• Revista Adynata

Máscaras / Marcelo Percia

La vida, silenciosa, las transforma.



La cena de Leonardo da Vinci presenta una escena de grupo.


Una larga mesa sostenida por cuatro caballetes, trece personas ubicadas de un solo lado, vistas de frente. Una figura central, seis a cada lado. Algunos parecen hablar, hacen gestos, señalan en dirección del personaje del medio.


Héctor Murena (1971) relata una historia sobre el mural que está en el convento Santa María delle Grazie de Milán.


Cuenta que Leonardo, insatisfecho con los modelos que posan para la pintura, recorre campos vecinos de la ciudad en busca de hombres que porten rasgos que se aproximen a los que la imaginación le dicta: “Así halló a su Cristo, joven leñador de rostro hermoso y espiritual”. Pero, la fortuna no lo acompaña cuando busca modelo para Judas. Transcurren años sin concluir la obra. No encuentra rostro que ofrezca los rasgos que necesita para retratar esa imagen. Hasta que un día, en una taberna de los suburbios, halla la cara deseada: “la exactitud de aquellas facciones crueles y angustiadas” que la pintura necesita.


Relata Murena que, luego -cuando Leonardo se entera que ese rostro desgraciado pertenece al mismo leñador que años atrás posara para Cristo (quien, desde entonces, se había vuelto criminal y ladrón)-, interpreta el dato como confirmación de que había encontrado lo que buscaba.


¿Vicisitudes del tiempo ponen a la vista dos caras en un solo hombre? O, ¿eso que llamamos hombre no tiene una sola cara porque no vive una sola vida?


Una existencia porta innumerables rostros. Ningún hablante escapa a esta condición. Cultivar una facción como pintura personal proyecta la ilusión de poseer una identidad.

Fuente: Percia, Marcelo. Máscaras. En Estancias en común. Editorial La Cebra. Buenos Aires, 2017.




Asado en Mendiolaza (2001) Marcos López. Fotografía 106,3 x 284,4 cm



Entre las figuras poéticas y retóricas, Adynata (plural de Adynaton, que suena a palabra femenina en castellano) compone lo imposible. Procura insurgencias, exageraciones paradojales, lenguas inventadas, disparates colmados, mundos enrevesados, infancias en las que “nada el pájaro y vuela el pez”.