• Revista Adynata

Recuperar la locura / Verónica Scardamaglia

Hay veces que odio la pedagogía,

¿cómo erradicar de ella

la domesticación y la opresión

si fue inventada para tal fin?

Hay veces que el juego de las aulas,

-reales, virtuales-

nos entrampa en el monólogo dialógico evangelizador

que no contempla

que en tantas ocasiones

los pensamientos viajan

como ráfagas,

guiados por la contundencia

de lo que se vive

cuando se lo vive.

Quizás el odio crezca

como escudo

para evitar la devastación que asoma

desde el dolor.

Otras veces, quizás funcione

para ilusionar cierta fuerza posible

que derribe, alguna vez, al monstruo,

-aunque sabemos que no lo derribaremos

con las mismas herramientas

que ha germinado para perpetuarse...

Cuando se produce el registro

de cómo este dolor

se compone con otros y otros

y otros.

Cuando se advierte la serie interminable

de sangre derramada,

de muertes evitables,

de masacres y genocidios

que dejan orfandades entristecidas,

difícil que odios no colonicen vidas.

Pero hay veces

algunas veces

aunque sea una vez,

que logra mutar

a furia trava

a digna rabia

y encarnarse en perpetuar

alocadamente

la transmisión expansiva

de aquellas experiencias que ensayaron

y vivieron

de a ratos,

por algunos meses,

por algunos días, algunos años

otras maneras de vivir.

Y entonces recordamos

que entre sangre y muertes

inventaron revueltas,

comunas, caracoles,

barricadas, emancipaciones, autonomías,

periódicos, murales, graffitis, stencils, hackeos,

rondas y hasta escuelas…

Y así, aún con “gusto a poco”

recuperamos la locura de esos gestos

que aquellas luchas concebidas

nos legaron

como pistas de mundos por inventar.


Roberto Jacoby, 1968 el culo te abrocho (2008).

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