en los vestidos sobrepuestos servían de indicio cuando, por ejemplo, las bocas de las mangas asomaban desde los biombos o colgaban de las ventanas de los carruajes en tránsito. Pocas sociedades explotaron de un modo tan extenso el matrimonio y las conexiones familiares. El clan Fujiwara, que fue ubicando a sus mujeres como consortes, estableció algunas de las peculiaridades japonesas en cuanto al manejo del poder, y fue así como la historia mayor de transmisión coincidía con la historia privada y amorosa. Al reguardo de estos intercambios familiares politizados, el gineceo se convierte en sitio de invención de estrategias frente al poder masculino, y fue el reinado de Fujiwara no Michinaga (año 1000) el momento de edosion literaria femenina. Al margen de los estamentos centrales de dominio, manejando una "microfísica del poder", elaboran una nueva táctica ideológica, estética y sensible, cuyo emocionante fruto fue la literatura.[xi] [xii] No ha de ser casual el auge de literatura femenina en estos siglos cuando prevalecía el Budismo Lotus Sutra, concepción religiosa de principio femenino, que planteaba la obsesión por el kharma, los fantasmas, las reencarnaciones eróticas y las historias de amor encadenadas. El texto del Lotus Sutra es el documento más importante del Budismo japonés, pero lo fascinante es que en si no existe, sino solo el prólogo introducción a él. El rol político que jugó en la época Heian media explica el acceso al poder de los monjes de la secta Tendai[xiii]. Su contenido fue bien comprendido por los aristócratas, y así en uno de los capítulos del Romance de Genji, dedicado a discutir durante una noche de lluvia las cualidades de las mujeres, la conversación se cumple según las tres rondas de predicación: discusión, parábola y análisis experimental. También, en el incidente del Libro de la almohada en que la narradora desea abandonar la escena de un sermón, le replican que no sea "uno de los cinco mil que desertaron", en alusión a los cinco mil discípulos soberbios que abandonaron a Buda mientras predicaba el Lotus. De estas anónimas agentes de un cambio, solo quedan registradas algunas en oscuras biografías estereotipadas, con burda intención moralizadora. Se ignora su número, pero teniendo en cuenta que la emperatriz estaba servida por treinta o cuarenta, es probable que en total no pasaran de trescientas las integrantes de estos gineceos. Escritoras y lectoras convivían en claustrofóbica proximidad sosteniendo una tensa retorica de temas, cánones, sobreentendidos y alusiones. Sin embargo, debe resaltarse que ya se hablaba de sensibilidad femenina antes de que históricamente hubiera un poder femenino real. Bien selial6 Donald Keene la importancia que tuvo para la literatura japonesa que en Heian se definiera el triunfo de la sensibilidad femenina. Sensibilidad que, presente en la primera antología de poesía imperial Manyôshu, habría de impregnar como tono dominante la poesía y luego la literatura japonesa como un todo.[xiv] Después de Heian se abre un blanco de siglos sin obra literaria de mujeres. Siglos misóginos en los que se impuso el Confucianismo. Sociedades guerreras y religiosas. Habrá que esperar la fulgurante aparición de Higuchi Ichiyo (1872-1896), la primera individualidad luego de ochocientos años. 4. Mujeres y fonetismo en China: el nüshu como testimonio de una sobreviviente Tema del paper de Cathy Silber, una antropóloga norteamericana que estuvo durante 1989 y 1990 en el sudoeste de la provincia de Hunan haciendo trabajo de campo, artículo del periodista Chou Huerig en el semanario Diario Mundial (San Francisco, 31-01-93), la escritura nüshu se ha convertido demasiado tarde en foco de atención. Pasada la Revolución Cultural con su unificación de dialectos, de rigor el intento de reconstruir -una historia de las mujeres, se despierta en 1982 el inter& por esta escritura fonética, y crece ahora cuando su única usuaria es una anciana de 81 altos, Yan Huan I, y quedan apenas unos cien documentos.[xv] El origen de la escritura nüshu se pierde en la nebulosa. Se le presume un comienzo en el imperio Chin, pero hay aspectos fantasiosos que hacen suponer una historia con visos de secreto. Segall una leyenda, la joven Chian Yong Sai (o Hu Xin), tras entrar en la corte del Emperador durante los años de la dinastía Sung (920-1278), sintió la necesidad de comunicarse con su casa, e invento con ese fin un sistema de escritura personal que luego se fue expandiendo. Según otros, se remontaría, por semejanzas con el oráculo de huesos o marcas de cerámica, al pre Qhin (221 a.C). El nüshu representa mediante ideogramas (unos 800 o 1200 caracteres) la fonética del dialecto del distrito de Jiangyong. En las aldeas patrilocales, patriarcales, patrilineales y exógamas autorizó para el grupo de mujeres que lo empleaban una identidad institucionalizada de relaciones femeninas, proveyendo un sentido de continuidad y pertenencia. Su interpretación no es sencilla pues una misma sílaba puede representarse con distintos caracteres, y uno solo de ellos puede llegar a tener hasta trece homófonos. Se lo empleaba con exclusividad en dos prácticas ritualizadas: latong -formación de parejas de muchachas amigas púberes-[xvi] y sanzhao -escritos de novias. El corpus de la literatura nüshu revela su naturaleza eminentemente oral por la versificación penta o heptasilábica, de ritmo formulista y monótono[xvii]. Por los datos aportados por la anciana Yan, se constata que solo las que disponían de ocio, o eran viudas que podían dedicarse con libertad a su práctica caligráfica, munidas de papel, pincel, tela y vida social, con tiempo para huéspedes y obsequios, podían en estas sociedades rurales dedicarse a esta práctica iniciática y totalmente desconocida por los hombres. Actualmente el rastreo de documentos se revela inútil, pues era costumbre que las amigas quemaran o enterraran las cartas o abanicos de la difunta, e incluso el diario, que al tercer día de casada la joven recibía como libro cosido de mano de sus hermanas, y que iba llenando a lo largo de su vida con textos poéticos. Como la transmisión de su saber se cumplía vía tía materna casada a sobrina soltera, y este lazo se debilito con los cambios del régimen comunista, la supervivencia del nüshu se vio afectada. Descubrimiento más reciente, escritura humilde y recóndita, no es casual que sucumbiera en el omnímodo reino del ideograma. 5. Escritura fonética hangul: en coreano un sistema gestado por el gobernante para el adoctrinamiento confuciano En Corea el proceso inicial de fonetización siguió pasos similares a los registrados en Japón: en el siglo VIII, según la leyenda, el estudioso confuciano Sol Chong propuso poner en práctica el sistema de escritura idu, que transliteraba la lengua coreana hablada, empleando los sonidos o los significados de los caracteres chinos. Corría el reino de Silla, y "desde detrás de una cortina" las mujeres, como regentes, favoritas o reinas madre influían en los asuntos de gobierno. Asimismo el rol dominante que detentaban las mujeres en el momento de auge del shamanismo pudo ser sostenido por las monjas dentro de las congregaciones budistas. Pero en el siglo XII la imposición del neoconfucianismo de Chuh Hsi (1130-1200) hizo arreciar las críticas al budismo, provocó el descrédito de los monjes y la prohibición de mujeres religiosas en las congregaciones. Un oscurecimiento del mundo femenino similar al acaecido en Japón tiene lugar, y solo las kisaeng (entretenedoras/bufonas reales), con sus destrezas refinadas equiparables a aquellas de la elite de los literati, son capaces de transmitir la cultura de Silla a las generaciones de la dinastía Yi (1392-1910). El caso de la escritura fonética hangul difiere de lo ocurrido en Japón y China: la fonetización se produce con notable retraso y por decisión oficial. Hasta entonces los coreanos consideraban a las escrituras basadas en la lengua hablada (el caso de los tibetanos, mongoles y japoneses) como cosa de barbaros. Pero en el siglo XV, en tiempos de la dinastía Yi temprana, pareció evidente que el pueblo debía tener un sistema de escritura que expresara su habla cotidiana, y que fuera simple de aprender y fa.cil de usar. Fue por eso que el rey King Sejong creó el alfabeto hangul, llamado en un comienzo "los sonidos apropiados para instruir al pueblo". Así, la aparición histórica, documentada y proclamada con orgullo nacional, tiene un objetivo claro: adoctrinar. En suma, un fonetismo gestado por hombres, en contraposición a los otros que nacieron con participación femenina. Después de superar la oposición de un segmento de literati oficiales, y tras la consulta con un Foro de notables, "el logro cultural más valioso del pueblo coreano" fue promulgado en 1446.[xviii] Uno de los usos primordiales del hangul fue el adoctrinamiento de las mujeres en las virtudes confucianas, principalmente entre 1392 y 1485.[xix] En la sociedad yi, edad oscura en la historia de las mujeres en Corea, este lema de Yi Ik, el más famoso estudioso del siglo XVII, sintetiza las aspiraciones de época: "Leer y escribir son dominios del hombre. A una mujer le basta conocer las virtudes confucianas de la diligencia, la frugalidad y la castidad. Si una mujer falta a estas virtudes traerá desgracia a su familia". Con los años las damas de la corte y las mujeres e hijas de familias yangban[xx] se sirvieron del sistema en su provecho: correspondencia, poemas, diarios, lectura de novelas cuyas heroínas desafiaban las reglas. Epílogo En el Libro de la almohada de Sei Shonagon, el último capítulo menciona las condiciones bajo las cuales trabajo la autora su manuscrito: el anochecer, el encierro en una habitación mientras la luz va menguando, y el origen del papel que ha utilizado. La anécdota que explica el acopio de hojas se hermana con el cuento de Herman Melville "Paraíso de solteros, Tártaro de doncellas", donde también el mundo masculino y femenino se enfrentan por una "cuestión de papeles". Claro que la relación entre las pálidas muchachas que fabrican papel, probablemente con viejas corbatas o trajes de neblinosos caballeros londinenses, "siempre paradas ante las maquinas que se extendían como viejos manuscritos orientales", es opuesta a la de esta cortesana que se apropia de los cuadernos reservados a la Historia para escribir en ellos la suya. "Anochece y apenas puedo seguir escribiendo. Sin embargo, me gustaría dejar terminadas mis notas, haciendo un último esfuerzo. Escribí estos apuntes sobre todo lo que ví y sentí, en mi habitación, creyendo que no serian conocidos por nadie. Aunque mis anotaciones son triviales y sin importancia, podían parecer mal intencionadas e incluso peligrosas a otros; por eso he tenido cuidado en no divulgarlas. Pero ahora me doy cuenta de que, así como inevitablemente brotan las lágrimas según dice el poema, del mismo modo estas notas dejaran de pertenecerme. Un día, el Ministro del Centro entregó a la Emperatriz una pila de cuadernos. La Emperatriz me preguntó: ‘¿Qué se podría escribir en ellos? El Emperador ya está redactando los Anales de Historia.’ Entonces yo le contesté: ‘Si fueran míos, los usaría como almohada’. La Emperatriz me dijo: ‘Entonces, quédatelos’, y me los dio. Comencé a llenarlos con el relato de rarezas sobre hechos del pasado y toda clase de asuntos. Llené una enorme cantidad de hojas. En mis notas hay muchas cosas incomprensibles. Si hubiera elegido temas que las demás personas consideraran interesantes o espléndidos, o si hubiera escrito poemas sobre árboles, plantas, pájaros o insectos, los otros podrían juzgar mis escritos, tendrían derecho a afirmar ‘conocemos sus sentimientos’. En otras palabras, la crítica sería admisible. Pero mis notas no son de esta clase. Escribí para mi propio entretenimiento y apunté únicamente lo que sentía. Nunca esperé recibir, sobre estos escritos casuales, comentarios tan importantes como los que se dedican a notables libros de nuestro tiempo. Me sorprendo cuando escucho como los lectores aseguran que se sienten apabullados ante mi trabajo. Pero es natural que actúen así: conozco la mentalidad de aquellos que hablan bien de lo que detestan y critican lo que les gusta. Por eso todavía lamento que hayan leído mi libro." Del Libro de la almohada. Sei Shônagon (968- ?). [i] Baste mencionar las interesadas apreciaciones sobre la superioridad de la escritura ideogramática de los ideólogos de la Cuenca del Pacífico, con sus elogios a la practicidad del lenguaje simbólico sobre el fonético al confundir lo que puede ser un lenguaje visual universalizado con el picto-ideograma chino. De la orilla opuesta, quienes con los mismos intereses proponen la romanización (transcripción en alfabeto latino) de las lenguas orientales. [ii] Sección del Toi-den (Sobre el Este bárbaro), capítulo a su vez del Wei chih (Registros de Wei, en jap. Gishi), parte del Sankuochih (Historia de los Tres Reinos), trabajo histórico chino compilado a fines del siglo III d.C. por Ch’en Shou (233-297) [iii] Resumiendo las oleadas de escribas: refugiados chinos de Nayang y Tebang que huyen de la guerra, artesanos coreanos de Pek-che, el sabio coreano Wani –introductor de los Analectos de Confucio y un diccionario de escritura china– mencionado en el Kojiki (712) y el Nihon Shoki (720), los religiosos que en el siglo VI portan los Sutras budistas, los coreanos asilados de Pek-che que en el siglo VII se emplean en la administración. Con la Reforma Taika (645) se le otorga a la escritura un preeminente use organizativo y económico, respaldados la lectura según la región de Wu. [iv] […] ustedes se dan cuenta entonces de que la escritura puede trabajar a una lengua, y tal como está hecha esta lengua melodiosa y maravillosa de suavidad e ingeniosidad. Cuando pienso que es una lengua donde los adjetivos se conjugan y que he esperado hasta mi edad para tener esto a mi disposición. Realmente no sé que hice hasta aquí: ¡no aspiraba más que a esto, que se conjuguen los adjetivos!... y una lengua cuyas flexiones tienen esto de maravilloso, que se pasean solas y que lo que se llama el monema, allí en el medio, pueden cambiarlo: le meten una pronunciación china, por entero diferente de la pronunciación japonesa, de manera que cuando ustedes están en presencia de un carácter chino tienen, si son iniciados, pero naturalmente sólo los iniciados saben [dos lecturas: kunyomi u onyomil] según los casos, que son muy precisos". Lacan, Seminario 5. 10-03-1971 [v] Es curioso cómo esta paternidad continua siendo respetada a nivel popular e incluso en textos de divulgación. Todavía hoy en día los niños suelen memorizar un poema, el irohauta, para aprender el silabario y se les enseña que su autor es Kôbo, cuando lo cierto es que variantes fonéticas que en él aparecen son de tiempos posteriores. [vi] Además de la creencia de que fue el creador del silabario hiragana, se lo honra como padre de la cultura japonesa, como fundador de la secta esotérica Shingon y del monasterio del monte Koya, y canto iniciador del circuito de peregrinaje de 88 templos en Shikoku. Mucha de su fama como santo caminante y eminente calígrafo se debe a la enérgica labor de propaganda de los monjes errantes (koya hijiri). Tan versátil era que se lo llegó a describir como a un ser con tres caras y seis brazos. [vii] De quien se cuenta que al emborracharse, gritando con toda su voz, estampaba enormes caracteres sosho sobre cualquier coca que cata en. sus manos: tazones, ropas, etc. También se decía que a veces empapaba su cabellera en tinta v escribía con ella. [viii] Japan Echo, Winter 1974. [ix] “La relación entre especulación filológica y budismo sánscrito hizo resurgir la noción durante el periodo Edo, para los intelectuales kokugaku (de la escuela de pensamiento en japonés). En esta ocasión con influencias de la contemporánea filología Ch'ing que reconocía la existencia de una entidad filosófica entre las formas fonológicas (yin) de las palabras y sus contenidos semánticos (yi).” [x] Esta escritura constreñida a una retórica antigua, aceptable quizás en la redacción de la episteme, escritos jurídicos, históricos o teológicos pero impensable para obras de ficción que intentaran expresar sentimientos originales. Los cortesanos que la utilizaban lograban en sus composiciones apenas corrección gramatical, obligados a describir montañas nunca divisadas o nombres de pájaros y flores desconocidos que favorecieron sus esquemas métricos [xi] Obras conservadas del siglo X, escritas en hiragana: Historia del leñador de bambúes (Taketori monogatari), Ise monogatari (Cuentos de Ise), Kokinshû (Antología de la poesía japonesa antigua y modern), Shinsen Wakashû (Nueva selección de poesía), Tosa Nikki (Diario de Tosa), Yamato monogatari Wistarias de Yamato). Entre la mitad del siglo X y comienzos del siglo XI, florece el estilo prosístico japonés wabun. Estos son los trabajos que sobrevivierom todos, salvo dos escritos por mujeres: Utsubo monogatari (La historia del árbol hueco) presumiblemente escrito por un hombre; Ochikubo monogatari Wistaria de la seiiom Ochikubo) también de autoría masculina; Kagero Nikki (Diario de los hilos de seda), 974, por la madre de Fujiwara no Michitsuna; Makura no sôshi (El libro de la almohada), 1001, de Sei Shônagon; Genji monogatari (La historia de Genji), principios del siglo XI, de Murasaki Shikibu; Izumi Shikibu Nikki (Diario de Izumi Shikibu), 1007, de Izumi Shikibu; Murasaki Shikibu Nikki (El diario de Murasaki Shilzibu). 1010, de Murasaki Shikibu; Sarashina Nikki (Diario de Sarashina), mediados del siglo XI, de la hija de Sugawara Takasue. [xii] La nueva escritura fue experimentada primero en poesía (tanka, waka), y luego en los tres géneros clásicos de la literatura japonesa (nikki, monogatari, zuihitsu; diario, relato y ensayo respectivamente). [xiii] En una corte que se manejaba con la política del matrimonio y los linajes, un monje podia ganar enorme influencia si era capaz de cumplir con rituales eficaces que provocaran el cambia de sexo de un feto, en caso de ser este femenino. Los aristócratas se desvivían por conseguir estos servicios para asegurarse que sus hijas, a las que habían introducido en su corte imperial mediante intrigas o complicadas maniobras, dieran a luz varones, quizás futuros emperadores. El famoso clérigo Ryôgen tuvo un éxito enorme como ritualista, captando la atención de la corte muy pronto en su carrera, gracias a sus habilidades forenses y a su conocimiento de los dogmas de la secta. [xiv] What makes it of special relevance to Japanese Literature is that the masculine tone of the Manydshu was to yield in future centuries to a feminine sensibility even on the part of male poets. In other words, the poet'', in the Manydshu written by women was to set the tone for later compositions both by men. and women. It is hard to say why this should have been true, but it was probably related to the functions of poetry in Japan". (Landscapes and Portraits) [xv] Hubo un encuentro en 1954 del estudioso Thou Suo Chin con otra usuaria, quien fue interrogada como informante durante tres años. En la actualidad Yan es investigada por Zhao Ri Mi de In Universidad Xin Hun. [xvi] Dos niñas de igual edad, peso y tamaño de pie, de pareja belleza y pertenecientes a familias de igual nivel económico se relacionan aproximadamente a los 8 o 9 años por una intermediaria que las presenta en una fiesta religiosa. A partir de este encuentro, se visitan y hospedan una en casa de la otra por unos días, e intercambian regalitos y abanicos escritos en nüshu. Altos después la relación de estas amigas sobrevive a sus matrimonios. [xvii] Cartas, escritos de bodas, biografías, rezos, canciones folklóricas, también cartas de pésame o recriminación por ruptura de etiqueta, y hasta uno que otro texto con mención de sucesos nacionales, como la Guerra del Opio, la Rebelión de Taiping, la Guerra de Resistencia a Japón o las prácticas del Guontingdang. [xviii] Poco tiempo después establecida la Oficina de Publicaciones en Hongul, organismo que publicó trabajos COMD: Poemas de los Dragones Voladores, Poemas de los reflejos de la luna en mil ríos, Episodios de la vida de Buda, Himnos Worin y Sokpo, textos de estudio de ideogramas chinos y un diccionario de pronunciación coreana. En el reinado de su hijo King Sejo se editan textos budistas, manuales de agricultura y textos militares. [xix] En 1432 se publicó Tres principios de la conducta virtuosa, y entre 1486 y 1636 se promulgan códigos que prohíben la participación de mujeres en juegos o fiestas en ríos o montañas y las obligaban al uso del velo. [xx] Las dos órdenes de oficialidad (civil y militar) que servían en la burocracia.

  • Nunca supe bien si odiar o amar a los hombres / Camila Sosa Villada

    Nunca supe bien si odiar o amar a los hombres. Durante muchos años fueron los que más pena causaron, pero también (y cuando lo escribo se me hace agua la boca) los que más dicha prodigaron a estos músculos estrogenados. Los amaba por sus pantorrillas, la pieza más sexy de sus cuerpos. Por la pelambre que recubría su piel, por sus manos que estrujaban mis tetas mezzo-sopranas que entonaban baladas a lo Ginamaría Hidalgo; por su fuerza y el modo de poseer todo mi pensamiento con una caricia distraída. Los odiaba por el alcance de su imaginación, pobre y opaca. Por sus méndigos espíritus, sus mentes literales. Siempre fueron de mezquina entrega y fácil huida. Tiraban a la basura mi soledad barata y marginal, mi entrega de animal sin dueño y se iban con un gesto de abandono que me recordaba a mí misma, dejándome morir de esa tristeza noventosa con que enfrentaba la vida. Me hacían sentir la más fea de toda la comarca pero eso no es algo que pueda achacárseles solo a ellos. Y yo, siempre deshojando flores envenenadas, me desea no me desea, con la dignidad por el piso amando sus piernas de cazadores y sus miradas sombrías, su despreocupada belleza de animal de monte. Y mi vientre cantaba de júbilo si me dedicaban una ojeada y la saliva se me endulzaba tan solo por tenerlos cerca. Finalmente, me distraje y preferí la compañía de mis amigas, de las maricas que embellecen mi vida. A esta edad, ni el amor ni el odio les reservo a esos protomachos. Ni deseo ni pasiones para los centauros de frágil testosterona. Siempre malhumorados, apóstatas de la comunicación, con esos regalos resquebrajados que traen como ofrendas a nuestros pies, igual que un gato obsequia una rata muerta a su dueña. No es que esta distancia sea irreconciliable, pero conozco a los hombres. Yo misma solía ser uno. *publicado en La novia de Sandro, Ciudad de Buenos Aires, Tusquets Editores, 2020.

  • Más allá de la interseccionalidad / Chana Mamani

    El pecado de todos los Estados nacionales ha sido su construcción. Han construido un país en base al racismo y al patriarcado. Ramírez Guzmán (2015) Introducción: descolonizar las políticas públicas más allá de la interseccionalidad La propuesta de este ensayo es reflexionar jiwasanaka (entre nosotr*s) sobre el racismo estructural existente en nuestros territorios. Es colocar intersticios en nuestros escenarios desde el sumaqamaña (vivir bien) como paradigma y horizonte posible para pensar las políticas públicas en clave descolonial o decolonial. Indagar la historia en tiempos que urgen, la estructura hegemónica eurocéntrica colonial del “sistema mundo capitalista/patriarcal occidentalcéntrico/cristianocéntrico moderno/colonial” (Grosfoguel, 2011) para así develar sus manifestaciones y prácticas institucionalizadas desde las políticas públicas hasta los vínculos más próximos. Es invitar(nos) a habitar esa incomodidad que aparece en nuestros abordajes de intervención, ya que no basta tener perspectiva de género, sino que se hace necesaria la pertinencia cultural que entraman nuestras prácticas. A su vez, ir más allá de la interseccionalidad en esta propuesta-concepto acuñada por la abogada afroestadounidense K. Crenshaw en 1989 y cuyo objetivo fue visibilizar la invisibilidad jurídica de las múltiples dimensiones de opresión que vivenciaban las trabajadoras negras/afros en la compañía General Motors. Implica la necesidad de profundizar su uso como categoría de análisis –si es que la utilizamos– y, por qué no, atrevernos a acercarnos a un paradigma con claves para hacer esas pequeñas transformaciones colectivas. Es posible que este planteo no concluya a esas respuestas buscadas, quizás carezca de definiciones entendidas bajo un cierto lenguaje e incluso exista una demanda académica. Sin embargo, en un contexto de COVID-19 que nos devela las desigualdades más extremas, con urgencias sanitarias y alimentarias, desplazamientos y movilidad humana (de comunidades indígenas/originarias y migraciones racializadas), nos urge retornar a una habitar para nada “normal”. Querides colegxs, es atrevernos a afrontar esa herida colonial (Anzaldúa, 1987) de 500 años que late en esta frontera hibrida, es entretejer también un habitar (palpable) la pluralidad en una nación que no es totalmente blanca/pomela. Finalmente, y por qué no, es deslenguar la deuda pendiente, es quizás un poco de justicia epistémica: visibilizar el espejo y reflejo teórico, ético y político de nuestros territorios, desde nuestros cuerpos y nuestras lenguas. Modernidad. Racismo estructural y racialización El racismo estructural se caracteriza por negar u ocultar la existencia del racismo. Es decir, se trata de procesos históricos que a través de un conjunto de factores, valores, símbolos y prácticas, producen y reproducen estereotipos (legítimos y no legítimos) colocando a un grupo de personas por encima de otro. Así, se normalizan y legitiman ciertas acciones donde se privilegia a un sector y se excluye a otro basándose en el fenotipo, en la nacionalidad, la cultura, la religión, lugar de residencia, clase, sexo y género. Entender que el racismo adquiere diferentes formas posibilita, por un lado, tener una lectura más situada (no universal) sobre los orígenes e impactos de este y, por el otro, permite analizar a través de los propios procesos históricos las trayectorias de los territorios (colonias) colonizados cómo se instaura la jerarquía de un grupo por sobre otro, lo que también se denomina: racialización de los cuerpos. Si bien la característica del racismo –invento de la modernidad– es el “color”, existió y existe, como lo mencionan R. Grosfoguel (2011) y F. Fanon (2010), una jerarquía que puede ser construida/marcada de diversas formas. Así, por ejemplo, “en la historia colonial irlandesa, los británicos construyeron su superioridad racial sobre los irlandeses no a través de marcadores de color de piel, sino a través de la religión. Lo que parecía en apariencia un conflicto religioso entre protestantes y católicos era de facto un conflicto racial/colonial. Lo mismo puede decirse de la islamofobia en Europa y en Estados Unidos hoy” (Grosfoguel, 2011: 1). Entonces, es posible hallar en algunas regiones una jerarquía etno/racial de superioridad/inferioridad signada por el “color de piel” y en otras por religión, lenguaje y cultura. En este punto es interesante mencionar lo que Fanon (2010) denomina como “la zona del ser” y la “zona del no ser”: en el primero sitúa a las personas que se encuentran en un privilegio racial, mientras que en el segundo están aquellas que viven la opresión racial. Desde una perspectiva decolonial, el sistema mundo capitalista/patriarcal, occidentalcéntrico/cristianocéntrico, moderno/colonial (Grosfoguel, 2011) influye en las experiencias del grupo de personas ubicadas en la “zona del no ser” por su condición de clase, sexo y género. A modo de ejemplo, las comunidades indígenas/originarias, en los Estados nación como en la Argentina y otros lugares del mundo, experimentan una opresión racial que resulta más punzante en las mujeres indígenas/originarias por su condición de género y sexualidad. Autores del pensamiento decolonial (Dussel, Quijano, Grosfoguel, Lugones, entre otres) sostienen (y coincido) que el racismo es invento de la modernidad: “la idea de raza es, con toda seguridad, el más eficaz instrumento de dominación social inventado en los últimos 500 años” (Quijano, 2011: 1). Primero fue la colonización y luego el capitalismo durante los siglos XV, XVI y XVII, que instauran no solo la dominación colonial europea, sino la manera de ver y clasificar el mundo. Serán las bases del eurocentrismo que luego se forjarán en la venta, intercambio y explotación de las fuerzas de trabajo: la colonialidad se constituyó en la piedra fundacional del patrón de poder mundial capitalista, colonial/ moderno y eurocentrado (Quijano, 2011). En este sentido, el autor quechuaymara Fausto Reinaga (2010) en su gran obra La revolución india sostendrá que este sistema de dominación y clasificación de Europa produjo una sangrienta matanza y saqueo en territorios como Asia, África y América Latina, fortaleciéndose una sola historia, una sola cultura y una sola raza. La historia universal es la historia de Europa: Para su etnocentrismo, la raza y la cultura por excelencia son las suyas. Su clásica división en antigua, media y moderna se basa en acontecimientos europeos. Los demás pueblos, ajenos a su área, vienen a ser marginales, por consiguiente, bárbaros […] Todavía quedan calificaciones más despectivas: salvajes, primitivos, “naturales”, indígenas. Siempre en el sentido de seres inferiores, sub-hombres (Reinaga, 2010: 81). Al igual que los autores decoloniales, el sociólogo aymara Pablo Mamani Ramírez (2007) también afirma que en la modernidad se crea una realidad social en la que se entretejen dos formas de dominación: clase y etnia. Explica que la modernidad produce colonialidad, y que, a su vez, esta se encarga de producir y reproducir en el mercado –como espacio capitalista y colonial– la socialización de las relaciones de dominación y explotación. Descolonizar(nos): en y con políticas públicas “¿De dónde sos?”, “la plebe”, “cabecita negra”, “gaucho”, “los indios están en Bolivia”, “los niños wichi”, “los mapuches son chilenos”, “no hay negros en Argentina”, “somos un crisol de razas”, son mitomanías propias de este territorio. Esa episteme que el colonialismo construyó y se constituyó como la base fundante de la conformación del Estado-nación, lo público y sus políticas. En este sentido, la autora Genara Pulido Tirado denominará a esa episteme como la violencia epistémica explicando que la modernidad y el colonialismo se produjeron de forma conjunta e interdependiente. Las ciencias sociales, de carácter eurocéntrico desde su nacimiento, dieron una imagen de Europa autónoma, formada históricamente sin contacto con otras culturas e ignorando en todo momento la relación colonial que se produce entre Europa por un lado y África, Asia y América, por otro (Pulido Tirado, 2009: 183). Del mismo modo, Gerardo Vázquez Arena, citando a E. Lander (1991), coincidirá al respecto: “las formas hegemónicas del conocimiento han funcionado como instrumentos eficaces de legitimación y naturalización de la jerarquización y exclusión social que han prevalecido históricamente sobre estas sociedades” (Vázquez Arena, 2008: 118). ¿Y por qué descolonizar? Repensar al Estado, lo público y, en este sentido, las políticas públicas es necesario en contextos cada vez más punzantes, cuyas condiciones de pobreza adquieren debates sobre “un color” (identidad no deseada) al que si no se asimila se exotiza, al que si no se segrega se aniquila. El jurista aymara Félix Cárdenas Aguilar (Cárdenas Aguilar, Chivi Vargas, Canqui y Alvarado, 2013) señala que no se puede construir algo nuevo si no se trabaja en la identidad entendida como el fundamento de la cuestión política e ideológica. Agrega que “la descolonización invita a entender que toda institucionalidad del Estado es totalmente colonial y colonizante: la educación, la religión, las fuerzas armadas, la policía son totalmente institucionalidades coloniales y colonizantes” (Ramírez Guzmán. 2015). Entonces, si por un lado, descolonizar reabre heridas, expone las fibras de la memoria, por el otro, también desentierra ese horizonte más cercano que utópico para sembrar una justicia epistémica desde el sumaqamaña. La memoria del Estado colonial está en el corazón de la historia. Desentramar implica situarla no como un apéndice o anexo ancestral de la Pachamama, sino desentrañar y visibilizar los 500 años. Implica desnudar, este Estado colonial, visibilizarlo, evidenciarlo y solo así podemos ponerlo en crisis. Por tanto, puede decirse que se trata de colocarlo en crisis para que así, a partir de eso, se busque su transformación” (Ramírez Guzmán, 2015: 15). El autor Rafael Bautista (2014) explicará este pro ceso de colonialismo, su imbricación en la política, el Estado y las expresiones de esta. Señala la ardua necesidad (en estos tiempos) de descolonizar y tramar desde lo local, lo comunitario. ¿Cómo? Desnudar/desmontar las estructuras y las relaciones de poder que se imbrican en ese mismo sistema-mundo. Partir desde el propio lugar, algo así como manifestar que “el racismo no está afuera sino adentro”. Autores decoloniales, indígenas, originarias, campesinas, marrones coinciden en transitar el paradigma del sumaqamaña para acercarnos a ese movimiento. Quijano (2000) y Grosfoguel (2011) explican que para ello es necesario desentrañar las relaciones de poder del sistema mundo capitalista/patriarcal/occidentalcéntrico/cristianocéntrico/moderno/colonial. Esto es, la colonialidad del poder (Quijano, 1991, 2011) entendida como la interrelación/imbricación de las formas modernas de dominación/explotación, concepto que fue profundizado por Grosfoguel (2011) y lo denominará hetearquia: refiriéndose a la mutua imbricación de jerarquías, de múltiples y heterogéneas formas de dominación/explotación, cuyo ejercicio del poder está entramado por la colonialidad, el patriarcado y el capitalismo. Aquí la jerarquía racial/étnica reconfigura transversalmente los dispositivos de poder. De este modo, las desigualdades exponenciales muestran el entramado colonial (dominación raza/etnia), el patriarcado (dominación heterocis), y el capitalismo (dominación/explotación capital/ trabajo). Ahora bien, este paradigma que desentrama una praxis propia viene desde los territorios al lenguaje que se vive o sobrevive. Allí encontramos elementos para pensarnos en clave descolonial: Apthasiñani-recoger-comunidad: “nos recogeremos”. Se trata de aportar elementos propios y recolectar aquellos que son dados en la comunidad. Aquí el ayni está cerca, adquiere una matriz política y se prepara para el ayllu. Ayllu-comunidad: “Simplemente en el ayllu cada quién cría, y al criar es criado” (Vásquez, 2000). Se trata de ese espacio territorial donde el transcurrir es constante. Allí, comunidad es por pertenencia, por referencia o por procedencia: “cuando se está en la comunidad puedo decir que pertenezco al ayllu de mi apellido paterno, o el de mi apu de referencia o del sector en que vivir” (Rafael Bautista, 2014: 145). Es un ir constante en movimiento, el ayllu posee la capacidad de variabilidad, es todo un camino de las semillas. Allí todo es movimiento. Sucede el conflicto y de ahí la propuesta. En el ayllu existe ese devenir. Esa producción que produce subjetividad comunitaria o intersubjetividad. La comunidad no es totalidad, no es cerrada, es un movimiento, proceso constante de complementariedad y reciprocidad. Aquí la conciencia es política, existe el acto de dar sin medir ni calcular, pues lo que se da vuelve, este año o al siguiente o en algún momento. Ayni-diálogo-conversar: es la vida, no hay ayllu sin ayni. Se trata de ese movimiento que produce entretejido de las relaciones, la comunidad, todxs le dan forma a la vida comunitaria. Es el acto de fluir, de acomodarse a los tiempos y a los espacios, incluso cuando hay conflicto, pues para ello se prepara el tinku (encuentro). “Este fluir, el que cada quien siga al otro es el ayni: es el modo político de realizar el gusto de dar […] el ayni es la culminación de todo este proceso que llega a su realización y se vivencia como fiesta” (Bautista, 2014: 10). Entonces se trata de la realización de los vínculos, la cooperación, la solidaridad en y para la comunidad, en y para nosotres y con todes. Es decir, toma praxis política. Emerge en una política pública. La política necesita tiempo. Necesita del conflicto para pensarse en revuelta y necesita de la revuelta para pensarse en fiesta y necesita de esta para transpirar la libertad de vivir y habitar. Jilakata/mallku/tata-líder: lxs liderazgos/liderxs están al servicio. Movimientos de encantamiento y desencantamiento. Quien lidera, siembra y la experiencia es quien hace que todes sean el jilakata/ mallku/tata. Circular la palabra, circular el poder comunitario, circular la política en comunidad. Cuba, Venezuela, Ecuador y el Estado Plurinacional de Bolivia son algunos de los lugares que han vertido en sus Estados experiencias leídas desde la descolonización y despatriarcalización en mayor o menor intensidad, bregando por descolonizar la institucionalidad en organismos estatales y las personas que habitan en estos. Sartasiñana-nos levantaremos/levantarse: “La justicia nunca es justa para gente como nosotros por eso no ejerzo”. “La modernidad nos hizo creer que la utopía era el futuro” Bartra (2015) Bueno, llegamos a este atrevimiento y acercamiento de esta propuesta. Las reflexiones vertidas hasta aquí tienen más preguntas que posibles soluciones, pues creo que la memoria tiene que recorrer esa bisagra. Esa herida colonial con la que convivimos pero no lo vemos o, si lo vemos, no lo aceptamos o quizás pasamos por alto. Sin embargo, la frontera adquiere aquí una posibilidad y tal vez sea la opción decolonial allí donde el pensamiento es fronterizo, ese borde que nos permita reconocer que no hay una sola manera de leer la realidad y que si el problema para el marxismo es el capitalismo, para esta opción decolonial (Mignolo, 2009) está en la colonialidad del poder que toma forma con la modernidad y pudo borrar la historia preexistente a la Revolución Industrial: esto es, 1492. Por eso, para la opción decolonial “el problema es la descolonización del saber y del ser: saberes que mantienen y reproducen subjetividades y conocimientos y que son mantenidos por un tipo de economía que alimenta las instituciones, los argumentos y los consumidores” (Mignolo, 2009: 254). En este sentido, para quienes estamos –a esta altura no podría ser objetiva y hablar en tercera persona, al ser objeto de estudio a lo largo de la historia– en esos dispositivos de poder/saber (universidad, escuela, juzgados, hospitales, ministerios etc.), allí mismo se reproducen estas formas “de leer la realidad”. En el año 2019, invitada como colega o activista por cátedras de la carrera de Trabajo Social de la UBA, emergieron relatos compartidos sobre portar una identidad política no deseada entre “nosotres”. Suponer ser la otredad, leída como pobre/asistidx/extranjerx/salvaje inferior de la sociedad que adquiere una corporalidad a la que denominamos marrón o negra. El autor Maldonado Torres, al analizar la colonialidad del ser, explicará: Si la colonialidad del poder se refiere a la interrelación entre formas modernas de explotación y dominación, y la colonialidad del saber tiene que ver con el rol de la epistemología y las tareas generales de la producción del conocimiento en la reproducción de regímenes de pensamiento coloniales, la colonialidad del ser se refiere, entonces, a la experiencia vivida de la colonización y su impacto en el lenguaje (Maldonado Torres, 2007: 130). Entonces, esta lectura que naturaliza y universaliza aparece directamente o a veces subyace (como los microrracismos) en nuestro lenguaje y se trata de ese racismo estructural que se encuentra desde la fundación como Estado nación: “uno no es racista porque quiere, uno no es violento porque lo elige, es producto del constructo de un modelo de sociedad totalmente patriarcal, totalmente machista y racista” (Ramírez Guzmán, 2015: 18). Así, tal vez en esas hendiduras-situadxs debamos poner al desnudo desde ese borde y frontera. Recordemos que hasta 1994 la Constitución Nacional argentina manifestaba “conservar el trato pacífico con los indios, y promover la conversión de ellos al catolicismo”. El territorio de Argentina desde la colonia, atravesando todo el siglo XX y hasta la actualidad mantuvo políticas de Estado dirigidas hacia los pueblos indígenas, de exclusión y de asimilación. Así, la relación entre el Estado y los pueblos indígenas estuvo marcada por la invisibilización y la emergencia. A partir de la reforma de 1994, el Estado reconoce la preexistencia étnica y cultural en su artículo 17. Recordemos que las políticas vinculadas a la población migrante en la construcción del Estado nación giraban a en torno a “poblar, relocalizar y fomentar” su fuerza de trabajo y que en su amalgama se trataba de una migración eurocéntrica –blanca– y, sin embargo, en ese constructo propio, habita aquella más parecida a su territorialidad –marrona y negra– y que recién en el año 2004 se reconoce a las personas migrantes como sujetxs de derecho, mediante la sanción de la Ley Migratoria 25.871. Ver para reconocer y reparar, pues el impacto no solo es en el lenguaje (universal), sino en las corporalidades que tenazmente desbordan memoria y representatividad. Ahora bien, tramando esta descolonización plausible, ¿cómo no caer en una tendencia culturalista o etnicista para descolonizar? Y dando en la llaga, ¿cómo atravesar el discurso inclusivo que pareciera emancipador sin caer en la asimetría y dominación de actitud patriarcal y asistencialista? En fin, se trata de tramar nudos (claves) desde sumaqamaña, el ayni y el ayllu, lo local, lo comunitario para entretejer esa deuda memorial, esa justicia epistémica ancestral (saberes propios desde nuestros territorios). Con este trabajo intento desnudar ese invento edificado en esa perfecta estructura que merece ser desmontada. Porque sosteniendo ese entramado (colonial, patriarcal y capitalista), mantenemos esa manera de concebir el mundo, de clasificar, jerarquizar, aun siendo políticamente correctxs, abiertamente tolerantes, inclusivamente igualitarixs, pues yace una forma de deshumanizar(nos). jallalla Bibliografía Anzaldúa, G. (1987). Borderlands/La Frontera. The New Mestiza. San Francisco: Aunt Lute Books. Bartra, A. (2015). La utopía. Para leer en libertad. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=_p_sR3oHfZE Bautista, R. (2014). La descolonización de la política. Introducción a una política comunitaria. La Paz: Plural editores. Cárdenas Aguilar, F.; Chivi Vargas, I.; Canqui, S. y Alvarado, F. (2013). Despatriarcalización y chachawarmi: avances y articulaciones posibles. La Paz: AGRUCO/Plural. Crenshaw, K. (2012). Cartografiando los márgenes. Interseccionalidad, políticas identitarias y violencia contra las mujeres de color. En R. (Lucas) Platero (ed.), Intersecciones: cuerpos y sexualidades en la encrucijada. Barcelona: Bellaterra. De Sousa Santos, B. (2006). Más allá del pensamiento abismal: de las líneas globales a una ecología de saberes. En Para descolonizar occidente. Más allá del pensamiento abismal. (pp. 11-43). Buenos Aires: CLACSO Dussel, E. (2000). El pensamiento latinoamericano en el siglo XX: entre la modernización y la identidad. Buenos Aires: Biblos. Fanon, F. (2010). Piel negra, máscaras blancas. Madrid: Akal. Grosfoguel, R. (2011). La descolonización del conocimiento: diálogo entre la visión descolonial de Frantz Fanon y la sociología descolonial de Boaventura de Sousa Santos. En Formas otras: saber, nombrar, narrar, hacer (pp. 97-108). Barcelona: CIDOB. Jean Pierre, N. (2018). Geo-etnicización, racialización y pobreza en la praxis regional latinoamericana. Algarrobo-MEL, Revista de la Maestría en Estudios Latinoamericanos. Recuperado de http://revistas.uncu.edu.ar/ojs/index.php/mel/article/view/932 Lander, E. (1991). Retos del pensamiento crítico latinoamericano en la década de los noventa. En E. Lander (ed.), Modernidad y universalismo. Caracas: Universidad Central de Venezuela-UNESCO-Editorial Nueva Sociedad. Maldonado Torres, N. (2007). Sobre la colonialidad del ser: contribuciones al desarrollo de un concepto. En El giro decolonial. Reflexiones para una diversidad epistémica más allá del capitalismo global. Bogotá: Iesco-Pensar-Siglo del Hombre Editores. Mamani, Ch. (2018) Yarawis erótica aymara. La Plata. Ediciones cuir. ------ (2019). Yarawis: erótica aymara. Rosario: Ciudad de las Mujeres. Mamani Ramírez, P. (2004). El rugir de las multitudes. La fuerza de los levantamientos indígenas en Bolivia/Qullasuyu. La Paz: Aruwiyiri-Yachaywasi. ----- (2007). Racismo colonial y poder indígena en Bolivia. Argumentos, 55, 51-73. Mignolo, W. (2009, primer semestre). La idea de América Latina (la derecha, la izquierda y la opción decolonial). CyE, 2. Quijano, A. (2011). ¡Qué tal Raza! Antropología de outra forma. Disponible en https://antropologiadeoutraforma.files.wordpress.com/2013/04/quijano-anibal-que-tal-raza.pdf ----- (2000). Colonialidad del poder, eurocentrismo y América Latina. En E. Lander (comp.), La colonialidad del saber: eurocentrismo y ciencias sociales. Perspectivas latinoamericanas (p. 246) Buenos Aires: CLACSO. ----- (1991). Colonialidad y modernidad / racionalidad. Perú Indígena 13(29). Ramírez Guzmán, B. (2015). Colonialidad, Estado y descolonización: conversando con Félix Cárdenas, viceministro de Descolonización y Despatriarcalización sobre el proceso boliviano. Iberoamérica Social: revista-red de estudios sociales (IV), 14-18. Recuperado de http://iberoamericasocial.com/colonialidad-estado-y-descolonizacion-conversando-con-felix-cardenas-viceministro-de-descolonizacion-sobre-el-proceso-boliviano Reinaga, F. (2010). La Revolución India. La Paz: MINKA. Vásquez, G. R. (2000). La crianza recíproca: biodiversidad en los Andes. Recuperado dehttps://www.grain.org/fr/article/entries/805-la-crianza-reciprocabiodiversidad-en-los-?print=true Vázquez Arena, G. (2008). Pensamientos “otros” (re)pensar(nos) intercultural y decoloniliante. Revista Otros Logos. CEAPEDI, Universidad Nacional del Comahue, 116-128. *Publicado en Ts. Territorios-REVISTA DE TRABAJO SOCIAL AÑO IV | N° 4 | OCTUBRE DE 2020. Chana Mamani (trabajadora social del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, integrante del colectivo Identidad Marrón y de la Red Nacional de Migrantes y Refugiadxs en Argentina) Adynata agradece a Patricia Laterra convidarnos con esta escritura Gisselle Quinto. Bordado con marco de aro

  • Gladis Cáceres. Esbozo de una vida viva / Oriana Seccia

    Gladis nació en Villa Berthet, Chaco. Hace más de 25 años vive en Buenos Aires, en Merlo. En este libro se cuenta una versión de su historia: su niñez de temprano trabajo y joven adultez, su vida en pareja y la experiencia de la maternidad, difícil. Y los rebusques, ingeniosos, por el mango. También se narra el encuentro entre dos lenguajes: el de Gladis y el mío, pero también los cruces incómodos entre la sociología y la literatura, lo pasado y lo posible, lo singular de una vida y sus puntos de roce con condiciones que marcan a muchas vidas en conjunto: Gladis pertenece también a una clase social vapuleada, es mujer, y sus saberes no se enseñan en ninguna universidad. En este libro se los cuenta como un secreto que sólo pide una condición para ser revelado: una lectura o, mejor, una exposición a lo cercano desconocido. Este libro nació en verano. No creo ser su madre (por suerte los libros escapan a la legalidad familiar) pero sí puedo contar algo de sus remotos orígenes. Corría el enero de 2017, Macri probablemente estaba de vacaciones, pero su influjo pesaba, de todos modos, en las dificultades crecientes de muchas personas para llegar a fin de mes, mientras esa misma carencia se hacía verano en Punta en otros bolsillos. Por mi parte, había perdido un gran amor, y estaba intentando darle forma a mi incomodidad con la sociología, viendo si la literatura me podía ayudar. Gracias a dos amigos, Mauro y Javier, tengo la suerte de conocerla a Gladis. En un asado –precisamente el del cumpleaños de Javier–, Mauro me cuenta que en un Centro de Integración Comunitario¹ de Merlo una señora le había contado una historia increíble. Hoy no recuerdo con nitidez si el relato vino como respuesta a mis inquietudes, o si apareció por azar, abriendo la ocasión para darles cauce. En ese momento, me encontraba intentando responder una pregunta simple y espinosa, que había llegado a mí desde nombres como Marx y Adorno: ¿por qué los hombres perpetúan su sufrimiento? Claro, no todo el sufrimiento es evitable, pero hay una parte importante que sí podría serlo, justamente a partir de esa invención con la que los hombres apuntan, en sus mejores expresiones, a la consecución de la felicidad: la política. Sumergida en esa pregunta, había leído varios intentos de respuesta a lo largo de los años, algunos desde la sociología, otros desde la economía y la filosofía. Sin embargo, encontraba que esos registros eran la mayoría de las veces expulsivos respecto de las verdades que encerraban, es decir, alejaban por su escritura a todos aquellos que no estuvieran convencidos de antemano de las virtudes de la ciencia. Yo quería intentar algo distinto, una variación, y creía que recuperar algo del registro de la literatura era crucial para llegar a una escritura que hiciera pensar, pero también sentir; incluso hacer sentir aquello que uno nunca podrá experienciar en carne propia pero que, empero, le sucede a aquellos con quienes compartimos el mundo y sin quienes tampoco podríamos vivir. Pero todas estas preguntas tal vez hubieran quedado en el tintero de lo que nunca pasó a papel a no ser que la vida de Gladis se cruzara con la mía. Ese encuentro tomó a Gladis en una encrucijada precisa de su vida, en el borde de dejar de ser solo madre para intentar ser mujer de un nuevo modo; la encontró meciéndose en el trampolín de lo que ella misma llama “sentirse libre”. Un día de enero, en el Centro de Integración Comunitario de Ferrari, en la localidad de Merlo, Gladis me cautivó con sus historias. De los encuentros reiterados que tuvimos desde ese momento, del 2017 al 2019, surge este libro. De la extrañeza de reflejarse pero también refractarse en la historia de otro: estar muy cerca viviendo en la propia piel la vivencia ajena y, tres palabras más tarde, experimentar el propio cuerpo como una realidad tan real como una cárcel, donde la vida de otro es eso que queda del otro lado de la pared. Esas paredes, muchas veces, se llamaron para mí “clase social”; en su diluirse, creí intuir algo que se contornea entre las palabras amistad, empatía, política. Pero algún lector aguzado en las Ciencias Sociales podría preguntarse: ¿por qué contar justo esta historia, la de la vida de Gladis? ¿Por su carácter representativo? Sí y no. La vida de Gladis comparte muchos rasgos en común con las de las personas pobres de Villa Berthet, las de la provincia de Chaco, e incluso con las de los sectores populares del Conurbano bonaerense, donde ahora vive: su bajo nivel de instrucción, su trayectoria laboral heteróclita y precaria, siempre en busca del mango, con trabajos en negro, o sus hazañas imposibles por los hospitales públicos para acceder a derechos básicos. Podríamos situar en una distribución estadística las condiciones de su vivienda, el nivel educativo alcanzado por los padres, la esperanza de vida, la cantidad de miembros de los que se compone su hogar, por nombrar algunas, y la vida de Gladis podría ser la de cualquier pobre en Argentina: acorde a lo informado por el INDEC sobre la distribución de la pobreza e indigencia en el 2018, las condiciones de vida de Gladis son las mismas que las del 30% de la población: su historia es la de 1 de cada 3 personas. En ese sentido, parte de la motivación de este relato sería hacer visible, a partir de las peripecias de la vida cotidiana de una persona, qué significa que casi el 40% de la población argentina no tenga cobertura de salud². En este sentido, su historia permitiría hacer carne las relaciones que suponen las distribuciones estadísticas, que en su modo de exposición parecen muy abstractas, pero que realmente son muy concretas. No obstante, hacer solo eso con el relato de Gladis sería dejar de lado todo lo que Gladis no comparte con su lugar de origen; sería borrar todas sus singularidades, todo el lento y obstinado trabajo con el que le dio forma a su persona, todas las marcas que la apartan del modo en que, por ejemplo, muchos de sus hermanos y hermanas se desenvolvieron desde un mismo hogar. Tanto para hacer visibles las complejas relaciones sociales que median constantemente la experiencia cotidiana e inmediata como también para dar con esas ecceidades y resistencias en acto de Gladis, la literatura parece ofrecer una textualidad más hospitalaria que la de la prosa (también prisa) analítica de la sociología. Al lector le quedará estimar cuánto de eso quedará logrado con esta escritura que quiere aventurarse en el curso de un río delimitado por dos orillas: la de la sociología y la literatura, la de la generalidad y la singularidad. Y no es solo entre disciplinas que se buscará un punto de apoyo inestable, sino también entre modos de nombrar la diferencia. Mi mundo social no es el de Gladis: no viví sus privaciones, ni compartí sus fiestas al son del chamamé. Si hay algo de genuino interés en las ciencias sociales por el Otro –uno de sus grandes temas–, ello no debería agotarse en un rodeo para comprender la propia identidad social, ni en una folklórica enumeración de las simpáticas diferencias culturales de los otros, mediante una taxonomía que muy fácilmente asume la diferencia del otro, para poder no tener nada que ver con él. En el curso de este río, uno de los cantos de sirenas más perniciosos puede ser la adoración culturalista de los saberes y modos de expresión e interpretación de Gladis, es decir, asumir un culturalismo que borre que esos saberes y modos son oprimidos, no legítimos, las marcas por las cuales son reconocidos como sustrato de dominio ésos a los que se le dirigen miradas de desprecio por ser pobres y tener modos de pobre, una vez pasado el canal del bazar antropológico, por saberes que borran sus propios rasgos idiosincráticos para postularse como saberes a secas. Alguien dijo que se escribe para perder el rostro. Sin dudas escuchar es parte de esa búsqueda, para dar con las lágrimas que perdió el llanto, y que quizá aparecen si se comparte, con ganas, la historia de una vida. Con suerte, acaso ella haga reverberar lo que Marx señaló como nuevo imperativo categórico: “ echar por tierra todas las relaciones en que el ser humano es un ser humillado, sojuzgado, abandonado y despreciable"3 Fragmentos del libro Gladis Cáceres. Esbozo de una vida viva (Tocoymevoy Ediciones, 2019) NOTAS 1 Instituciones públicas dependientes del Ministerio de Desarrollo Social. En los distintos municipios de la Provincia de Buenos Aires, generalmente suelen funcionar como sedes del Programa Envión, como Salas de Atención Primaria en Salud, y como Centros de Desarrollo Infantil (CDI). 2 Elaboración propia a partir del Censo Nacional del INDEC del 2010. 3 Karl Marx, Crítica de la filosofía del derecho de Hegel, “Introducción” (Grijalbo, 1967 [1844]).

  • Enero Adynata 2021**

    Si hay un mes que ilusiona con promesas, a ese mes no le cabe otro nombre que “enero”. Que cultura esta que nos ha hecho creer que, de un día para el otro, por obra y gracia de la decisión de un Papa, una vida nueva se anuncie. Que así nomás, entre campanadas y rituales, se resetee un año y el nuevo tiempo se vuelva capaz de cumplir, entre invocaciones y anuncios, lo que hasta allí no pudo y ahora si puede y desea para una vida. Capacidad, la de esta humanidad, esa de habilitarle poder a las iglesias, a esas mismas instituciones que ella ha instituido. Qué fuerza la de creer que sólo esos inventos puedan regular los ritmos vitales. El año nuevo, novísimo, resulta ser la consecuencia de un error de cálculos que arrastraba ya desde el año 46 a. C., el calendario juliano (obviamente por Julio César) -¡qué cultura esta que necesita de la propiedad de las ideas!-. Calendario descompensado aquel al que se le escapaban algo así como 6 horas entre el año civil y el año solar, imprecisión por la que necesitaron compensarlo ya que se atrevía, por ese error contable, a retrasar las fechas de equinoccios y solsticios, acontecimientos que hasta ahora siguen logrando quedar exentos de patentes propietarias y cotizaciones en bolsa (no así como pasa desde hace muy poco con el agua…). Cuentan algunxs historiadorxs que el médico y astrónomo calabrés Luigi Lilio estudió que con la bula Inter gravissimas del 24 de febrero de 1582 de Gregorio XIII, se subsanaron los inconvenientes del antiguo calendario dictaminando la supresión de 10 días en el mes de octubre. Alta arrogancia comprobada la de los Papas que desaparecieron varios días al mes de octubre de 1582. Por decreto papal se quedó sin los días del 5 al 14, ambos incluidos, entonces se saltaba, por obra y gracia del espíritu santo materializado en una bula, del día 4 al día 15, amenazando con penas severas tanto a aquellxs tipógrafos que incumplieran con imprimir como a quienes no difundieran el nuevo calendario gregoriano. Parece que si Papas, reyes, leyes y conquistadores no hubieran metido las patas, el tiempo insistiría en quedar desenlazado de la medida de lo humano, que equinoccios y solsticios, conjunciones cósmicas y eclipses, seguirían acompasando el vivir –un común buen vivir- como pulso de lo vital que asumiría, como el dios de Spinoza, múltiples, distintas y simultáneas maneras de expresarse en juegos de composición y descomposición de potencias. Eso sí, no celebraríamos revoluciones ni recuperaciones que contaron con la astucia de saber que el consumo se aprovechó del 1ro de enero gregoriano para confundirlo con festejos, comilonas y excesos. Y que esas distracciones sirvieron de oportunidad para inventar nuevas maneras de recuperar un común buen vivir. El del tiempo de las revueltas sin tiempo: esas que afirman, expanden y resetean, cuando las calle se visten de verde. Imagen: Lunario Novo sin autorización pontificia y sin días del 5 al 14 de octubre, encuadernado en uno de los volúmenes misceláneos de papeles del Papa Boncompagni compuestos en 1627 por Giovanni Battista Confalonieri, oficial del Archivo de Castel Sant’Angelo.

Entre las figuras poéticas y retóricas, Adynata (plural de Adynaton, que suena a palabra femenina en castellano) compone lo imposible. Procura insurgencias, exageraciones paradojales, lenguas inventadas, disparates colmados, mundos enrevesados, infancias en las que “nada el pájaro y vuela el pez”.

bottom of page