La Patria Ricotera / Verónica Scardamaglia
- Revista Adynata

- hace 5 días
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Hay mundos que son indudablemente redondos, sujetos a convicciones indemostrables.
Hay patrias que enarbolan mil banderas: rojas, negras, de todos los colores y de ninguno.
Hay misas y procesiones de morales suspendidas.
Hay lo múltiple, colectivo y anónimo que pretende encaramarse en una vida.
Hay lo misterioso y lo intraducible.
Hay lo desbordante y lo incapturable.
La intensidad, la fiesta y los excesos.
Hay lo que vibra en lo incomprensible y hay lo incomprendido.
Hay contagios y extrañezas inexplicables
de palabras prestadas que te hablan al oído
y saltan de tu garganta.
Hay lo intempestivo.
Hay miles de pogos en un pogo.
Miles de dolores en un dolor.
Hay esta conmoción, singular y movilizante.
Y la celebración de todo lo vivido.
Cuando lo intransmisible ocupa el trono,
hay transmisiones que, aún así,
viajan en toda fibra sensible
y dejan en evidencia
la potencia de lo no buscado
y el hallazgo de lo no esperado.
Ahora tenés un ángel para tu soledad.
El rey está desnudo
y Patricio ya lo sabía.



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