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Caligrafía Nómade XXXVIII / Patricia Mercado
rabia de la verga grande y el garche a rajatabla antes que la ciudad se hunda se hunda. boca lunfarda de los dientes chuecos, silbando bajito la noche. roto amor cabalga sin montura el cielo de lunes antes que la ciudad se hunda se hunda. Cy Twombly - De la serie: Nine Discourses on Commodus - 1963


Caligrafía nómade XXXVII / Patricia Mercado
El ventilador la mira sin inmutarse. Tirada en el suelo, como un charco que respira. Toda: menos la cara. La cara no descansa nunca de su monólogo. Cuando duerme también. Como si alguien la mirara. Siempre. Como si el ventilador nunca se apagara. Otra vez la historia de las azucenas y el vendedor de la calle. Otra vez el detalle del pétalo caído. Otra vez frunce el labio inferior para hacer una pausa. La cara se le arruga mientras pasan los días como una fila de hormigas soná


Caligrafía Nómade XXXVI / Patricia Mercado
La gorda buscó el local de las toallas, ese de las ofertas, sin poder encontrarlo. Sus días se dirimían entre menudencias variadas para que el reloj corriera hacia adelante y pusiera en fila progresiva la insípida semana. Ella fingía esmero en esas bagatelas. Empero, el tiempo se empantanaba como si en alguna parte se hubiera tapado un caño. Se fastidió de buscar el local, de no hallarlo en realidad. Decidió dar por terminada la faena y volver a su casa. Era mediodía. Media


Caligrafía Nómade XXXV / Patricia Mercado
Piel tatuada de tormentas -espanto y deleite- imposible soslayar la frenética promesa titubean arduas prudencias talladas a fuerza de silencio. Sin párpados ese fuego late el órgano del deseo, magnetismo en que orbita la carne y el alma abismo a orillas del cuerpo. Nadie puede explicar nada al amor, como un niño pequeño mira su rostro en el abismo. El miedo se aferra sin embargo a las campanas con que el dolor llama a misa, y prepara el altar de la


Caligrafía Nómade XXXIII / Patricia Mercado
El dolor en el costado derecho persistía. Cada vez que se movía, algo dentro suyo parecía tirar de una rienda para impedírselo. Volvía a la cama enojado y triste. Sus planes se derrumbaban conforme pasaban los días. Había venido de lejos para caminar ese pedazo del mundo.Y ahora los días pasaban tirado en una cama, encerrado, en la casita de madera. Se refugió en los libros que había cargado en el bolso. Un talismán que había adquirido en sus días de estudiante, cuando vivía


Caligrafía Nómade XXXII/ Patricia Mercado
Sentado a la mesa, al lado de la ventana, revolvía el café con parsimonia. El mozo le dijo algo. Apenas contestó con una especie de...


Caligrafía nómade XXXI/ Patricia Mercado
Acomodaron los platos en la mesa mientras Bea sazonaba la carne entre vahos voluptuosos. La pimienta hacía del jugo oscuro una...


Caligrafía nómade XXX / Patricia Mercado
En la plaza no había nadie. Del otro lado de la calle, en el puesto sanitario, Matías escuchaba la radio mientras tomaba unos mates . Le...


Caligrafía nómade XXIX / Patricia Mercado
Lo obligaban a jubilarse. Y ya. Desde un mensaje gélido en la computadora habían hecho llegar la noticia sin el menor atisbo de gratitud...


Caligrafía nómade XXVIII / Patricia Mercado
Caminó por la calle de los pinos sin subir a la vereda. La siesta caía a plomo. El perro del carnicero le ladró sin convicción. Él,...


Caligrafía Nómade XXVI / Patricia Mercado
El monte santiagueño calla en el sopor de la siesta. Como un país, calla. Bajo la maldición del sol. Tanta desgracia, tanta. Tanta...


Caligrafía Nómade XXV / Patricia Mercado
El monte se quema a orillas de la ciudad sombría. Arde la muerte hecha viento. Grito ígneo, la savia rabiosa se vuelve ceniza. Ni el...


Caligrafía nómade XXIV / Patricia Mercado
Tiraron del hilo hasta que se cortó. Siempre era así con ellos. Parecían condenados a eso: a la discontinuidad. Lo raro es que ya habían...


Caligrafía Nómade XXIII / Patricia Mercado
I. La peste del capitalismo arrastra lo vivo, como se arrastra al condenado en la sala de interrogatorios, bajo la luz blanca de...


Caligrafía Nómade XXII / Patricia Mercado
Llegaron puntuales. Venían todos los meses a escribir un libro. Poner en estado de letra los quehaceres como equipo de cuidados...


Caligrafía Nómade XXI / Patricia Mercado
Cruzó la puerta del supermercado. Se dejó atrapar por el destello de luces blancas, la profusión de mercaderías, el vaivén de los...


Caligrafía Nómade XX / Patricia Mercado
Miró el libro de Cesar Aira sobre la mesa de luz. El reloj despertador contaba los segundos en voz alta. La constelación de la pequeña...


Caligrafía Nómade XVIII / Patricia Mercado
Si este no es el pueblo, ¿el pueblo dónde está? ¿Cómo se escribe la historia? ¿Con tinta, con sangre? ¿Con hambre, con sueños? La...


Caligrafía Nómade XVII/ Patricia Mercado
Se equivocó. Como la paloma: creyó que el mar era el cielo, que la noche la mañana. Porque el error es la única salida del laberinto. O...


Caligrafía nómade XVI / Patricia Mercado
Paul Cronin le pregunta al director de cine Werner Herzog, en una entrevista publicada en 2002: Usted nació en 1942 en Munich, la ciudad...
Entre las figuras poéticas y retóricas, Adynata (plural de Adynaton, que suena a palabra femenina en castellano) compone lo imposible. Procura insurgencias, exageraciones paradojales, lenguas inventadas, disparates colmados, mundos enrevesados, infancias en las que “nada el pájaro y vuela el pez”.
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