• Revista Adynata

Zaratustreanas VIII De celestiales y terrenales / Fernando Stivala


En otro tiempo Zaratustra también proyectó su ilusión más allá del hombre, como todos los trasmundanos. El mundo le pareció entonces la obra de un dios sufriente y atormentado.*


Metafísicos

De los pobres de espíritu.

De los que creen en un alma inmortal.

De los que creen en un más allá, y traicionan el más acá.

De lo que está después de la naturaleza, de lo que está más allá de lo físico.

De lo que está del otro lado del mundo.


Nos habita lo trasmundano cada vez que subrayamos, estamos, pensamos, una vida que no tiene nada que ver con lo que está pasando, que no tiene nada que ver con las fuerzas que componen la situación actual.

Pobres de espíritus: míseros, con un solo matiz.

Quienes albergan en sí un alma inmortal.

Por otro lado, a quienes se les vuelve a transformar el espíritu, y el corazón, y está feliz por albergar en sí muchas almas mortales.*

Se vuelve al cuerpo, se vuelve a la tierra.

La naturaleza expresiva de las cosas es capaz de múltiples almas.

En la llamada una vida, o un espíritu, o un alma inmortal, son posibles múltiples almas.

Hasta el más subjetivo, hasta el más yo, hasta el más identitario, tiene en esa vida mil historias aunque la narre siempre de la misma manera.

Repasar nuestras vidas en sus múltiples afecciones y posibilidades.

Dejar de lado el casette narrador de quienes somos.



Casette: loop, grabador, narrador: nombre y apellido, género, familia, colegio, frustraciones, alegrías y logros, carreras, economía, parejas, hijxs, viajes, y algunos pocos etcéteras más.

La película más aburrida de la historia se podría llamar Yo.

O biopolítica. Foucault. Todo controlado en nombre de la vida.

Hasta las preguntas que nos hacemos tienen su guión en esta película.

Ya tienen su posibilidad de respuesta (incluso aunque sean varias).

Ya tienen su guión establecido.

Ya tienen sus sentencias escritas.

(Posible prueba: interrumpir la película del yo y su loop narrador para ver si nos encontramos con múltiples almas mortales y no un alma inmortal.)



Éstos pobres de espíritu necesitan transformarse.

Devenir camello, dragón, león, niñx.


Un Dios imperfecto

¿Qué pasa cuando somos metafísicos, cuando estamos en relación con lo que no está acá sino más allá?

Imaginamos un dios sufriente y atormentado, divinamente insatisfecho.


El creador quiso apartar la mirada de sí mismo, - entonces creó el mundo.

Un placer embriagador es para el que sufre, apartar la mirada de su sufrimiento y perderse a sí mismo (…)

Este mundo, eternamente imperfecto, imagen, e imagen imperfecta (…)

Pero ´aquel mundo´ está bien oculto de los humanos, aquel mundo inhumano y deshumanizado que es una nada celestial (…)

Dejar de esconder la cabeza en la tierra de las cosas celestiales, a llevarla al aire y libremente, una cabeza terrena, ¡que es la que da sentido a la tierra! *


Los metafísicos meten la cabeza en la tierra para encontrar trascendencias.

Se es cuerpo con placer y sufrimiento.

Un más acá.

Habilitar el cuerpo, habilitar el placer y el sufrimiento.

Sino placer es para quien sufre apartar la mirada de su sufrimiento. Así proyectamos e imaginamos el sufrimiento en la imagen de Dios.

Apartar el sufrimiento, quedar en estado de insatisfacción.

Ese más allá.

Esa manera nada celestial.

Mejor, este mundo eternamente imperfecto, a imagen y semejanza de esa imperfección.

Un delirio.


Algo pasa

Así proyecte yo también una vez mi ilusión más allá del humano, como todos los trasmundanos.

¡Ese dios que yo creé era obra humana y delirio humano, como todos los dioses!

De mis propias cenizas y brasas surgió ese fantasma, ¡y en verdad!, ¡no vino a mí desde el más allá! *


Se está metafísico pero igual de repente algo pasa.

No es castigarse cada vez que se es metafísico, sino confiar, que de repente, retorna algo que no sabemos qué es pero igual lo tomamos.

La emoción se encuentra en el cuerpo, en el hacer. No se encuentra antes en el pensamiento y luego se proyecta en una acción. Se encuentra en el placer/sufrir del cuerpo.

La chispa retorna en el más acá: tierra, cuerpo, emociones, pulso. Si la escuchamos nos da más matices. Si no, seguiremos igual de metafísicos que antes.


Yo me superé a mí mismo, al atormentado, yo llevé mis propias cenizas a la montaña, y allí me inventé una llama más luminosa. ¡Y mirá! ¡El fantasma se apartó de mí! *


Tierra, la desterritorializada

volcánica y pantanosa

la que atraviesa la forma,

y la per forma.


Tierra, la fugada

continua erosión de fijezas.


Algo pasa.


*Friedrich Nietzsche, Así habló Zaratustra (Primera parte ´De los transmundanos´)


Fiona Watson - "La persistencia del sonido " (“The Persistence of Sound”) - Tinta sobre papel - 2018

Entre las figuras poéticas y retóricas, Adynata (plural de Adynaton, que suena a palabra femenina en castellano) compone lo imposible. Procura insurgencias, exageraciones paradojales, lenguas inventadas, disparates colmados, mundos enrevesados, infancias en las que “nada el pájaro y vuela el pez”.