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  • Revista Adynata

Las nubes pasan, las estrellas quedan / Anne-Marie Norgeu

Actualizado: 2 ene

Cada primavera trae dos debates que terminan en decisiones precarias. En el cuaderno de la secretaría del club podemos leer, entre los puntos del orden del día:

  1. ¿Qué hacer con los gatos recién nacidos y los que los vecinos dejan discretamente en la entrada del parque?

  2. ¿Hay que comprar vaquitas de San Antonio?

Propuestas:

  1. Poner un cartel a la entrada de la clínica.

Imperativo: “Queda estrictamente prohibido depositar gatitos en las inmediaciones del castillo”.

Disuasivo: “Deje aquí sus gatitos sobrantes: nuestros cocineros se encargarán de ellos”.

  1. Las mariquitas tienen la reputación de comer los pulgones que dañan los rosales. Parece que se venden por kilo. ¿Cuántos kilos deberíamos comprar para proteger la glorieta que está junto al huerto, teniendo en cuenta que se compone de tantas plantas y que hay que contar tal peso de vaquitas por planta? ¿No sería más económico invertir en larvas para criarlas?

Debates acalorados, medio en serio, medio en broma. ¿Preocupaciones irrisorias? No tanto. Estas cuestiones aligeran el ambiente de las reuniones en las que no se quiere insistir necesariamente en problemas rutinarios embarazosos como limpieza, comidas, higiene, lavandería, circulación del dinero, etc. Algunos instantes para preocuparse por la existencia de animales pequeños, por la fragilidad de las rosas, para eludir el malestar, el sufrimiento. Aunque sólo sea por unos momentos, compartir una carcajada, la risa insolente y desdentada de los “perdedores” ante las brutalidades de la enfermedad.




Fuente: Norgeu, Anne-Marie (2006) “Las nubes passan, las estrellas quedan". En El castillo de quienes buscan sentidos. La vida cotidiana en la clínica psiquiátrica de La Borde. Traducción del francés de Juan Zavala, Cielo Invertido Ediciones, 2022


Vija Celmins Las estrellas 2005 Placa 27,6 x 34,6 cm.

Entre las figuras poéticas y retóricas, Adynata (plural de Adynaton, que suena a palabra femenina en castellano) compone lo imposible. Procura insurgencias, exageraciones paradojales, lenguas inventadas, disparates colmados, mundos enrevesados, infancias en las que “nada el pájaro y vuela el pez”.

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