• Revista Adynata

Monólogos de la lengua sucia (Servidumbres) / Vicente Zito Lema


Monólogo I


(Dentro de un gran útero, un cuerpo. En la originaria posición fetal)


SER (Como hombre)

(Da patadas a las paredes del útero, mientras el cuerpo en su interior se estremece. Siempre a gritos le habla a la mujer del gran útero)

¡Sorete! ¡Ahí adentro te crece un sorete!...

¡Qué hijo, ni qué lástima! ¡El choto de mi abuelo es la lástima!... ¡Callate, estiragarchas grasienta!... ¡Un guacho y gordo sorete con granos te crece! ¡Un feto de perra rabiosa te crece, argolla reventada! (Patea el útero) ...¡Vos, putana de dos bocas, muela con pus, tetas de sebo, carne para lavandina, no podés tener más que soretes, soretes con humo y con moscas, soretes en el culo y soretes en la concha!...

...¡Sí! ¡Sí! ¡No te hagás la naba que se te hinchan las várices, mondongo de rata! ¡Hasta en la cara se te ve esa concha mentirosa! ¡Gorda y peluda con el sorete adentro, cara de concha! ¡Así te llamás ahora! ¡Te gusta, eh! ¡Cara de concha!

(Pausa larga. Después le pega patadas al útero) ...¡Con que vas a parirte un hijo, cara de concha! ¡Con que sí que sí! ¡Pedo de elefante! ¡No me hagas reír, ojete con trenzas!... (Ríe, patea el útero) ¡Así que te rascás las pulgas del culo! ¡Así que te tragás la sangre y te engullís el miedo! ¡Así que vas a guardarte la cachucha en celofán! ¡Así que no vas a trabajar más de puta por un tiempo!... ¡Nada más que por un tiempo... mientras yo me hago la del mono! (Burlándose, con voz de mujer) ¡Nada más que por un tiempo hasta que nazca mi hijo...!




Monólogo II


(Un cuerpo de bebé, abandonado en el piso, tiene frío y ham­bre, está sucio, llora y llora... Mientras le habla, la Madre le va arrojando agua con una manguera o un balde)


SER (Como mujer)

¡Seguí llorando! ¡Seguí llorando! ¡Ya van siete noches que no duermo! ¡Una semana de cabo a rabo siempre despierta escuchando tus gritos de chancho degollado, opa de piringundín! ¡Me ponés es­carbadientes en los ojos para que no se cierren, meón! ¡Eso es lo que siento, guacho de asilo! ¡Eso es lo que poronga me pasa con ese llanto de mierda gruesa que me revienta las orejas, que me embadurna esta pobre cabeza de abrebraguetas que el mismísimo putaniero Dios me dio!

...¡Sí, yo, una atrasada mina que labura de yiro para morfar, una simple lavachotos, una yegua medio matunga de concha rota que está podrida de recibir pijazos a trocha y mocha, se anima y se la juega mientras le tiembla el tujes, tiene un hijo cagando sangre para que le alegre la mier­dosa vida y resulta que le sale una bazofia retardada que de hijo tiene poco, que resultó un reverendo reverendísimo hijo de puta, de arriba y de abajo, del derecho y del revés, desde donde carajo se lo mire!...

(Le arroja agua)

...¡No se trata de que yo sea una madre puta, prostituta, ramera o como carajo se llame el ganarse unos mangos conchereando! ¡No se trata de que a esta madre le abran el orto como si fuera una sandía ahí donde la agarra la noche! ¡Poco importa si se la zamponea un camionero, o si tiene que pasarle la lengua a un regimiento entero con capellán incluido que te reza un avemaría mientras te hace mierda la espalda a latigazos...! ¡Nada importa! ¡Naciste hijo de puta solo, por vos mismo! ¡Sin ayuda! ¡Tu propia carne está hecha de vómitos y de gusanos! ¡No te hizo falta la cajeta de tu madre!... (Le arroja agua)

...¡Que tu padre sea un cafishio tampoco importa! ¡Que la guasca que me engordó la concha sea de un cabrón borracho, da igual! ¡Que se cansó de patearme la barriga y me borró la jeta de tantas piñas, son gajes del oficio! ¡Quien se queja cuando se vive de recibir pijazos! ¡Es el des­tino de una crota con mal ombligo, nací engualichada! ¡Soy un vómito negro!... ¡Agria! ¡Agria!

(Le arroja agua) ...¡Vos, no! ¡Vos no tenés una gota de sudor de enano ni de gualicho! ¡Vos tuviste mejor suerte, comepedos, naciste con la ayuda de una curandera! ¡Ella cortó la tripa y ella misma ahuyentó los males de afuera meando la puerta! ¡Y después te puso agua bendita en el sorongo!...

...¡Valió de poco! ¡Los males tuyos son de adentro, te salen por el culo! ¡Sos pura maldad envenenada, risa de colifa! ¡Sos mierda pura! ¡Mierda que es tuya! ¡Sólo tuya, demonio de vaca puta que no me dejás dormir en paz! ¡Que llorás y te reís!... ¡De qué te reís, hijo de puta! ¡Para qué te reís, hijo de bufarrón, si después llorás! (Le arroja agua) ...¡Llorás como un marrano al que degüellan! ¡Llorás como un asesino que se comió los huevos de su muerto y al que ahora cuelgan de un árbol! ¡Llorás como una puta que todos se la cogen y al final la violan...! ¡Llorás como yo, trolo mal parido!... ¡Pero no, vos nos sos como yo! ¡Yo no le jodo la vida a nadie, aunque sea un sorete! ¡Vos, sí...! (Le arroja agua) ¡Desde que naciste te sentaste en mi cabeza y me estás cagando!...

...¡No me dejás dormir, culastrón! ¡Noches y noches sin poder cerrar un pajero ojo! ¡Me he puesto en la cama a contar ovejas y a contar a las po­rongaduras que se fifan a las conchablandas ovejas! ¡Bichos putarracos! ¡Y todo es inútil! ¡Garchan y garchan y yo sigo despierta! ¡Tus llantos de cagoso me perforan el bocho! (Le arroja agua) ...¡Me obligás a pensar en mi piojosa vida! ¡En mi vida al pedo! ¡En la mierda, mierda, mierda que es mi vida! ¡Me enculás el alma, hijo de puta!

...¡Yo también tengo alma! ¡Mi cajeta está rota, no vale nada, pero tengo alma! ¡Sí! ¡Alma! ¡Que no sé bien para qué carajo sirve, pero la tengo! ¡Un alma, hijo de la guasca! (La Mujer llora y arroja agua al cuerpo del niño con mayor violencia)

...¡Dormí! ¡Dormí! ¡Dejáme dormir! ...¡Tengo miedo! ¡La vieja ahorcada me va a venir a buscar! ¡El chancho sin cabeza me quiere clavar el col­millo!...

...¡Necesito dormir! ¡Me veo más fea que la salchicha de un sapo! ¡Es­toy más arrugada que el culo de una tortuga!... ¡Me volví vieja!... (Ríe, amargada) ¡Voy a tener que coger con los muertos del asilo!... ¡Van a tener que prestarme una grúa para levantarles la pija! ...¡Qué mierda podré hacer con esas vergas de papel! ¡No largan un polvo ni para un guacho sorete como vos!...

(Pausa. La Mujer repone sus fuerzas...)


...¿Y si pido ayuda? ¿Y si rezo?... (La Mujer prende una vela, se arrodilla) ¡Ayudá Ángel mío a que se duerma... este niño malo que no quiere dormir...!

...¡Ángel de la guarda

dulce compañía

No lo desampares

ni de noche ni de día...!

¡Es al pedo! ¡Llorás más! ¡Tenés el diablo adentro!... ¡Otra noche que no voy a dormir! ¡Otra noche rascándome la cachucha como una loca! ¡Otra noche para ojearme la jeta en el espejo hasta que aparezca la puta muerte para decirme que me viene a llevar, y todo por culpa de este cabrón pijudo, tan chiquito, tan cabrón y tan pijudo el soretito este! ¡Sos el ángel de los soretes!

(Le arroja agua con más violencia)

...¡Estoy fea, fea! ¡La carne me cuelga por todas partes, peor que las bolas de un oso! ¡Me cagaste con sarna la vida cuando naciste! ¡Me quedé sin el buen pedazo de mi hombre por tu culpa, pedo sin dientes! ¡Boca de turrito! ¡Bocón! ¡Cabrón!...

...¡Me las tengo que bancar sola, me quedó la vagina sin vidrio, el orto sin envase...! ¡Solita y sola! ¡Sin un macho que me haga la pata cuan­do no te garpan la salivada!... ¡Solita, sorete!... ¡Vaya que naciste de la garcha enrulada de un diablo para ser tan maldito y cagón!... (Le arroja agua con violencia)

...¡Sí, te la pasás cagando! ¡Una mierda negra que espanta!... ¡Cómo podés tener una pasta de soretes tan apestosa!... ¡Y no es por lo que te doy de comer! ¡Que te doy leche! ¡Que te atragantás de tanto zapallo y papas! ¡Sos vos! ¡Tenés un estómago que es una fábrica de mierda, tenés un culo que es una cocina de pedos!...

¡Naciste en la vagina de mi martes trece para ser un feto que parla, mierdoso y llorón! ¡Llorá! ¡Llorá! ¡Hacéme llorar...! (La Mujer llorisquea) ¡Mis lágrimas huelen a pescado podrido y las tuyas a sangre de perra que menstrúa, cagaalmas! (Le arroja agua con violencia mientras sigue llorisqueando)

...¡Soy una porca cajetuda! ¡Primero me la tragué doblada y sin manteca! ¡Y después te dejé venir al mundo, feto de culo! ¡Me verduguearon a palos y no aborté! ¡Me chupé los meos y las guascas y no aborté! ¡Qué loca! ¡Qué loca!... ¡Tenía que haber tomado veneno contra ratas para rajarte muerto de mi panza! ¡No lo hice de boluda, de capricho, o por­que estaba podrida de que me matonearan... y perdí como en la guerra! ¡Por tu culpa, maricón de cuarta, me borraron la jeta! ¡Me rajaron dos dientes, salame de bosta! ¡Ahora tengo en la boca un agujero más negro que el orto de un cura! ...¡Y para colmo después me metieron los fórceps en la cajeta! ¡Cabezón de circo! ¡Por qué carajo te emperrabas en no salir, negro tragasables! (Le arroja agua) ...¡Me hiciste sudar tinta, me hiciste garcar vidrio, rata sin tripas! ¡Por qué Dios no te zampó un rayo en el ojo, sidoso!...

...¡Sí, sidoso...! ¡Te voy a enchufar merca blanca en las cejas...! ¡A ver si la parás con esos gritos, que si no la parás te pincho con una aguja sucia y vas a ser sidoso hasta el día del juicio final, poronga corta, pajabrava...!

(Le arroja agua) ...¡Qué vida! ¡Cualquier grasa me entierra la batata sin forro por la calle... tengo que putonear peor que una cotorra... sin tiem­po para limpiarme la pobre cachucha de tantos lechazos... todo por vos, basura... para que morfés, basura... y encima no me dejás cerrar un ojo! (Le arroja agua, con más violencia) ¡Sabélo! ¡Si no garcho no morfo! ¡Si no duermo no garcho! ¡Si no duermo no garcho, no morfo y me muero! ¡Vos y yo, boludo!...

¡Y encima me vomitás sin asco hasta en la cajeta!

¡Y encima te cagás hasta en la boca, pelotudo!

¡Y encima me mordés las tetas con tus dientes de perro!

(Le arroja agua con extrema violencia. La Mujer crece en su furor)

¡Si seguís llorando te voy a ahogar con guasca de burro!

(La Mujer tiene ahora en sus manos un cuchillo de cocina)

¡Lo lograste! ¡Lo lograste! ¡Ya no sé lo que digo! ¡Ya no sé qué conchuda cosa me pasa!

(Se acerca con el cuchillo al cuerpo del niño, terrible)

...¡No lloreeeeeésmaaaaaásssss...! ¡Nooooo! ¡No! ¡No! ¡No!

...¡Ahhhhhhhhhh...!

...¡Calláte! ¡Calláte! ¡Callaaaaaaateeeeeeeeeeee...! ¡Te voy a matar...!

(Pega patadas contra la pared, ríe, llora... Vuelve junto al niño...)

...¡Escucháme! ¡Tenés que entenderme!... ¡Miráme a los ojos, hijo gua­cho! ¡Si no cerrás esa boca de orto te voy a perforar las tripas...!

...¡Si no duermo, cualquier noche de éstas te voy a meter el cuchillo en la garganta...!

...¡Vas a sangrar como un chancho...! ¡Mirá cómo te corto los labios...! (Ríe) ...¡Pichón de trolo: te van a llamar labiocortado...!

...¡Y pensar que cuando naciste te besé de alegría, cabrón pijudo...!


(Oscuridad. Se escucha música de violoncelo...)




Monologo III


(Un cuerpo de niño, de rodillas en el piso, con la cabeza baja, en actitud de servidumbre)


SER (Como hombre)

¡Así que doña putasa cagó fuego! ¡Así que la bastarda lengua de oro de tu madre se la está chupando a San Pedro! ¡Flor de conchabo para la finadita... (Ríe)

...¡Así que le refilaron el gañote con una púa! ¡Así que se la fifaron ca­liente y se la fifaron fría! ¡Así que primero le llenaron la cajeta con un buen pedazo, después le partieron el orto con un palo y de postre la abrieron por el medio y se llevaron los ovarios, y la cabeza y las manos de regalo!... ¡Y a mí qué coño soretrino me va con eso!

¡Me quisieron cargar la muerta los cajetudos conchudos, pero yo tenía una coartada de fierro, así que a enroscarse la poronga! ¡Bazofias de mierda! ¡De garcones nomás te trajeron para que yo te cuide! ¡La argolla de la lora mi suerte perra!... (Burlándose, con voz de mujer) ¡Tiene que hacerse cargo del chico por unos días, hasta que decida el juez...! ¡Eso me dijo la botona mugrienta! ¡Le piacemandar, cabrona! ¡Mejor que le guste que le meen el orto! ¡Si la agarro de noche eso le voy a hacer! ¡Mearle el orto, y después meterle kerosene y un fósforo! ¡Comepijas barata!...

(Se saca el grueso cinturón del pantalón, lo enarbola y descarga por todas partes su furia)

...¡Por tu culpa, catraca hijo de puta!... ¡Paso y garcada! ¡Paso y garcada! (Ríe) ...¡Por qué carajo se le ocurrió a la yegua ortiva de tu madre andar bocinando por todas partes que yo soy tu padre! ¡Quién se hace cargo de un pijazo en esa concha pública...!

...¡Todo el mundo busca joderme! ¡Una cara de nabo como vos y la perra vieja de tu sarnosa madre también! ¡Tal para cual! ¡De ese palo de cajeta, semejante astilla de paja!... (Ríe, frenético)

...¡Ustedes chuparon la misma sangre negra! ¡Son iguales! ¡Son iguales!... (Golpea por todas partes con el cinturón...)

...¡Qué, tu mamita te hacía que le chuparas la sangre de la concha los días de regla!

...¡Qué, y después que cagaba le tenías que limpiar la raya del orto con la lengua! ¡Otra que papel de lija! ¡Tal para cual! ¡Palo y astilla! ¡Marca­dos por la misma poronga!

(El Hombre hace una pausa, fuma un cigarrillo, camina a grandes pasos...)

...¡No decís nada! ¡De tanto babearte lustrando manijas la lengua se te hizo un muñón!... ¡Tenés facha de pajero! ¡Doble contra sencillo que vas a resultar maricón! ¡Bien negro y bien culastro!

...¡Saliste a tu madre! ¡Sólo te faltan las tetas! ¡Dale, llorá un poco, llenáte un par de condones con lágrimas, cornudito! (Golpea con el cinturón)

...¡O ya te querés retobar...! ¡Eh! ¡Me mirás torcido, eh! ¡Te gustaría chantarme un gargajo, eh! ¡Plancharme los huevos de una patada, eh!... (Golpea con el cinturón)

¡Te faltan cojones para eso! ¡Primero te tiene que crecer la verga, manorápida! (Ríe) ¡Miráte las manos! ¡Las tenés llenas de pelos de tanto regarlas con guasca, paja brava!...

...¡Si te quedás acá vas a bajar el lomo! ¡El lomo y el culo! ¡La comida no se regala, chanta! ¡Te la vas a ganar, sorete! ¡Vas a laburar igual que la yeguona de tu madre! (Ríe) ¡Que Dios la tenga en la gloria a la finadita! ¡Y ya que está que le pase el lampazo a la pija de Jesucristo, que al pobre le rompieron el culo con clavos! (Ríe, brutalmente) ¡A ese judío sí que le clavaron el culo!... ¡La mamá virgen, en cambio, salvó la concha!... ¡Le hicieron el bombo desde la boca! (Ríe, aún más frenético)

…¡Trolo! ¡La jeta te deschava! ¡Eso vas a ser, trolo profesional! ¡Vos po­nés el orto y los puntos largan la guita!

...¡Y yo administro, entendés! ¡Arreglo con la taquería, con los jueces de menores, con tuttiquanti! ¡Y además te cuido, eh! ¡Que te garchen bien garchado pero que no te maten a golpes! ¡Entendés! ¡Los pendejitos como vos están de moda, entendés! ¡Vos decís mercíbocúcada vez que te engullís la piñata y yo manejo los mangos... tenés la cama y el morfi asegurado, putarrón!

...¡Vas a andar bien! ¡Hacés la que te canta, te manijean a fondo el orto­lino, vivís de arriba, como un duque, culo blando!... (Ríe) ¡Hasta podés decir que te cuida una familia...! ¡Una familia de bufarras!... (Ríe)

...¡Qué andás pensando! ¡No dudés, llanto de pedorreo, no hay otra! ¡El mundo es así: o le rompés el culo al que tenés debajo o viene otro de arriba y te lo abre a vos!... (Ríe) ¡Y sin manteca, que vale un fangote!

¡La mano está dura, garronero! ¡O me hacés caso o te devuelvo a la cana...! ¡Y de cabeza al asilo, gilún!... ¡Ahí te encanutan por años!... ¡Preso, la boca hecha una cloaca de tanto manducar porongas, las cucarachas se te meten adentro del ojete y al sol no lo ves ni de carambola!

...¡Conmigo vas a estar bien, ortiva! ¡Si sangrás de los pijazos te pongo crema! (Ríe) ¡Y te regalo un pincel para pintarte la raya, tenés que estar lindo, un ganador en la carrera de trolos...! (Ríe)

...¡Eso sí! ¡No se te ocurra joderme un puto mango porque te mato! (Le pega duramente al cuerpo del niño con el cinturón) ¡No se te ocurra! ¡No se te ocurra! ¡A mí nadie me la mete doblada! ¡Tengo un tapón en el agujero! ¡A mí no me garcha ni San Cayetano, y menos un trolaso comemierda como vos, bocón! (Le pega con el cinturón) ¡Si me jodés le hacés compañía a esa concha con gusanos que es tu reverenda madre, alias la negra chupatodo, que ahora le debe andar chupando la guasca a la Parca...! (Ríe, en desvarío) ¡Sí! ¡Le estira la goma a la Parca...!

(El Hombre tiene ahora en sus manos un cuchillo de cocina...)

...¡Lo ves, lo ves al cuchillito! (Acerca el cuchillo a la cara del niño)

...¡Ves cómo corta! (Le corta un mechón de pelo)

...¡Con esto te corto todo, hasta esa mierda que llaman alma! ¡Alma de putazo! ¡No lo olvides! ¡La carne siempre vale! ¡O sirve para la pija o sirve para la Parca!...

(Ríe) ...¡Vos sí que tuviste un flor de tarro! ¡Ligaste un padre para que te ayude! ...¡Te haga pata en la cancha! (Ríe, cada vez más terrible, des­encajado...)

¡Bajáteel lompa! ¡Quedáte en bolas! ¡Abríte con las manos bien el culo que tu papitote va a poronguear!... ¡Y rápido, que si no te lo abro con el cuchillo! (Ríe, alucinado) ¡Mirá que va a estar más frío...! ¡Un bombón de crema helado...! (Ríe, ríe...) ¡Andá preparando el orto que de entrada te meo...! (Ríe, ríe...) ¡Tengo un meo bien calentito...! (Ríe, ríe)

...¡Lo tenés nuevo todavía, no...! ¡Está limpito, no...! ¡Mirá que si el pito se ensucia con caquita papá te pega, eh...! (Ríe, frenético)

...¡Sos mi nenito, te voy a ayudar...!(Vuelve a reír...)

¡Tomá, embadurnáte con un poco de aceite de máquina el orto para que te duela menos!

¡Tengo la cabeza gorda y el tronco largo! ¡La putarra de tu madre se quejaba... (Se burla, con voz de mujer) ay, ay, que duele...pero bien que se movía para que entrara mejor! ¡Gozaba como una loca la turra!

¡Vos sí que tenés suerte! ¡A la putarra le llené la cachucha hasta el ombligo y ahora al hijito le hago la mortadela pelada sin escalas! (Ríe, ríe...)

¡Y no llorés, que si me mojás con el llanto te corto! ¡O te olvidaste del cuchillo! (El Hombre le pasa al niño el cuchillo por el cuello)

¡Vas a saber desde el orto del alma que la vida no es joda...!

(El Hombre termina de violar a su hijo. Se acomoda el pan­talón...)

...¡La concha roja de la lora, quién lo diría, al final me cagué en la madre y me morfé a mi propio hijo...!

(Oscuridad. Se escucha música de violoncelo...)





Monólogo IV


(Otra vez un cuerpo de niño, de rodillas en el suelo, con la cabeza baja, en actitud de servidumbre)


SER (Como maestra)

¡Así que todavía te cagás encima, olés a meo peor que un zorrino y ya anduviste toqueteando a las nenas, asqueroso! (Gol­pea con una vara de madera)

...¡Cuánto es dos más dos!... ¡Silencio, no!... ¡Decí la tabla del uno!... ¡Silencio, no!... ¡Dónde está la Cordillera de los Andes!... ¡Silencio, si­lencio, siempre silencio! ¡Animal! ¡Cerdo con triquinosis! ¡Bestia sarno­sa! ¡No sabés nada! ¡No aprendés nada! ¡Tenés la cabeza más dura queuna piedra! ¡Vacía de ideas y llena de mierda! ¡Pura y cagosa mierda!... (Golpea con la vara)

...¡A vos hay que hablarte así! ¡Las otras palabras no te entran en los oí­dos! ¡Las otras palabras son para la gente decente y vos sos una rata que toquetea a las nenas!... ¡Asqueroso! ¡Inmundo! ¡Rastrero!

...¡No contestás nada! ¡Lo que yo te digo no te dice nada! ¡No sabés de qué te hablo, carne de tumor!

...¡La palabra mierda la entendés, ésa sí!... ¡Que sos hijo de una prosti­tuta barata lo entendés, eso sí!

...¡Que por una moneda de plata miserable a tu santa madre cualquiera le hace un nudo con las tetas y la vagina lo entendés, eso sí!

...¡Basta de mentiras con vos y con los otros como vos! ¡Son bestias! ¡Y hay que tratarlos como a las bestias! ¡Que lo son! ¡Lo son! (Descarga su furia con la vara, una y otra vez)

....¡A palazos! ¡A palazos! ¡Con sangre entienden! ¡El dolor lo maman! ¡Las morcillas las comen! ¡El lomo lo vomitan por la nariz!

...¡Hay que hablarles a palos y con las palabras que Dios puso en la tie­rra para las bestias! (Golpea con la vara)

...¡Toquetear a las nenas! ¡Poner tus manos inmundas en sus tiernas con­chitas...! (Golpea con la vara) ¡Cómo se te ocurre! ¡Eso no es para vos, mugriento! ¡Tenés las manos llenas de mierda! ¡Sucias de tanta paja de macho cabrío! ¡Sucias y pegajosas, pajero! ¡Olés a paja de macho! ¡Olés a sudor de testículos! ¡Chivo! ¡Chivo!... ¡Cómo te atrevés a poner esas manos de mono en mis nenas! ¡Atorrante! ¡Degenerado! ¡Basura del primero al último de tus dedos! (Descarga su furia con la vara)

...¡A los negros culosucios como vos habría que cortarles la pija de chi­quitos! ¡No un poco, como hacen los judíos... sino entera, entera! ¡Re­banarles la poronga desde abajo, al ras...!

...¡Y aplastarles los huevos! ¡Hasta dejárselos secos, secos! ¡Bien aplasta­dos, como un papel! ¡Y secos, bien secos! ¡Que no les quede ni una gota de esa maldita leche que tienen! (Golpea con la vara, frenética...) ¡Secos! ¡Bien secos!... ¡Exprimidos! ¡Exprimidos, molidos con cáscara y todo!... Así no tienen más ganas de toquetear a las nenas!...

(La Mujer hace una pausa. Después vuelve a golpear con la vara...)

...¡Son todos iguales! ¡Carne de cárcel! ¡Sangre de burdeles! ¡Carroña! ¡Monos!...

¡Para qué venís a la escuela, orto de pobre!... ¡Sí! ¡Sí! (Ríe, tremenda) ...¡Sí! ¡Orto de pobre!... ¡Siempre sucio y caliente! ¡Rojo como los mo­nos...! (Ríe, ríe, golpea con la vara...)

...¡Ya te masturbás, no! ¡Te hacés la paja en la escuela, no! ¡No sabés leer ni pa-pá, ni ma-má... pero te llevás revistas con mujeres desnudas al baño, no! ¡Y ahí te masajeás la goma... te estirás la poronguita, perver­tido... dale que dale, dale que dale, igual que un gorila, dale que dale... hasta que te queda la cabeza de la pija morada y el cerebro en blanco, pervertido...! (Golpea con la vara)

¡En quién pensás cuando tenés ese asqueroso miembro de macho en la mano...! ¡En quién! ¡Soltá la lengua, dale que dale!...

¡A que pensás en mí, degenerado! (Golpea con la vara) ...¡En mí! ¡Irres­petuoso, atorrante, villero podrido!... (Golpea con la vara) ...¡Vos me desnudás con tu imaginación perversa! ¡Me desgarrás la bombacha y el corpiño! ¡Me atás a los barrotes de la cama! ¡Me dejás que grite, que llore, que balbucée hasta que se caiga la saliva de mi boca!... ¡Después prendés fuego a los pelos de mi concha! ¡Después te subís encima y me meás para que se apague el fuego! ¡Después me untás todo mi sexo que hierve con miel... mucha miel en sus cavernas... en esa carne que tiem­bla...y después me llenás de grandes hormigas rojas que avanzan por la miel, se cuelan en mí, en lo profundo, muy profundo... cientos de hormigas que devoran la miel y mis jugos, y me derriten y me destruyen de placer...!

(La Mujer sale de su éxtasis. Golpea con la vara, aún más violenta)

¡Degenerado! ¡Asesino perverso! ¡Monstruo!

(Golpea, golpea...)

¡Sos un monstruo!... ¡Un monstruo peligroso!...

...¡Te voy a sacar con sangre la imaginación! ¡No volverás a pensar en violar a nadie! ¡No podrás acercarte a las nenas! ¡Ni mirarlas ni toque­tearlas, basura! ¡Te voy a dar un escarmiento que no olvidarás, rata de cloaca! (Golpea con la vara, una y otra vez)

(La Mujer, muy agitada, hace una pausa. Y embiste nueva­mente...)

¡No creas que voy a llamar a tu mamá! ¡Eso no sirvió de nada! ¡Ella es una puta y se ríe! ¡Hasta le debe gustar que toquetées a las nenas!... ¡Sí! ¡Goza con las perversiones de su asqueroso hijo!.. ¡Ya te debe haber metido en su cama!... ¡Ya cogieron, no! ¡Ya te chupó la pija y vos le chupaste las tetas, no! ¡Ya te agarró esa garchita nueva que tenés y ya se la enchufó en su cachucha de puerca bruja, no!... (Golpea con la vara)

...¡Hasta se debían reír de mí mientras culeaban! ¡Sí! ¡Sí! ¡Nombrándome y cagándose de risa, tirándose pedos en mi nombre! (Con voz de falsete) ¡Mirá si nos viera tu maestra! ¡Mirá si nos oyera esa vieja solterona a la que nadie desvirgó!...

(Golpea con la vara) ¡Eso decían! ¡Eso decían! ¡Tengo sus voces de caga­muertes en mis oídos!

(Golpea el cuerpo del niño con la vara) ...¡Te gustó burlarte, eh! (La Mujer llorisquea) ...¡Te gustó, cerdo piojoso!

...¡Y qué, a quién mierda pajero Dios le importa si tengo la concha tan cerrada que me duele!... ¡Qué putaniero ángel del cielo baja y me pasa un poco la lengua! ¡Qué ángel para mi cachucha! ¡Qué ángel...! (La Mujer llorisquea)

...¡Hablá! ¡Hablá! ¡No te callés la boca! ¡No me hagás burlas por la es­palda, ratita...! ¡Qué ratita ni ratita! ¡Este sorete negro ya es una rata! ¡Una agusanada rata de cementerios!... ¡Comecadáveres! ¡Comemierda! ¡Comeconchas! ¡Comepijas! (La Mujer crece en su desvarío, grita, aúlla, golpea con la vara) ...¡Mierda! ¡Miiieeeerda! ¡Sos una mi-mi-mi-er-er-er-daaaaa! ¡Daaaaaaaaaa!

(La Mujer hace una pausa, respira fuerte, muy fuerte...)

...¡Los conozco! ¡Son todos iguales! ¡Animales! ¡Reventados! ¡Ladrones! ¡Vagos! ¡Drogadictos! ¡Borrachos! ¡Travestis, tortilleras, putas, pajeros y violadores!... ¡Y si los dejan crecer terminan como asesinos!...

¡Vos y tu madre merecen morir crucificados! ¡Una negra puta y un negro violador!... ¡Atados como matambres y cortados en pedacitos! (Golpea el cuerpo del niño con la vara)

...¡No te vas a salir con la tuya!

...¡No podrás toquetear a las nenas!

...¡No las vas a violar, culeador del alma!

(La Mujer tiene en sus manos un cuchillo de cocina...)

¡Lo dije, lo dije, te lo advertí a gritos y no me hiciste caso! ¡Lo dije de una manera y de la otra! ¡Con tu lengua sucia de rata y con la mía de maestra!...

...¡No me hiciste caso!

...¡Nunca hacés caso!

...¡Y ahora me la vas a pagar!...

...¡Yo te voy a castrar! ¡Yo te voy a rebanar esa poronga de guacho triste, de puto degenerado que tenés...!

...¡No llorés! ¡No llorés! ¡No vomités! ¡No vomités! ¡No te voy a tener compasión! ¡Las ratas como vos no tienen lugar en este mundo! ¡Noso­tros tenemos el alma limpia, huevo de tortillera!

(La Mujer ríe, ríe...) ¡Al fin no te tengo que poner cero!... ¡Poronga de pobre, al menos esta vez aprobarás la lección!...

(La Mujer se acerca con el cuchillo, está al lado del cuerpo del niño)

...¡Bajáte esos pantalones llenos de mierda!

...¡Te cortaré la pija por el medio! ¡Bien por el medio! ¡Le sacaré la piel como a un salame! (Ríe, en total desvarío)

...¡Salame de campo! ¡Salame de campo! ¡Y con la última leche un que­sito de postre!...

(La Mujer, terrible, con el cuchillo)

¡Si querés otra vez guasca, se la chuparás a un caballo!...

¡Y pensar que el primer día de clase le acaricié la cabeza...!

(Oscuridad. Se escucha música de violoncelo...)




Monólogo V


SER (Como policía)

(Iluminando el cuerpo del niño con una linterna muy potente) ¡Y vos qué gargajo hacés por acá con esa facha de reo, con ese tufo de perro mojado, con ese olor a cloaca que apesta, roñoso, sin do­cumentos y haciéndote el mudo, guacho de puta! ¡A mí no me jodés, choto chato!

¡Te voy a enterrar este paloduro bien enterrado en el hoyo para que muevas la lengua, garqueta!

¡Te voy a revolear esas piojosas crenchas, enano negrochón!

¡Vas a vomitar palabras con sangre y sebo hasta ahogarte!

¡Vas a largar el rollo hasta llenar una letrina con dientes, consolador de lesbianas, poronga de marimachos!

¡Decime! ¡Pasáme la justa, baba de finado! ¡Qué choreaste! ¡Dónde fue el afano, garcha mocha! ¡A quién culeaste, culo de zambo!

¡Cuándo, concha de cancha, fue el atraco...!

¡Decime! ¡Cómo te animaste, sorete frito!... ¡Este es mi territorio, nonato!... ¡Aquí nadie bate poronga sin mi permiso...!

...¡Te hacés el machito, apoyachata! ¡No te relame el cante, gardelazo!... ¡La va de silencioso, el pendejo! (El Hombre esgrime un revólver) ...¡Y si te pongo un balazo en las pelotas, eh, hablás o no hablás, eh...! ¡Y si te cuarteo la mollera, qué pasa! ¡Vas a soltar la cuerda del papagayo, no!... ¡Y si te meto en un flor de Olimpo y te descargo la picana en medio de la porongosa...! ¡Uy! ¡Uy! ¡Qué griterío, otra que bailanta, seguro que vomitás hasta el himno nacional!

...¡Tengo otra para vos! ¡Zamparte la cabeza en un balde de mierda... y no respirás hasta tragarte el último bocado! ¡Picaflor de pijas!

(Ríe, frenético) ...¡Llegó la cagadera, no! ¡Qué olor! ¡Qué olor! ¡Pará la mano! ...¡O mejor, cerrá las puertas del orto! (Ríe, frenético) ...¡A que también los huevos se te achicaron, ahora son de colibrí, no...! (Ríe, ríe...)

...¡Ya te veo, la jeta toda amarilla, pariendo moscas y parlando hasta por los codos...!

(Ríe) ...¡Te salvaste por un rato, gato sin botas, ando sin balas! (Guarda el revólver, ríe a grandes carcajadas...)

¡Llorás, llorón putaniero...! ¡Igual que una Magdalena pero con la cajeta más chica! ¡Seguro que en el orto te dibujaron una concheta con la pija! (Ríe)

...¡Estás asustado, eh! (Se burla con voz de falsete) ¡No querés que venga tu mamita...!

¡Qué negra garchada te parió, pichón de cafiolo...! ¡Cuántos años tenés de putarraco! ...¡Cinco! ¡Diez! ¡Quince! ¡Veinte! ¡Cincuenta! ¡Cien!... ¡Mil!... ¡No tenés edad, verga de momia! ¡Nacés viejo y morís viejo, eh, sarcocho! ¡La vida para vos siempre es peluda, eh, rengo con tetas! ¡Bufar y ser controlado, eh! ¡Tumbar ojetes y sobar longanizas! ¡Toma y daca, eh!

...¡El miedo te hace chivar, eh...! (Ríe) ¡Seguís de cagadera, eh! ¡Se cayó el tapón del culo, eh! (Ríe) ...¡Pará, pará, chinchulón de carnero! ¡Ni pasándote lavandina te sacan el olor a mierda de las tripas, rey del pedo! (Ríe)...

...¡Juná, levantá el marote... está lleno de piedras este potrero! ...¡Juná, moco de pija!

...¡Sabés, carancho, voy a hacer algo...! ¡Me voy a divertir un rato! ¡Mi laburo es una poronguería que cansa, sabés...! ¡Matar chorritos como vos es un encule, sabés...! ¡Son como las cucarachas, sabés... pisás una y aparecen diez...!

¡Así que es justo divertirse un poco, sabés...! ¡Te voy a cagar a pedradas, garqueta! ¡Como si fueras una rata!... ¡Vas a hablar, negro mudo hijo de puta! ¡Vas a hablar...!

(El Hombre recoge piedras)

...¡Sacá la lengua, vamos, mudo...! (El Hombre ríe y empieza a tirar pie­dras al cuerpo del niño. Las piedras pegan en el cuerpo, otras rebotan contra una pared de chapas, el ruido es siniestro...)

¡Te la di, eh! ¡Te la di, eh! (Ríe) ...¡Tres pelotas al muñeco negro! ¡A ver, a ver! ¡Tiren, señoras y señores, tiren! ¡Tres pelotas al muñeco negro, a ver, a ver...! (El Hombre tira piedras, ríe, después hace una pausa...)

...¡Y, te decidiste, garcha de celofán! ¡Vas a decirme lo que afanaste, eh! ...¡Me vas a llevar donde lo escondiste, eh! ¡Qué levantaste, un auto, eh, cogemomias! ¡Alguna moto japonesa, eh... comevidrio!... ¡A qué reven­ta se la endosaste, eh! ¡O la querés para vos, guasca de chivo; buscás levantarte una turrita, eh, te gusta poronguear, eh...! (Se ríe, se enfurece) ¡Con esa jeta podrida que tenés, vos no levantás ni la basura, sorete...! (Le arroja piedras) ...¡No, no te da el cuero para coches...! ¡Qué corno choreaste! ¡Un pasacasetes, eh! ¡La cartera a una boluda paralítica, eh! ¡Le vaciaste la iglesia al trolo del cura, eh! ¡Que se joda el tragasables, esa iglesia es peor que un quilombo, se la pasa dando de morfar a esos pobres con olor a mierda! ¡Esos conchudos son basofia, no tienen pe­lotas... lloran y garronean... lloran y garronean...! ¡Vos sos un pendejo, pero te la jugaste; dame lo mío, dale... mirá que la mano viene con san­gre... dale...! (El Hombre se enfurece, arroja piedras con mayor violencia) ...¡Parlá, mudo! ¡Parlá que te hago tortilla, alcahuete!

...¡A qué te dedicás! ¡A chupar chotos de viejos, te dedicás! ¡A poner el orto en los baños de los trenes, te dedicás! (Le tira piedras)...

...¡Cualquier cosa, menos laburar, eh! ¡No te gusta bajar el lomo, eh! ...¡Qué suden los otarios, eh! ¡Que no hay trabajo, eh! ¡Que querés y no podés, eh! ¡A que ya te sabés el discurso, a que ya te lo sabés, negro fiaca, ojete de turro... hasta el pedo lo tenés fatigado, eh! (Ríe)

...¡Pedo fatigado! ¡Pedo fatigado!...

(Le tira piedras) ...¡Con esa facha de animal bufarrón, quién te va a dar laburo a vos! ¡Quién! ...¡Jesucristo!... ¡Andá a laburar con Jesucristo de cafiolo! ¡Subíte a la cruz con él y pasále la pija por las heridas! (Le tira piedras, se ríe, crece en su desvarío)

...¡Ya sé quién carajo sos, ya te manyo...! ¡Vos no sos el hijo de una vir­gen con la cajeta engrillada... vos sos el hijo de la puta...! ¡A esa sí que la hicieron picadillo! ¡La tajearon desde las tetas hasta el alma...!

(Se ríe) ...¡Llorá por tu mamá, dale! ¡Rezále el padrenuestro y después el avemaría, garcheta! ¡Traéle una corona de flores... esas que llaman culo de vieja! (Ríe, ríe... Le tira piedras, hace una pausa...)

...¡Vos no servís para nada! ¡Vos estás en el mundo al pedo! ¡Naciste para hacer cagadas! ¡Cagadas de chico y garcadas de grande! ¡Ortos repetidos, cuando más crecen más pesada es la garcada!

...¡Si no chorean se drogan! ¡Violan o les manducan el ojete! ¡O clavan el choto o te clavan la púa!

...¡Sos bofe para las fieras! ¡No hay con qué darles!... ¡Pelotudo! ¡Guas­caso! ¡Hijo de puta! ¡A mí no me chuponeás el morro! (Le tira piedras, enfurecido)

¡Seguís emperrado! ¡Ni fu ni fa, eh!

¡Tragón! ¡Drogón! ¡Mierdón!

¡Sos el campeón del silencio, eh! ¡Sos un tirapedos en colores que no mueve la sinhueso, eh! ¡Te gusta hablar con el orto, eh! ¡La vas de mudo para mearme el laburo, eh! ¡No querés cantar, te faltan las dos guitarras, eh! (Le tira piedras)

¡Vos lo quisiste!... ¡Nadie te mancó en la partida!

¡Vos lo elegiste! ¡Sin pijeadura previa! ¡Te gustó!

¡No te voy a dar tiempo para arrepentirte!

¡Vas a ser mudo en serio! ¡Para toda la vida!

(El Hombre tiene un cuchillo de cocina en la mano. Se acerca al cuerpo del niño)

...¡Te voy a cortar la lengua!

¡Te voy a cortar bien cortada esa vaginosa lengua y después te la vas a tragar porque si no te mato!... ¡Yo no jodo! ¡Yo no hablo al pedo!

¡Te la vas a morfar pedacito a pedacito, bien masticada! ¡Como si fuera en escabeche!

(El Hombre le corta la lengua al cuerpo del niño)

¡Y pensar que cuando era chiquitito, lo ayudé a cruzar la calle...!

(Oscuridad. Se escucha música de violoncelo...)




Monólogo VI


Donde se escuchará a un ser con un violoncelo (que toca o simplemente lo sostiene mientras se escucha la música, muy dolida, muy lejana…)


SER

(Sentado en escena, junto a su instru­mento)

¿Qué será de una época ganada por la muerte

Sin el auxilio de la palabra dulce, que repara

las salvajuras, cuando la inocencia llega a su fin...?

¿Qué será de estos largos años donde no hubo

otra ilusión de eternidad que la riqueza...?

¿O no fue esa riqueza, la manera del mundo que le da vida, la anuncia, la instituye... cual poder...

quien perturbó los sentidos de la pobre criatura humana?

¿No secó sus ojos, alejó el perfume, convirtió en piedra quieta los vaivenes de su loco corazón?

¿No fue la riqueza, la idea y su práctica, su acumulación, el deseo de la riqueza que oscureció de tanto dolor ciego el alma para siempre?

...Aquel que trae en sus manos la cuchilla de tamañas muertes no tiene respuesta...

Sus labios están cortados...

Fue condenado al silencio...

Ha perdido el rostro...

Es cualquiera la sombra helada...

Piedad para él, más que para mí... que sin saberlo

puse música en lo atroz...

Que sus dedos me toquen... Y su milagro,

más allá de la agonía, nos salve...

(El Ser se pone a tocar música de Juan Sebastián Bach)

(Breve oscuridad)


Aparece un cartel:

No se trata de tener compasión por el que sufre.

Se trata de destruir la sociedad que lo hace sufrir.

(Es la oscuridad final, que abre de congoja el corazón. Sin embargo, tenue, muy tenue, como la primera gota que cae del eterno hielo, aparece, se insi­núa, piano, pianísimo, un acorde en el violoncelo...)



Fuente: Zito Lema, V. (2022) "Monólogos de la lengua sucia (servidumbres)" en Amor Crueldad Locura, monólogos y diálogos. Ediciones Hasta Trilce.



Isidre Nonell - "Cabeza masculina sacando la lengua" - 1909 - dibujo sobre papel 10,5 x 12,5 cm

Entre las figuras poéticas y retóricas, Adynata (plural de Adynaton, que suena a palabra femenina en castellano) compone lo imposible. Procura insurgencias, exageraciones paradojales, lenguas inventadas, disparates colmados, mundos enrevesados, infancias en las que “nada el pájaro y vuela el pez”.