• Revista Adynata

En soledad y sin decirte / Jay Broin

Trasplanté el aloe,

que estaba pidiendo espacio,

como vos.

Y le di aire,

oxígeno,

le puse tierra,

para verlo expandirse,

para verlo crecer.

A veces sólo podemos

dar oxígeno,

no hay más,

a veces

se resbalan de las manos,

las posibilidades de entrega,

no

porque uno no quiera,

o porque el otro no reciba,

sino porque la única manera,

es,

crecer solo.

Hoy planté caléndula,

la esparcí sobre la tierra,

y la dejé,

para darle el tiempo de hacer (se)

Las apoye en una base

de mi casa,

en mis bases,

las dejé,

para que ocupen espacio,

para que tomen

con fuerza

el lugar,

en el que quieran

echar raíces.

Y acá estoy,

estoy solo,

como casi nunca.

Hice un budín,

y también

estoy cocinando ravioles.


Hago

Hago

Hago


Para no escribirte,

para tu oxígeno,

para tu oxígeno,

y el mío.

Escucho un pianista,

lo dejo entrar,

A mi,

A mi,

como un oxígeno,

calma la ansiedad,

de pensar

que no hay nada,

Si no estás.

Calma,

una mano desesperada,

una mano desesperada

que aprieta un piano,

y sólo saben salir,

melodías.


No quiero

No quiero

ni puedo presionarte

más,

nada bueno

va a salir,

si sólo me balanceo

sobre vos,

una

una

y otra

y otra vez,

buscando calor,

nada más que frío,

voy a encontrar,

porque me puedo congelar,

porque me puedo congelar,

entre mis ganas,

de que te quedes

y tus ganas,

de respirar.

Encontré la suerte

en un cajón,

la dejamos guardada

por si acaso,

Nos animamos

a ser felices mañana,

sentí

tocar el fondo,

como nunca

como nunca antes,

con suavidad.

Un fondo

Un fondo

que no conocía.

Casi podía acariciar

las raspaduras que traía,

de tanto

patear,

con suavidad

empujé,

y sentí

que de a poco,

de a poco

entre tanta agua revuelta,

revuelta

revuelta

Por nuestras emociones,

podía fluir sin

si,

sin ahogarme.

Y sentí

la sorpresa

de un niño,

de un niño

que no sabe

que no sabe que hacer

con lo que siente

Lo que siente

Ya se hicieron los ravioles,

dejé

algunos congelados,

por si un día,

si un día

nos animamos,

a ser domingo

de familia.

Los ravioles

de la abuela,

que nos mandó.

Dejé

en el freezer

tu parte,

para que respires,

y si querés volver a casa,

sea hogar.


Dudu Quintanilha “creo en el poder de la imaginación” de la serie Proyecto PeuP 2018-2019 Película 35 mm Escaneada Impresión digital 153 x 90 cm

Entre las figuras poéticas y retóricas, Adynata (plural de Adynaton, que suena a palabra femenina en castellano) compone lo imposible. Procura insurgencias, exageraciones paradojales, lenguas inventadas, disparates colmados, mundos enrevesados, infancias en las que “nada el pájaro y vuela el pez”.