Declaración para la Salud de los Pueblos (2000)
- Revista Adynata
- 5 abr 2021
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INTRODUCCIĆN
En 1978, en la Conferencia del Alma Ata, ministros de 134 estados miembros, conjuntamente con la OMS y la UNICEF, lanzaron la proclama de āSalud para Todos al AƱo 2000ā y escogieron los cuidados de salud primaria como la mejor opción para lograrla.
Desgraciadamente ese sueƱo nunca se hizo realidad. El estado de salud de la población en los paĆses del tercer mundo no se ha mejorado. Es mĆ”s, en muchos casos se ha deteriorado.
Actualmente, nos estamos enfrentando a una crisis de salud global que se caracteriza por crecientes desigualdades al interior de los paĆses y entre sĆ. AdemĆ”s, nuevas amenazas a la salud siguen apareciendo. Esto se agrava aĆŗn mĆ”s debido a las fuerzas negativas de la globalización que impiden la distribución equitativa de los recursos respecto a la salud de la población, especialmente el sector de los mĆ”s pobres.
Dentro del sector de la salud, el haberse fallado en implementar los principios de cuidados de salud primaria, como concebidos originariamente en Alma Ata, ha empeorado la crisis global de salud.
Tanto los gobiernos como los organismos internacionales han de considerarse responsables de esta deterioración. Es hoy indispensable concentrarse en un esfuerzo internacional para reubicar las metas de salud para todos en su lugar justo en los planes de desarrollo. Iniciativas genuinamente centradas alrededor de las necesidades en salud de las mayorĆas deberĆ”n, por lo tanto, ser reforzadas para aumentar la presión a ejercerse sobre los tomadores de decisiones, sobre los respectivos gobiernos y sobre el sector privado para asĆ asegurarse de una vez de que los principios visionarios de Alma Ata se hagan realidad. Varias organizaciones internacionales y movimientos de la sociedad civil, organizaciones noāgubernamentales y grupos de mujeres decidieron unirse para trabajar en esta dirección. En diciembre del 2000, en Bangladesh, estos grupos y muchos otros comprometidos con los principios de los cuidados de la salud primaria organizaron la āAsamblea de la Salud de los Pueblosā en el campus de āGKā (Centro de Salud de los Pueblos).
1453 participantes de 92 paĆses del mundo se reunieron en la Asamblea que fue la culminación de dieciocho meses de trabajo preparatorio alrededor del mundo. Este proceso de preparación provocó un entusiasmo sin precedentes que llevó a la participación de amplios sectores de gente que se adhirieron a cientos de encuentros populares, talleres de trabajo a nivel local y reuniones nacionales.
Las sesiones plenarias de la Asamblea cubrieron cinco temas centrales: Salud, Vida y Bienestar; Desigualdad, Pobreza y Salud; Atención y Servicios de Salud; Medio Ambiente y Sobrevivencia; y la Ruta a Seguir. Gente de todo el mundo presentó testimonios tanto de privación y del no funcionamiento de los servicios, como de aquellas exitosas iniciativas y organización de gente. La Asamblea contó con mĆ”s de cien sesiones concurrentes que les permitieron a los participantes compartir y discutir en mayor detalle diferentes aspectos de los grandes temas en la agenda, al igual que dar voz a sus experiencias y preocupaciones especĆficas.
Los cinco dĆas del evento dieron el espacio necesario a los participantes para expresarse en su propio idioma. Pusieron adelante la falla de sus respectivos gobiernos y organizaciones internacionales y decidieron luchar juntos para que la salud y el desarrollo equitativo lleguen a ser prioridades absolutas en las agendas de los encargados de formular la polĆtica a los niveles local, nacional e internacional.
Habiendo reconsiderado sus problemas y dificultades y compartido sus experiencias, por fin los participantes han formulado y endosado la Carta sobre la Salud de los Pueblos. De ahora en adelante, esta Carta serÔ la herramienta clave y común de un movimiento mundial de ciudadanos dedicado y comprometido para hacer que el sueño de Alma Ata se haga realidad.
Adjuntando la Carta, estimulamos e invitamos a quienes compartan nuestras preocupaciones y quieren incorporarse con nosotros.
PREĆMBULO
La salud es un asunto social, económico, y polĆtico, y, encima de todo, es un derecho humano fundamental. La desigualdad, la pobreza, la explotación, la violencia y la injusticia se consideran las raĆces de la mala salud y de las muertes de los pobres y los marginados. La salud para todos significa que los intereses poderosos tienen que ser desafiados, que es necesario oponerse a la globalización, y que las prioridades polĆticas y económicas tienen que cambiarse drĆ”sticamente. Esta Carta construye las perspectivas de gente cuyas voces raras veces o casi nunca se escucharon antes. Estimula a la gente a desarrollar sus soluciones propias y a mantener las autoridades locales responsables, los gobiernos nacionales, las organizaciones y sociedades internacionales.
VISIĆN
La equidad, el desarrollo ecológicamente sostenible y la paz son los ejes centrales de nuestra visión de un mundo mejor ā un mundo en el cual una vida saludable para todos pueda ser una realidad; un mundo que respete, aprecie y celebre toda la vida y la diversidad; un mundo que permita el florecimiento de los talentos y las habilidades para enriquecernos los unos a los otros; un mundo en el cual las voces de los pueblos guĆen las decisiones que forman y determinan nuestras vidas. Existen recursos de sobra para lograr esta visión.
LA CRISIS EN LA SALUD
āLa enfermedad y la muerte diaria nos enojan. No es porque haya gente que se enferma o se muere. Estamos enojados porque muchas enfermedades y muertes tienen sus raĆces en las polĆticas económicas y sociales que se nos imponen.ā
(Una voz desde CentroamƩrica)
En las últimas décadas, los cambios económicos a nivel mundial han afectado profundamente la salud de la gente y su acceso a la asistencia de salud y a otros servicios sociales.
A pesar de los niveles sin precedentes de riqueza en el mundo, la pobreza y el hambre van en aumento. La brecha entre las naciones ricas y las pobres se ha ampliado, lo mismo que ha pasado en las desigualdades dentro de los paĆses, entre las clases sociales, entre hombres y mujeres y entre jóvenes y ancianos.
A una gran parte de la población mundial aún les falta tener suficientes alimentos, enseñanza, agua potable, condiciones de salubridad, vivienda, tierra y sus recursos, empleo y los servicios de asistencia de salud. La discriminación sigue prevaleciendo. Esto afecta tanto la incidencia de enfermedades como el acceso a la asistencia de salud.
Los recursos naturales del planeta estÔn siendo agotados a una velocidad alarmante. La degradación ambiental que resulta amenaza la salud de todo el mundo, sobre todo la salud de los pobres. Ha habido un aumento de nuevos conflictos mientras las armas de destrucción masiva aún representan una amenaza grave.
Los recursos mundiales estĆ”n concentrados cada vez mĆ”s en las manos de unos pocos que se esfuerzan por maximizar sus ganancias privadas. Las polĆticas económicas y polĆticas neoliberales son dictadas por un pequeƱo grupo de gobiernos poderosos, y por instituciones internacionales como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la Organización Mundial del Comercio. Estas polĆticas, junto con las actividades desordenadas de las sociedades transnacionales, han tenido consecuencias severas en las vidas, las formas de ganarse la misma, la salud y el bienestar de poblaciones tanto en paĆses del Norte como del Sur.
Los servicios públicos no estÔn satisfaciendo las necesidades de la población, ya que se han deteriorado como resultado de reducciones en los presupuestos sociales de los gobiernos. Los servicios de salud son hoy por hoy menos accesibles, mÔs inapropiados, y estÔn distribuidos de manera mÔs desigual.
MÔs aún, la privatización amenaza con socavar el acceso a la asistencia de salud al igual que compromete el principio esencial de equidad. La persistencia de la mala salud prevenible, el resurgimiento de enfermedades como la tuberculosis y la malaria, y el surgimiento y propagación de nuevas enfermedades como la SIDA son un severo recordatorio para nosotros de la falta de compromiso de nuestro mundo con los principios de equidad y de justicia.
PRINCIPIOS DE LA CARTA FUNDAMENTAL SOBRE LA SALUD DE LOS PUEBLOS
⢠El logro del mÔs alto posible nivel de salud y bienestar es un derecho humano fundamental, no importa el color de la persona, el origen étnico, la religión, el sexo, la edad, las habilidades, la orientación sexual, o clase social.
⢠Los principios de la Asistencia Primaria de Salud (APS) universal y exhaustiva, previstos en la Declaración de Alma Ata de 1978, deberĆan ser la base para formular las polĆticas relacionadas con la salud. Ahora mĆ”s que nunca, es necesario un enfoque equitativo, participativo e intersectorial para la salud y la asistencia de la misma.
⢠Los gobiernos tienen una responsabilidad fundamental para garantizar el acceso universal a la asistencia de salud de buena calidad, a la enseñanza y a otros servicios sociales de acuerdo con las necesidades de la gente y no con su capacidad de pago.
⢠La participación de la población y de las organizaciones populares es esencial para la formulación, la implementación y la evaluación de todas las polĆticas y programas sociales y de salud.
⢠La salud es determinada primordialmente por el ambiente polĆtico, económico, social y fĆsico y debe ser, junto con la equidad y el desarrollo sostenible, una alta prioridad cuando se elaboran las polĆticas locales, nacionales e internacionales.
LLAMAMIENTO PARA LA ACCIĆN
Para combatir la crisis mundial en el sector de la salud, se necesita emprender acciones a todos los niveles; individual, comunitario, nacional, regional y mundial, y en todos los sectores. Las demandas presentadas a continuación proporcionan una base para la acción.
LA SALUD COMO DERECHO HUMANO
La salud es un reflejo del compromiso que una sociedad toma para abogar por la equidad y la justicia. La salud y los derechos humanos deben prevalecer sobre los asuntos económicos y polĆticos.
Esta Carta fundamental llama a los pueblos del mundo para:
⢠Apoyar todos los intentos por implementar el derecho a la salud.
⢠Exigir que los gobiernos y organizaciones internacionales reformulen, implementen y cumplan las polĆticas y prĆ”cticas que respetan el derecho a la salud.
⢠Organizar movimientos populares de amplia base para presionar sobre los gobiernos para que incorporen la salud y los derechos humanos en sus constituciones nacionales y en su legislación.
⢠Luchar contra la explotación de las necesidades de salud de las personas en pos de salvaguardar las ganancias de unos pocos.
ENFRENTANDO LAS CAUSAS MAS PROFUNDAS DE LOS DĆFICITS EN SALUD
DesafĆos Económicos
La economĆa tiene una profunda influencia en la salud de la población. Las polĆticas económicas que priorizan la equidad, la salud y el bienestar social pueden mejorar tanto la salud de la población como la economĆa.
Las polĆticas financieras, agrĆcolas, industriales y polĆticas que responden primordialmente a las necesidades del capitalismo, impuestas por gobiernos nacionales y organizaciones internacionales, privan a las personas de la posibilidad de vivir y de sus formas de sustentarse. Los procesos de globalización y de liberalización económica han incrementado las desigualdades entre las naciones al igual que al interior de las mismas. Muchos paĆses del mundo, y sobretodo los mĆ”s poderosos, estĆ”n utilizando sus recursos, incluyendo sanciones económicas e intervenciones militares, para consolidar y expandir sus posiciones, lo que se refleja en efectos devastadores en las vidas de los afectados.
Esta Carta fundamental llama a los pueblos del mundo a:
⢠Exigir la transformación de la Organización Mundial de Comercio y del sistema global del mismo para que deje de violar los derechos sociales, ambientales, económicos y de salud de la población y para que empiece, de una vez, a discriminar positivamente para favorecer de los paĆses del Sur. Para proteger la salud pĆŗblica, estas reformas deben incluir regĆmenes de propiedad intelectual como las patentes y el acuerdo de los aspectos Relacionados al Comercio de los Derechos de la Propiedad Intelectual (TRIPS).
⢠Exigir la cancelación de la deuda de paĆses del Tercer Mundo.
⢠Exigir la transformación radical del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional para que estas instituciones reflejen y promuevan activamente los derechos e intereses de los paĆses del Tercer Mundo.
⢠Exigir una regulación efectiva de las ETNs (Empresas Transnacionales) para asegurarse de que no tengan efectos negativos en la salud de las personas, ni exploten su fuerza de trabajo, ni degraden el medio ambiente, ni afecten la soberanĆa nacional.
⢠Asegurarse de que los gobiernos implementen polĆticas agrĆcolas orientadas hacia las necesidades de la población y no a las exigencias del mercado, garantizando asĆ la seguridad alimentaria y el acceso equitativo a los alimentos de base.
⢠Exigir que los gobiernos nacionales actúen para proteger los derechos a la salud pública en sus leyes sobre la propiedad intelectual.
⢠Exigir el control y la imposición de impuestos sobre los flujos de capital internacional especulativos.
⢠Insistir en que todas las polĆticas económicas estĆ©n sujetas a evaluaciones para determinar el impacto sobre la salud, la equidad, el sexo y el medio ambiente, al igual que incluyan medidas regulatorias ejecutables para asegurar el cumplimiento de las mismas.
⢠Desafiar las teorĆas económicas centradas en el crecimiento desmedido y reemplazarlas por alternativas que creen sociedades humanas y sostenibles. Las teorĆas económicas deben reconocer las limitaciones del medio ambiente, la importancia fundamental de la equidad y de la salud, y, por Ćŗltimo, el aporte del trabajo no remunerado, sobretodo el trabajo no reconocido de las mujeres.
DesafĆos sociales y polĆticos
Las polĆticas sociales exhaustivas tienen efectos positivos sobre las vidas y las formas de sustentarse de las personas. La globalización y la privatización económica han perturbado profundamente comunidades, familias y culturas enteras. Las mujeres son indispensables para el sostenimiento de la red social en todas partes, pero muchas veces sus necesidades bĆ”sicas son pasadas por alto o mismo negadas y sus derechos y personas violadas.
Las instituciones pĆŗblicas han sido socavadas y debilitadas. Muchas de sus responsabilidades han sido transferidas al sector privado o a instituciones nacionales e internacionales que rara vez asumen su responsabilidad ante la población. AdemĆ”s, el poder de los partidos polĆticos y de los sindicatos ha sido severamente disminuido, mientras que las fuerzas conservadoras y fundamentalistas estĆ”n en auge. La democracia participativa en organizaciones polĆticas y en estructuras cĆvicas debe ser promovida mĆ”s agresivamente. Hay una necesidad urgente de fomentar y asegurar la transparencia y la responsabilidad social y polĆtica.
Esta Carta fundamental llama a los pueblos del mundo a:
⢠Exigir y apoyar el desarrollo e implementación de polĆticas sociales amplias con plena participación de la población.
⢠Asegurarse de que todos, mujeres y hombres, tengan derechos iguales al trabajo, a ganarse la vida, a la libertad de expresión, a la participación polĆtica, a ejercer la libertad de religión, a la educación y a vivir sin violencia.
⢠Presionar a los gobiernos para introducir y hacer cumplir la legislación que proteja y promueva la salud fĆsica, mental y espiritual y los derechos humanos de grupos marginados. ⢠Exigir que la educación y la salud sean prioritarias en las agendas polĆticas. Esto llama para una educación de buena calidad, gratuita y obligatoria para todos, los niƱos y para los adultos, sobretodo para las niƱas y mujeres, al igual que una educación y atención de buena calidad para la temprana edad.
⢠Exigir que las actividades de las instituciones públicas, tales como los servicios de cuidado de niños y niñas, los sistemas de distribución de alimentos, y la provisión de la vivienda beneficien la salud de las personas y las comunidades mÔs necesitadas.
⢠Condenar y buscar la revocación de cualquier polĆtica que resulte en el desalojo o desplazamiento forzado de personas de sus tierras, hogares o empleos.
⢠Oponerse a las fuerzas fundamentalistas que amenazan los derechos y libertades de los individuos, sobretodo las vidas de mujeres, niƱos y minorĆas.
⢠Oponerse al turismo sexual y a la trata de mujeres, niños y niñas.
DesafĆos ambientales
La contaminación del agua y del aire, el acelerado ritmo del cambio climĆ”tico, la disminución de la capa de ozono, la proliferación nuclear y sus deshechos, los productos quĆmicos tóxicos y los pesticidas, la pĆ©rdida de biodiversidad, la deforestación y la erosión de la tierra tienen graves consecuencias para la salud de las personas. Las raĆces causales de esta destrucción incluyen la explotación insostenible de los recursos naturales, la ausencia de una visión holĆstica de largo plazo, la promoción de conductas individualistas y de maximización de ganancias, y el sobreconsumo por los ricos. Esta situación tiene que ser enfrentada y revertida inmediata y efectivamente.
Esta Carta fundamental llama a los pueblos del mundo a:
⢠Responsabilizar a las sociedades transnacionales y nacionales, a las instituciones públicas y a las fuerzas armadas por sus actividades destructivas y de alto riesgo que tienen impacto sobre el ambiente y la salud de la población.
⢠Exigir que todos los proyectos de desarrollo sean evaluados contra los criterios de salud y ambientales y que se apliquen restricciones y precauciones cuando cualquiera tecnologĆa o polĆtica ambiental implique amenazas potenciales a la salud y al ambiente (el principio de precaución).
⢠Exigir que los gobiernos se comprometan rĆ”pidamente a las reducciones de la emisión de gases que resultan del āefecto invernaderoā en sus propios territorios, reducciones mucho mĆ”s exigentes que las pactadas en los acuerdos del cambio del clima internacional, sin recurrir a la utilización de tecnologĆas y prĆ”cticas peligrosas o inapropiadas.
⢠Oponerse al traslado de industrias de alto riesgo y de deshechos tóxicos y radioactivos hacia paĆses mĆ”s pobres y comunidades marginadas, ademĆ”s de promover soluciones que minimicen la producción de tales deshechos.
⢠Reducir el sobreconsumo y los estilos de vida noāsostenibles ā tanto en el Norte como en el Sur. Presionar a los paĆses industrializados ricos a reducir su consumo y la contaminación que producen en un 90 por ciento.
⢠Exigir medidas que aseguren salud y seguridad ocupacional, y que incluyan el monitoreo de las condiciones de trabajo centrado en los trabajadores.
⢠Exigir medidas de prevención de accidentes y heridas mÔs efectivas en los lugares de trabajo, en las comunidades y en los hogares.
⢠Rechazar las patentes de toda forma de vida y oponerse a la bioāpiraterĆa de conocimientos y recursos tradicionales e indĆgenas.
⢠Desarrollar y aplicar indicadores de progreso en el Ć”rea ambiental y social, enfocados en la población y basados en las comunidades. Presionar para el desarrollo y adopción de auditorĆas regulares que midan la degradación ambiental y el estado de salud de la población.
Guerra, violencia y conflicto y las catƔstrofes naturales
La guerra, la violencia, los conflictos y las catĆ”strofes naturales devastan comunidades enteras y destruyen la dignidad humana. Tienen un severo impacto en la salud fĆsica y mental de sus miembros, sobretodo de las mujeres y los niƱos. El abastecimiento creciente de armas asĆ como su comercialización internacional agresiva y corrupta socavan la estabilidad social, polĆtica y económica al igual que la distribución de los recursos hacia el sector social.
Esta Carta fundamental llama a los pueblos del mundo a:
⢠Apoyar campañas y movimientos por la paz y el desarme.
⢠Apoyar las campañas contra la agresión, la investigación, la producción, la prueba y el uso de armas de destrucción masiva y otras armas, incluyendo todo tipo de minas.
⢠Apoyar las iniciativas de los pueblos para lograr una paz justa y duradera, sobre todo en paĆses con experiencias de guerra civil y de genocidio.
⢠Condenar el uso de niños soldados, y el abuso y violación, tortura y matanza de mujeres, niños y niñas.
⢠Exigir el fin de procesos de ocupación militar por ser uno de los instrumentos que mÔs lesiona la dignidad humana.
⢠Oponerse a la militarización de intervenciones de ayuda humanitaria.
⢠Exigir la transformación radical del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para que funcione democrÔticamente.
⢠Exigir que las Naciones Unidas y los estados individuales dejen de utilizar las sanciones económicas como instrumento de agresión que dañan la salud de poblaciones civiles.
⢠Promover iniciativas independientes centradas en la población que declaren vecindarios, comunidades, y ciudades como Ôreas de paz y zonas libres de armas.
⢠Apoyar acciones y campaƱas para la prevención y la reducción de conductas agresivas y violentas, sobre todo de los hombres, y el fomento de la coexistencia pacĆfica.
⢠Apoyar acciones y campañas para la prevención de las catÔstrofes naturales y la reducción del subsecuente sufrimiento de poblaciones enteras.
UN SECTOR DE SALUD CENTRADO EN LOS DERECHOS DE LA POBLACIĆN
Esta Carta fundamental exige la provisión de asistencia primaria de salud universal y exhaustiva, sin importar la capacidad de pago de las personas. Los servicios de salud tienen que ser democrÔticos, responsables y contar con recursos suficientes para lograrlo.
Esta Carta fundamental llama a los pueblos del mundo a:
⢠Oponerse a las polĆticas internacionales y nacionales que privatizan los servicios de salud y los convierten en una mercancĆa.
⢠Exigir que los gobiernos promuevan, financien y provean Asistencia Primaria Integral de Salud como la manera mÔs efectiva de enfrentar los problemas de salud y de organizar los servicios públicos de la misma para asegurar un acceso gratuito y universal.
⢠Presionar a los gobiernos para que adopten, implementen y respeten las polĆticas nacionales de salud y medicamentos esenciales.
⢠Exigir que los gobiernos se opongan a la privatización de los servicios públicos de salud y que aseguren la regulación efectiva del sector médico privado, incluyendo los servicios médicos caritativos y de ONGs.
⢠Exigir una transformación radical de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para que ella responda a las metas en salud de manera que beneficie a los pobres, que evite enfoques verticales de salud, que asegure trabajo intersectorial, que involucre a las organizaciones populares en la Asamblea Mundial de Salud, y que asegure independencia de todo interés empresarial privado.
⢠Promover, apoyar y llevar a cabo acciones que promuevan un mayor poder y control de la población en la toma de decisiones en salud, a todos niveles, incluyendo de los derechos de los pacientes y de los consumidores.
⢠Apoyar, reconocer, y promover los sistemas tradicionales y holĆsticos curativos y a los profesionales y su integración en la Asistencia Primaria de Salud.
⢠Exigir cambios en la preparación y entrenamiento de personal de salud para que esté mÔs orientada a resolver problemas y mÔs basada en la prÔctica cotidiana, para que asà puedan comprender mejor el impacto de las cuestiones globales sobre sus comunidades, y se motiven a trabajar con comunidades respetando su diversidad.
⢠Desmitificar las tecnologĆas mĆ©dicas y de salud (incluyendo los medicamentos) y exigir que estĆ©n subordinadas a las necesidades de salud de la población.
⢠Exigir que la investigación en salud, incluyendo la investigación genĆ©tica y el desarrollo de medicamentos y tecnologĆas reproductivas, sea llevada a cabo en una manera participativa y basada en las necesidades reales al igual que sea realizada por instituciones responsables. AdemĆ”s, asegurarse de que sea orientada hacia las personas y la salud pĆŗblica y que respete los principios Ć©ticos universales.
⢠Apoyar los derechos de la población a la autoādeterminación sexual y reproductiva y oponerse a todas las medidas coercitivas en polĆticas de población y planificación familiar. Este apoyo incluye el derecho al uso de toda la gama de mĆ©todos seguros y efectivos de regulación de la fertilidad.
PARTICIPACIĆN DE LA POBLACIĆN EN ACCIONES QUE PROMUEVEN UN MUNDO MĆS SALUDABLE
Las organizaciones y los movimientos populares son fundamentales para que los procesos de toma de decisiones sean mĆ”s democrĆ”ticos, responsables y transparentes. Es esencial que los derechos cĆvicos, polĆticos, económicos sociales y culturales estĆ©n garantizados en cada paĆs. Mientras los gobiernos tienen la responsabilidad primordial de promover el enfoque equitativo hacia la salud y los derechos humanos, una amplia gama de grupos y movimientos de la sociedad y los medios de comunicación tienen un papel importante que jugar para asegurar el poder de la población, como tambiĆ©n controlar el desarrollo de polĆticas sociales y el monitoreo de su implementación.
Esta Carta fundamental llama a los pueblos del mundo a:
⢠Establecer y fortalecer las organizaciones populares para crear una base y una plataforma para el anÔlisis y la acción.
⢠Promover, apoyar y ejecutar acciones que promuevan la participación popular en la toma de decisiones en los servicios públicos a todos los niveles.
⢠Exigir que las organizaciones populares estén representadas en foros locales, nacionales e internacionales relacionados con la salud.
⢠Apoyar iniciativas locales dirigidas hacia la democracia participativa a través del establecimiento de redes solidarias orientadas hacia la población en todo el mundo.
Fuente: https://phmovement.org

Olivia Descampe, āRunning down a dreamā, 2018. Decollage manual en papel,