La infancia es una fruta / Edurne Batanero
- Revista Adynata

- 2 ago
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El verbo materno
Las cuerdas vocales están tejidas
por las manos maternas,
dentro vientre que compartieron
hilvanan la sangre, depositando,
como quien siembra un trozo de pulpa
esperando amapolas
el verbo que se hizo carne.
Late el habla en esa cuerda
se enredan palabras
que nunca quiso aquí la madre,
que la garganta me la diste tú
pero lo que brota es mío,
no puedes cortar los hilos,
ni protegerme
para que no tenga que nombrar
lo que ninguna madre quiere.
***
Dientes de leche
Llámame con un nombre unido a una muy antigua y olvidada ternura
Alejandra Pizarnik
Revives en este espacio
la ternura que perdemos
al salirnos los dientes,
al poder decir las primeras palabras
cuando solo nos guía la piel
y el conocimiento a través de nuestra boca.
Algún día te presentaré
a la niña que fui.
Fuente: En Infancia es una fruta. Vaso Roto Ediciones 2024.




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