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  • Foto del escritorRevista Adynata

La mujer sin cabeza / Claudia Masin

De chica, el alma se me separó del cuerpo. El alma,

o como se quiera llamar a ese aguijón

que se lleva clavado en el pecho y va soltando en la sangre

el deseo de vivir como una medicina

más fuerte que cualquier virus. Se dice que el miedo,

un miedo lo suficientemente intenso puede dejar

al cuerpo solo, y el cuerpo solo no comprende

qué cosa debe hacer consigo, cómo andar por el mundo

sin perderse. Para curarse hay que volver al punto

de partida, al lugar, al tiempo en que se produjo el accidente,

el golpe, la marea de palabras o de actos que impactaron

contra una y la vaciaron por dentro, dejándola así: una caña seca

donde ni los insectos buscan refugio

o alimento. La sangre, dicen, se vuelve agua, un líquido

que no tiene el poder para mantener al corazón en movimiento

y que bombea y bombea pero ya no es

la droga potente que atraviesa

el circuito de las venas sino el fluido espeso,

quieto de una ciénaga donde crecen las alimañas

y un dolor ciego se asienta. El accidente

puede ser cualquiera, a veces

es el choque inevitable entre dos cuerpos:

el día en que caíste sobre mí no pude

retroceder ni defenderme,

conocí el pavor de las criaturas que se enfrentan

a un enemigo muy

superior a sus fuerzas. Entonces no sabía, ahora sé

que perdido por perdido,

es el canto del miedo el que vence al miedo,

el que lo vuelve inofensivo, una serpiente

a la que se le exprime el veneno

de los colmillos. Para que el alma entre

de nuevo en el cuerpo hay que empujarla

con la pobre, cobarde fuerza de los débiles,

como si el mundo fuera fácil de mover

de su eje, como si pudieran detenerse sus leyes,

revertirlas, como si recuperar el alma

que te arrebataron tan temprano

fuera posible.


Fuente: El cuerpo (2020) Ed. Portaculturas


Nicolás Koralsky Toulouse 2023 Fotografía toma directa.


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Entre las figuras poéticas y retóricas, Adynata (plural de Adynaton, que suena a palabra femenina en castellano) compone lo imposible. Procura insurgencias, exageraciones paradojales, lenguas inventadas, disparates colmados, mundos enrevesados, infancias en las que “nada el pájaro y vuela el pez”.

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