• Revista Adynata

Sesiones en el naufragio (30) Terceridad / Marcelo Percia

Nos encontramos en los jardines del hospital. Me dijo que andaba recordando cosas, que si tenía tiempo me contaba.


Comenzó así:


Tendría menos de diez años. Jugábamos a la paleta. El juego consistía en devolvernos la pelota sin dejarla picar o admitiendo un rebote o dos en el suelo. Nos ubicábamos a pocos metros. Algo simple.

Disfrutaba ese encuentro.


Paleteábamos un rato hasta que, en algún momento, se comenzaban a contar los toques. Al principio pocos. Pero, de pronto, iniciaba el relato del juego. Fingía una voz que no era la suya. Hacía un conteo preciso de los toques, pero introducía comentarios agitados. “Han llegado hasta aquí desde muy lejos, se ve que han entrenado mucho”.


Su voz iba adquiriendo la afonía de las grandes gestas. En el momento en que llegamos a treinta toques, la locución estallaba emocionada.:“Increíble, ¿hasta dónde van a llegar? Hacía tiempo que no se veía algo así. Los equipos rivales comienzan a inquietarse”.


Si alcanzábamos los cuarenta toques, proclamaba con la voz quebrada que estábamos ante una gran proeza. Un hecho único e inigualable. Al escuchar esos halagos, me concentraba más en el juego consciente de la responsabilidad.



Una vez superamos largamente los cien. La voz estallaba en lágrimas. No cabía de felicidad. Asistíamos a un episodio irrepetible. El público, de pie, saltaba y bailaba con una euforia nunca vista. Rivales aplaudían con admiración y respeto. La gente se sentía feliz. El pueblo había esperado por mucho tiempo una alegría como esta. La locución pedía que el tiempo se detuviera en ese instante maravilloso.


Al final, nos abrazamos conscientes de haber cumplido una hazaña.


Así concluyó el recuerdo. No pregunté quién había hecho la locución mágica. Nos despedimos.


Me fui sintiendo una inesperada gratitud.


V. Nicolás Koralsky (2022) "De la serie Talasofilias"

Entre las figuras poéticas y retóricas, Adynata (plural de Adynaton, que suena a palabra femenina en castellano) compone lo imposible. Procura insurgencias, exageraciones paradojales, lenguas inventadas, disparates colmados, mundos enrevesados, infancias en las que “nada el pájaro y vuela el pez”.