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Que el cuerpo vuelva a latir / Periódico Gatx Negrx

  • Foto del escritor: Revista Adynata
    Revista Adynata
  • 1 mar
  • 6 Min. de lectura

La esperanza, ese ligerísimo pero constante impulso hacia el mañana que nos es comunicado día a día, es el mejor agente de mantenimiento del orden. Todo el sentimiento aplastante de impotencia que esta organización social cultiva en cada uno con la vista perdida no es mÔs que una inmensa pedagogía de la espera. Es una huida del ahora. Ahora bien, nunca ha habido, no hay y nunca habrÔ mÔs que el ahora


ComitƩ invisible, Ahora


Pensamos que ese ahora implica el ejercicio de escuchar la época: un mundo mercantil desprovisto de sensibilidad que gestiona la vida. Un mundo donde pareciera que la esperanza en la repetición muerta es la única salida. Fe en que los otros son los buenos y estos son los malos, o viceversa. Fe en que hay mejores maneras de gestionar la mÔquina que encierra cuerpos, aliena vidas, mutila espíritus. Esperanza desesperante. Gobernabilidad eterna.


Cuesta ver el derrumbe

Lo de la reforma laboral resulta brutal, ya que se trata de un blanqueo de la pĆ©rdida de derechos, estabilidad y seguridad social que brindaba el viejo mundo del trabajo: eliminación de horas extras, creación de banco de horas, limitación de las indemnizaciones por despidos, fraccionamiento de las vacaciones, ampliación del periodo de prueba, extensión de la jornada laboral, restricción del derecho a huelga. Sin embargo, a pesar de cómo la ā€œoposiciónā€ e incluso la izquierda buscan presentarlo, no se trata de un nuevo modelo productivo que viene a imponer LLA, sino al contrario: la precarización laboral es un fenómeno que ya viene pasando hace tiempo. Su aprobación legislativa no es el comienzo de algo nuevo, sino la consolidación y profundización de la crisis del mundo del trabajo desencadenada por la Tercera Revolución Industrial en la dĆ©cada de los setenta (Tigre agazapado, dragón escondido. CrĆ­tica esotĆ©rica de la EconomĆ­a PolĆ­tica, 2026).


La izquierda, el peronismo y el resto de las variantes del realismo capitalista se derrumban junto con el viejo mundo del cual son parte. Su perspectiva subjetivista de la movilización de la clase obrera por el reconocimiento dentro de las categorías modernas y la lucha por la distribución equitativa de la plusvalía estÔn acabadas. Desde la Tercera Revolución Industrial y mÔs aún con la Cuarta Revolución Industrial, son las propias categorías las que han entrado en crisis, siendo la del trabajo la mÔs evidente.


El problema con esta perspectiva estĆ” en que reduce todo a una pura cuestión de voluntad organizativa. La forma social capitalista, su contenido conceptual y categorĆ­as constitutivas –trabajo, dinero, valor, mercancĆ­a, Estado, democracia, gĆ©nero, polĆ­tica, economĆ­a, ciencia, derecho, propiedad– que le dan un ordenamiento estructural interno, permanecen naturalizadas y transformadas en ontológicas.


Por un lado, la ficción politicista sostiene que el buen funcionamiento del capitalismo ā€“ā€œcapitalismo serioā€ā€“ depende de la ā€œbuena voluntadā€ de polĆ­ticos y dirigentes que sean capaces de diagramar prolijos proyectos de desarrollo equitativo e inclusivo. TambiĆ©n, desde otros colores, se proponen ā€œgobiernos obrerosā€ que sean capaces de gestionar mĆ”s eficientemente el sistema capitalista, hoy apropiado por las Ć©lites dominantes. Por otro lado, una crĆ­tica de la economĆ­a polĆ­tica inmanente toma los estĆ”ndares internos propios del objeto analizado para develar sus contradicciones, inconsistencias y promesas incumplidas. La misma no juzga ā€œdesde afueraā€ con argumentos moralistas del tipo ā€œgobiernos de la crueldadā€ o ā€œegoĆ­smos de los ricosā€, sino que procede ā€œdesde adentroā€, en busca de los patrones estructurales inconscientes que se nos imponen ciegamente (Tigre agazapado, dragón escondido. CrĆ­tica esotĆ©rica de la EconomĆ­a PolĆ­tica, 2026).


EstĆ” en ese ahora intentar derrumbar las falsas crĆ­ticas –no por ā€œmalasā€ o ā€œbuenasā€ā€“, sino porque resultan anacrónicas y el propio sistema las ha enterrado, aunque, paradójicamente, las refuerza –las reforzamos, sostenemos, endulzamos– dĆ­a a dĆ­a. EstĆ” en ese ahora observar a la lógica enemiga de toda autonomĆ­a, esa lógica completamente subsumida al mundo mercantil de la democracia capitalista. Partidos polĆ­ticos y sindicatos, como representantes de ese entramado, lo sepan o no, son los recuperadores históricos del Estado-capital. ĀæPor quĆ© seguimos esperando otra cosa de lo que son?


La calle, su multiplicidad y autonomĆ­a

Ya sabemos que el terreno del Congreso y la lógica de la concentración resultan sumamente adversos e hipervigilados. ĀæQuĆ© estrategias y lugares encontrar para no quedar subsumidos a las decisiones entreguistas de la lógica partidaria? Ayer, 19 de febrero, lxs autónomxs, autoconvocadxs y pequeƱas organizaciones, con sus miles de contradicciones (ideológicas, simbólicas y prĆ”cticas), con sus potencias y cosas por afilar, han sido siempre y seguirĆ”n siendo quienes banquen la parada. El resto, humo. Con sus miles de diferencias, mientras veĆ­amos las diversas banderas –argentinas, palestinas, mapuche, anarquistas, socialistas–, ayer recordĆ”bamos una charla con un compaƱero en la revuelta en Chile:


Lo que pasa ahora en la revuelta es que la gente ocupa la bandera [de Chile]. En las protestas yo la veĆ­a, pero por alguna razón ya no me molestaba tanto. Antes uno veĆ­a a alguien con una bandera y decĆ­a ā€œfascista de mierdaā€, y ahora en medio de las batallas hay banderas negras y tambiĆ©n banderas chilenas. Y bueno, si estĆ”n acÔ… (Periódico Gatx Negrx, 2019)


ā€œQue se vayan todosā€ se gritó en muchas ocasiones, asĆ­ como tambiĆ©n ā€œLa patria no se vendeā€ y ā€œMilei basura, vos sos la dictaduraā€. Lo mĆŗltiple, heterogĆ©neo y complejo de la calle. La patria es la venta, la desposesión, la mercancĆ­a. Se trata históricamente del cementerio de pueblos originarios y obrerxs. Milei es una de las tantas desgracias que ofrece la democracia. Ni defectuosa ni por corregir: una forma social y polĆ­tica necesaria para la buena circulación de mercancĆ­as.


Como tantas otras veces, ayer el espectÔculo de los partidos resultó notorio: discursos de rebelión, puesta de escena, escenarios, reels, fotografías; humo, mucho humo, pero no del que sale del fuego que moviliza, sino de ese que el espectÔculo garantiza. La insurrección es atractiva, garpa, mientras solo quede como una postal.


Todas nuestras armas son hermosas. Todas nuestras invenciones son infinitas. Lejos del automatismo partidario –obediente, aburrido y repetitivo–, la imaginación nos espera. Folletos, banderas, bombos, remeras, cĆ”nticos, herramientas de sabotaje y de cuidado. Diversos textos que apuntan a contrarrestar la desinformación y el sentido comĆŗn ciudadanista son repartidos en mano, cara a cara, para vehiculizar debates colectivos e internos necesarios para la Ć©poca. Para toda Ć©poca: ā€œLa capucha nos iguala en la luchaā€, ā€œFotógrafx, Āæte preguntaste quĆ© consecuencias tiene subir una foto?ā€, donde leemos ā€œninguna buena foto vale un pibe preso. Una cĆ”mara es un armaā€. La ofensa y la poca escucha ante esto resulta un sĆ­ntoma de Ć©poca, un sĆ­ntoma donde el yo, el ya sĆ©, el no me interesa o no lo digas asĆ­ proyectan la coraza que tanto nos cuesta derribar. Por suerte, todavĆ­a hay corazones dispuestos a derribarla, y no son pocos.


Una compaƱera escucha a alguien que –en ojotas y con una lata de cerveza– comenta ā€œaquellos seguro que son infiltradosā€, refiriĆ©ndose a compaƱerxs con el rostro cubierto (como corresponde ante estas situaciones). Se lo interpela y se le entrega un panfleto que dice ā€œCuidados colectivos en manifestacionesā€. Arduo y necesario resulta el esfuerzo por matar a nuestro policĆ­a-cuidadano interno. Esfuerzo ante la repetición muerta y desmovilizadora que leemos en un pasacalle de La Garganta Poderosa: ā€œHay un montón de desocupados, pero cómo crece la contratación de infiltradosā€, evidenciando una vez mĆ”s el loop mediĆ”tico, sin pruebas ni anĆ”lisis alguno. Lo volvemos a repetir, la polĆ­tica es triste, pero la militancia progresista es deprimente. Por suerte –o por acción autónoma, mejor dicho– otra bandera al lado de una de Palestina dice: ā€œEl pacifismo protege al sistema. No te pongas la gorra, ponete la capuchaā€.


¿Qué potencias cultivar, que escuchas oír, para abandonar las extensiones del Estado-capital y sus lógicas cuantitativas, estereotipadas y muertas?


El enfrentamiento directo con las fuerzas represivas, la destrucción de las mercancías de los amos y el sabotaje son tan necesarios como los cuidados de nuestras niñeces, de nuestros ancianxs, de nuestros espacios, de nuestros vínculos, de nuestros cuerpos. Quienes digan que las tareas de cuidado son menos importantes o secundarias aún no han abandonado la perspectiva mercantil de transformación. La revolución es la reorganización de las tareas de cuidado. Y en esos cuidados también se alojan las miradas que pueden ver mÔs allÔ de los discursos que nos sugiere e impone la mÔquina. Cuidados en el ahora donde la esperanza mercantil muere y donde el cuerpo que late a tu lado ya no es un infiltrado, sino alguien que quiere recuperar la vida que nos han robado.



Referencias

Expandiendo la revuelta. Infiltrados: cómo pacificar la protesta social. Septiembre del 2025.

Periódico Gatx Negrx. «Lo que pasó aquí en Chile el 18 de octubre fue la protesta mÔs potente de la historia que haya podido ver». 29 de noviembre del 2019. Disponible en: https://periodicogatonegro.wordpress.com/2019/11/29/lo-que-paso-aqui-en-chile-el-18-de-octubre-fue-la-protesta-mas-potente-de-la-historia-que-haya-podido-ver-entrevista-a-un-companero-de-la-region-de-chile-participe-desde-los-primeros-dias-de-la-rev/

Tigre agazapado, dragón escondido. CrĆ­tica esotĆ©rica de la EconomĆ­a PolĆ­tica. ā€œSobre la reforma laboral: crisis del mundo del trabajo y lĆ­mite inmanente del capitalismoā€. 18 de febrero del 2026. Disponible en: https://tigreagazapadodragonescondido.blogspot.com/2026/02/sobre-la-reforma-laboral-crisis-del.html


Annegret Soltau Manifestación permanente 19.1.1976, 1976 Impresión en gelatina de plata 40Ɨ30cm
Annegret Soltau Manifestación permanente 19.1.1976, 1976 Impresión en gelatina de plata 40Ɨ30cm


Entre las figuras poéticas y retóricas, Adynata (plural de Adynaton, que suena a palabra femenina en castellano) compone lo imposible. Procura insurgencias, exageraciones paradojales, lenguas inventadas, disparates colmados, mundos enrevesados, infancias en las que “nada el pájaro y vuela el pez”.

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