• Revista Adynata

Un poema de Adrienne Rich (1976)

I


Mientras en esta ciudad las pantallas parpadean

con pornografía, vampiros de ciencia ficción,

y asalariados doblándose bajo el látigo,

también hay que caminar… nada más caminar

entre la basura mojada, con las crueldades

de nuestros barrios en primer plano.

Tenemos que entender que nuestras vidas son inseparables

de esos sueños rancios, del borboteo del metal, de esas desgracias,

y de la begonia roja que destella peligrosamente

en la cornisa de un edificio de seis pisos

o de las chicas de piernas largas que juegan a la pelota

en el patio de la escuela.

Nadie nos imaginó. Queremos vivir como árboles,

sicomoros llameantes en el aire sulfúrico,

moteados de cicatrices, pero floreciendo con exuberancia,

con nuestra pasión animal enraizada en la ciudad.

I


Whenever in this city, screens flicker

with pornography, with science-fiction vampires,

victimized hirelings bending to the lash,

we also have to walk . . . if simply as we walk

through the rainsoaked garbage, the tabloid cruelties

of our own neighborhoods.

We need to grasp our lives inseparable

from those rancid dreams, that blurt of metal, those disgraces,

and the red begonia perilously flashing

from a tenement sill six stories high,

or the long-legged young girls playing ball

in the junior highschool playground.

No one has imagined us. We want to live like trees,

sycamores blazing through the sulfuric air,

dappled with scars, still exuberantly budding,

our animal passion rooted in the city.


Fuente: Twenty One Love Poems, Elfie's Press, 1976. Adrienne Rich.

En La ley de los volcanes. Elefante poesía Buenos Aires, 2021. Traducción de Sandra Toro



Joan Brossa El invitado 1986-1990. Instalación


Entre las figuras poéticas y retóricas, Adynata (plural de Adynaton, que suena a palabra femenina en castellano) compone lo imposible. Procura insurgencias, exageraciones paradojales, lenguas inventadas, disparates colmados, mundos enrevesados, infancias en las que “nada el pájaro y vuela el pez”.