La Patria Ricotera / Verónica Scardamaglia
- Revista Adynata

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Hay mundos que son indudablemente redondos, sujetos a convicciones indemostrables. Hay patrias que enarbolan mil banderas: rojas, negras, de todos los colores y de ninguno. Hay misas y procesiones de morales suspendidas.
Hay lo múltiple, colectivo y anónimo que pretende encaramarse en una vida. Hay lo misterioso y lo intraducible. Hay lo desbordante y lo incapturable. La intensidad, la fiesta y los excesos.
Hay lo que vibra en lo incomprensible y hay lo incomprendido. Hay contagios y extrañezas inexplicables de palabras prestadas que te hablan al oído y saltan de tu garganta.
Hay lo intempestivo.
Hay miles de pogos en un pogo. Miles de dolores en un dolor. Hay esta conmoción, singular y movilizante. Y la celebración de todo lo vivido.
Cuando lo intransmisible ocupa el trono, hay transmisiones que, aún así, viajan en toda fibra sensible y dejan en evidencia la potencia de lo no buscado y el hallazgo de lo no esperado.
Ahora tenés un ángel para tu soledad. El rey está desnudo y Patricio ya lo sabía.



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